Hace un tiempo tengo en la cabeza la duda de si comprar o no un carro. A mi los carros no me gustan mucho, nunca me interesé hasta el punto de no saber diferenciar uno de otro excepto por el color y por diferencias muy visibles. Para que se entienda este punto, basta decir que alguna vez me estaba queriendo subir a uno pensando que era el de mi ex-chica hasta que ella me avisó: pero ese no es mi carro! Yo lo confundí con otro carro gris (o color plata que es como lo llaman) porque para mi todos los carros grises son iguales. Las bicis no, esas si que son diferentes!
También tengo un poco de problemas con los colores y esa misma ex-chica me hizo caer en cuenta. Para mi son grises unas sábanas que tengo y ella dice que son azules, mi camisa naranja ella dice que es rosada, etc. Y parece ser que en efecto soy yo la que ve mal porque cuando le preguntamos a alguien más confirmó su color y no el mío.
El tema con el carro es que nunca lo necesité realmente. Cuando estaba en Colombia siempre viví cerca al trabajo entonces ni lo pensé. Luego me fui a Buenos Aires y allá si que no se necesita porque el transporte público es hermoso. Puede que el metro sea viejo y repleto pero llega a todos lados, los buses tienen paradas fijas y funcionan toda la noche. TODA la noche. Con una frecuencia menor en las madrugadas, claro, pero es verdad eso de que Buenos Aires nunca duerme porque allá se puede llegar a una fiesta a las 3 am en bus, y terminar la fiesta y agarrar otro bus de vuelta a casa a las 7 am sin problemas. En Buenos Aires incluso es muy común que quienes tienen carro, usen transporte público para ir a trabajar los días de semana, y el carro lo saquen únicamente los fines de semana: es un sueño. El transporte público es una de las cosas que más extraño de esa ciudad.
El tema empezó a rodar en mi cabeza cuando llegué a San Pablo porque aquí el metro aunque es mucho más nuevo -algunas líneas hasta tienen aire acondicionado- no tiene tan buena cobertura entonces no se puede ir en subte a todos lados, ni siquiera a los lados importantes. Los buses se demoran horrores en pasar porque no hay suficientes. Y lo más bizarro de todo, tampoco hay suficientes taxis!!! Se han hecho muy populares los aplicativos para llamar taxis por el celular, y la verdad es que a veces esa es la única manera de conseguir que te recoja un taxi porque por la calle no pasan.
Entonces un carro. Cuando lo comenté en mi trabajo me preguntaron qué carro quería y yo dije que cualquiera. Un altísimo porcentaje de mis compañeros tiene carro, así como un altísimo porcentaje de toda la empresa, y por eso en el parqueadero sólo estacionan gerentes y no qué otros cargos. Y yo, que soy la gringa que va a trabajar en bicicleta!
Antes vivía a 500 metros, ahora me mudé y vivo a 4 km., así que tengo cuatro de ida y cuatro de vuelta cuando voy en bici. Cuándo voy en bici? Básicamente cuando el pronóstico dice que no lloverá, cuando no estoy muy cansada del entrenamiento del día anterior y cuando no me da pereza y prefiero ir en metro.
Para ser franca, no necesito un carro. El problema del transporte casa-trabajo está resuelto ya sea en bici o en metro y de las dos maneras es bastante rápido a pesar de tener un trecho en el que tengo que caminar (con cualquiera de las dos opciones). El transporte trabajo-Crossfit o casa-Crossfit también lo hago a pie o en bici, ambas cosas en un tiempo razonable. Y la verdad es que aunque debo confesar que irme en bici a veces me asusta un poco (carros, buses, tránsito), es una cosa que me encanta hacer y siempre que lo hago me siento bien. Fuerte y saludable. Aprendí a ir en Soledad aunque no tenga frenos de disco ni suspensión como Victoria. Soledad es más liviana y más veloz.
Así que comprarme un carro me haría gastar muuuucho más dinero del que gasto ahora: gasolina, seguro, parqueadero en este apartamento porque por el momento lo tenemos alquilado, impuestos, etc. etc. etc. Me intriga pensar si iría todos los días al trabajo en carro pudiendo irme en bici o en metro. Todo el mundo dice que si, de manera que me volvería más sedentaria. Y si no fuera así, la verdad es que sería demasiado gasto sí solamente voy a sacarlo los fines de semana. Ninguna de las dos opciones es muy atractiva.
La otra cosa para la que la gente usa el carro es para pasear los fines de semana y feriados pero como tooooodo el mundo agarra el carro y se va a la playa, las carreteras son un infierno, y a mi la playa mucho no me gusta así que por ahí tampoco es una ventaja.
En fin, un dilema.
jueves, 26 de diciembre de 2013
martes, 24 de diciembre de 2013
Oso navideño
Tengo un oso de peluche encima de mi cama desde la navidad pasada. Es un regalo de una chica con quien tuve una pseudo-relación virtual de la que desistimos después de nuestro primer encuentro, en el que me regaló al oso. El pobre solamente combina con esta época del año porque tiene un gorro de navidad y una bota roja, y sin embargo ha estado encima de mi cama todo el año. Por qué? Bueno, por qué no...
domingo, 1 de diciembre de 2013
domingo, 3 de noviembre de 2013
Testimonio ñoño
Uno tiende a a costumbrarse a lo conocido y el cuerpo hace lo mismo, uno tiende a querer hacer aquello en lo que es bueno y dejar de lado esas cosas en las que es malo. Y eso una cosa muy lógica porque es mejor la sensación de que se es capaz de hacer algo a sentir la frustración de no conseguirlo. La corrida para mi es un buen ejemplo, yo siempre supe que era mala corriendo y nunca corría así que con el tiempo me hice peor. Y no solo me hice peor sino que me las arreglé para justificar el hecho de que era fatal corriendo: no corro porque me duelen las rodillas, etc. etc.
No se por qué decidí empezar a entrenar Crossfit. Creo que la razón principal es que mi ego no me permitió quedarme con la idea de que no era capaz, aunque luego todo ese ego se desvaneció cuando vi que no podía hacer la mitad de las cosas que ellos hacían, que no lograba terminar los WODs en el tiempo límite, que cuando no había tiempo límite era la última en terminar, que todos y todas eran más fuertes y más rápidos que yo, etc.
Sin embargo con el tiempo descubrí que es cuestión de ganas y no de excusas. Que el dolor en las rodillas era por no fortalecerlas, y de que sí podía correr -sin exageraciones- y también hacer sentadillas. Que no sólo podía sino que debía porque si no lo hacía nunca iba a fortalecerlas y me iban a doler cada vez más. Me di cuenta de que si quiero ser fuerte, funcional y valerme por mi misma cuando sea viejita, tengo que empezar a trabajar en ello desde ahora.
Y todavía me di cuenta de más cosas: que para entrenar en ese ritmo necesito comer bien y dormir bien porque esas dos cosas hacen toda la diferencia y si no hago eso bien no aguanto los entrenamientos. Empecé a leer muchas cosas de nutrición y consulté a una nutricionista para resolver mis dudas y para acompañar mi evolución. Empecé a percibir que necesitaba comer más y mejor de lo que estaba comiendo y dormir ocho horas por día como mínimo así que empecé a organizarme para lograr dormir todas esas horas, algo que nunca antes había hecho. Y aprendí a cocinar. Compré un juicer para hacer jugos y parar de tomar jugos de caja. Estoy mucho más pendiente de mi cuerpo y de lo que le pasa cuando como ciertas cosas y cuando dejo de comer otras.
Tengo la suerte de que mucho de lo que me hace mal o que es contraproducente para mi salud, no me gusta. Y mi cuerpo también ha cambiado. Cada vez tolero menos las cosas dulces por ejemplo: un chocolate dura en promedio tres días en mi escritorio hasta que acabo de comerlo a punta de pequeños mordiscos. Si lo comiera de una sola vez tendría dolor de cabeza de inmediato y por eso insconscientemente lo rechazo. Mi cuerpo se está volviendo ñoño y lo único dulce que todavía puedo comer sin preocupaciones son los ponqués y las galletas (sin crema y que no sean de chocolate).
Así que tengo mucho que agradecerle a ese entrenamiento porque las cosas buenas van mucho más allá de un cambio en mi de rutina de ejercicio. Soy consciente de que me he vuelto un poco dependiente de mis entrenamientos (me gusta llamarlo dependencia porque adicción para mi tiene una connotación negativa). Me di cuenta de eso cuando esta semana decidí comenzar en el nuevo box cuando hace unas semanas había planeado darme unas vacaciones de veinte días después de regresar de Colombia. Por increíble que parezca, empecé a desorganizarme con mis horarios y con la comida, a sentirme débil y a tener dolores leves de espalda y de rodillas, así que decidí regresar a mi vida normal de la cual el Crossfit ahora hace parte. Así soy más feliz y me siento mejor físicamente.
Todavía soy mala corriendo, y justamente por eso me inscribo en cada corrida que puedo.
Eso, el testimonio ñoño del día de hoy.
No se por qué decidí empezar a entrenar Crossfit. Creo que la razón principal es que mi ego no me permitió quedarme con la idea de que no era capaz, aunque luego todo ese ego se desvaneció cuando vi que no podía hacer la mitad de las cosas que ellos hacían, que no lograba terminar los WODs en el tiempo límite, que cuando no había tiempo límite era la última en terminar, que todos y todas eran más fuertes y más rápidos que yo, etc.
Sin embargo con el tiempo descubrí que es cuestión de ganas y no de excusas. Que el dolor en las rodillas era por no fortalecerlas, y de que sí podía correr -sin exageraciones- y también hacer sentadillas. Que no sólo podía sino que debía porque si no lo hacía nunca iba a fortalecerlas y me iban a doler cada vez más. Me di cuenta de que si quiero ser fuerte, funcional y valerme por mi misma cuando sea viejita, tengo que empezar a trabajar en ello desde ahora.
Y todavía me di cuenta de más cosas: que para entrenar en ese ritmo necesito comer bien y dormir bien porque esas dos cosas hacen toda la diferencia y si no hago eso bien no aguanto los entrenamientos. Empecé a leer muchas cosas de nutrición y consulté a una nutricionista para resolver mis dudas y para acompañar mi evolución. Empecé a percibir que necesitaba comer más y mejor de lo que estaba comiendo y dormir ocho horas por día como mínimo así que empecé a organizarme para lograr dormir todas esas horas, algo que nunca antes había hecho. Y aprendí a cocinar. Compré un juicer para hacer jugos y parar de tomar jugos de caja. Estoy mucho más pendiente de mi cuerpo y de lo que le pasa cuando como ciertas cosas y cuando dejo de comer otras.
Tengo la suerte de que mucho de lo que me hace mal o que es contraproducente para mi salud, no me gusta. Y mi cuerpo también ha cambiado. Cada vez tolero menos las cosas dulces por ejemplo: un chocolate dura en promedio tres días en mi escritorio hasta que acabo de comerlo a punta de pequeños mordiscos. Si lo comiera de una sola vez tendría dolor de cabeza de inmediato y por eso insconscientemente lo rechazo. Mi cuerpo se está volviendo ñoño y lo único dulce que todavía puedo comer sin preocupaciones son los ponqués y las galletas (sin crema y que no sean de chocolate).
Así que tengo mucho que agradecerle a ese entrenamiento porque las cosas buenas van mucho más allá de un cambio en mi de rutina de ejercicio. Soy consciente de que me he vuelto un poco dependiente de mis entrenamientos (me gusta llamarlo dependencia porque adicción para mi tiene una connotación negativa). Me di cuenta de eso cuando esta semana decidí comenzar en el nuevo box cuando hace unas semanas había planeado darme unas vacaciones de veinte días después de regresar de Colombia. Por increíble que parezca, empecé a desorganizarme con mis horarios y con la comida, a sentirme débil y a tener dolores leves de espalda y de rodillas, así que decidí regresar a mi vida normal de la cual el Crossfit ahora hace parte. Así soy más feliz y me siento mejor físicamente.
Todavía soy mala corriendo, y justamente por eso me inscribo en cada corrida que puedo.
Eso, el testimonio ñoño del día de hoy.
sábado, 2 de noviembre de 2013
Ajiaco
Me fui a comer ajiaco a un restaurante colombiano que conocí hace un tiempo aquí en San Pablo, dado que en mi corta y agitada estancia en Bogotá no tuve ocasión de comerme uno.
Cuando llegué no había mesa entonces me sentaron al lado de una chica paisa que estaba terminando el suyo, y luego cuando ella se fue, sentaron a su vez a una familia colombiana: madre, esposo e hijo que iban junto con una amiga. Los colombianos siempre son muy amigables, siempre conversan, son simpáticos, etc. Llevan siete años viviendo aquí y están muy a gusto según me dijeron. La señora hablaba español mezclando algunas palabras en portugués y ya es la segunda vez que escucho hablar así a un colombiano radicado aquí. Decía cosas como: "me gusta el cardapio de aquí porque es muy variado..." Y yo me pregunto si será que se les olvidan las palabras en su propio idioma? Y si no, por qué lo hacen? Es inconsciente, o será que lo hacen a propósito?
No me pude mudar este fin de semana porque es festivo (nada más inútil que un sábado festivo). Entonces ninguna empresa de transporte quiso llevar hoy para llevar mis corotos, y el señor Silvestre ya no estaba disponible.
Quise salir a andar en bici hoy pero estos dos días de Crossfit en el nuevo box, y los quince kilómetros que estoy recorriendo por día me dejaron exhausta y fui incapaz de hacer cualquier cosa que no fuera descansar. El nuevo box me encanta, es más grande, hay más espacio y puedo entrenar más libremente. No nos chocamos unos con otros, y no tenemos que hacer WODs en parejas, todo mucho más cómodo. Felicidad absoluta!!!!
Cuando llegué no había mesa entonces me sentaron al lado de una chica paisa que estaba terminando el suyo, y luego cuando ella se fue, sentaron a su vez a una familia colombiana: madre, esposo e hijo que iban junto con una amiga. Los colombianos siempre son muy amigables, siempre conversan, son simpáticos, etc. Llevan siete años viviendo aquí y están muy a gusto según me dijeron. La señora hablaba español mezclando algunas palabras en portugués y ya es la segunda vez que escucho hablar así a un colombiano radicado aquí. Decía cosas como: "me gusta el cardapio de aquí porque es muy variado..." Y yo me pregunto si será que se les olvidan las palabras en su propio idioma? Y si no, por qué lo hacen? Es inconsciente, o será que lo hacen a propósito?
No me pude mudar este fin de semana porque es festivo (nada más inútil que un sábado festivo). Entonces ninguna empresa de transporte quiso llevar hoy para llevar mis corotos, y el señor Silvestre ya no estaba disponible.
Quise salir a andar en bici hoy pero estos dos días de Crossfit en el nuevo box, y los quince kilómetros que estoy recorriendo por día me dejaron exhausta y fui incapaz de hacer cualquier cosa que no fuera descansar. El nuevo box me encanta, es más grande, hay más espacio y puedo entrenar más libremente. No nos chocamos unos con otros, y no tenemos que hacer WODs en parejas, todo mucho más cómodo. Felicidad absoluta!!!!
jueves, 31 de octubre de 2013
miércoles, 30 de octubre de 2013
La tierrita
Hice un viaje relámpago para celebrar el cumpleaños de mi madre en Bogotá, y volví recién hace un par de días. Me gustó volver y verla a ella y a un montón de gente que no veía hace tiempo, siempre es bueno volver y esta ha sido una de las veces que más feliz me ha hecho visitar la tierrita porque siempre es lindo volver, y porque me encantó como está todo.
Esta semana está un poco movida porque estoy pagando caro haberme ido una semana de viaje, tengo algunas cosas pendientes en el trabajo y parecen ser muy urgentes... encima se viene la mudanza el fin de semana, y en quince días el viaje de mi madre porque la invité a pasar unos días aquí conmigo. Mucha cosa en muy poco tiempo, ya veremos como resulta.
Esta semana está un poco movida porque estoy pagando caro haberme ido una semana de viaje, tengo algunas cosas pendientes en el trabajo y parecen ser muy urgentes... encima se viene la mudanza el fin de semana, y en quince días el viaje de mi madre porque la invité a pasar unos días aquí conmigo. Mucha cosa en muy poco tiempo, ya veremos como resulta.
jueves, 17 de octubre de 2013
If I pass out... please note my time
Mi nuevo apartamento queda a cuatro kilómetros de mi trabajo, que es un poco más lejos que los 500 metros que hay hasta ahí desde mi casa actual. Eso quiere decir que andaré más en bicicleta diariamente, y para ello he estado trazando posibles rutas con ayuda de Google Maps. Podría venir en metro pero me apetece más venir en bici.
Como me cambio de casa también voy a cambiarme de Box (que es donde tienen lugar los entrenamientos de Crossfit). Hay uno cerca del nuevo apartamento y no es que no me guste el actual, es que ahora queda medio a contramano. Tenía la esperanza de que el nuevo fuera un poco más barato pero es igual de caro. No se por qué es tan caro entrenar Crossfit porque si uno se pone a pensar no es una gran inversión la que tienen que hacer. Lo más grande sería el alquiler del lugar que casi siempre es un gran galpón sin muchas configuraciones complicadas. Su filosofía es bastante básica y eso se refleja en la ausencia de aparatos: en lugar de eso hay pesas, barras, bolas, cuerdas, lazos y algunos remos, que son la única máquina parecida a las que tienen los gimnasios convencionales. El remo siempre fue mi aparato favorito desde mis tiempos de Uniandes, sólo que luego ya no volví a encontrarlo porque no parece ser tan popular como las trotadoras, las elípticas, las bicicletas, etc.
Lo otro que caracteriza los Boxes es la ausencia de espejos. A diferencia de todos los gimnasios en los que ya entrené, para poder ver a medias un reflejo propio en mi box hay que hacerse delante de un vidrio que da a la calle, y solo se puede en la noche cuando está oscuro el fondo. El resto son paredes, todo muy básico. Eso porque se supone que la gente que entrena allí lo hace por bienestar y no por tener un cuerpo "lindo", aunque eso acabe siendo una consecuencia. Cuerpo lindo entre comillas porque es un tema en el que podría extenderme tanto que daría para escribir otro post.
El caso es que es carísimo entrenar Crossfit y a mi me parece que es un poco porque está de moda. Yo igual nunca vi resultados parecidos, ni me sentí tan fuerte físicamente como ahora, ni tuve un cuerpo con el que me sintiera tan a gusto, así que para mi sigue valiendo la pena. "Train hard and get results", "Tu entrenamiento es nuestro calentamiento", "My girl is stronger than you", "If I pass out... please note my time", "Skinny girls look good in clothes, fit girls look good naked", "When nothing goes right, go lift", "Don´t ask me why I Crossfit, ask yourself why you don´t", "I think I like who I am becoming" son algunas de las frases que resumen lo que se hace ahí, y que ya vi en tableros de Boxes, impresas en camisetas, en páginas de facebook, etc.
Lo más chévere que me pasó hoy entrenando fue cuando uno de mis entrenadores se enteró de que me iba a cambiar y me dijo: "ya se que te vas. Y bueno, desde que sea Crossfit no importa que te cambies".
Como me cambio de casa también voy a cambiarme de Box (que es donde tienen lugar los entrenamientos de Crossfit). Hay uno cerca del nuevo apartamento y no es que no me guste el actual, es que ahora queda medio a contramano. Tenía la esperanza de que el nuevo fuera un poco más barato pero es igual de caro. No se por qué es tan caro entrenar Crossfit porque si uno se pone a pensar no es una gran inversión la que tienen que hacer. Lo más grande sería el alquiler del lugar que casi siempre es un gran galpón sin muchas configuraciones complicadas. Su filosofía es bastante básica y eso se refleja en la ausencia de aparatos: en lugar de eso hay pesas, barras, bolas, cuerdas, lazos y algunos remos, que son la única máquina parecida a las que tienen los gimnasios convencionales. El remo siempre fue mi aparato favorito desde mis tiempos de Uniandes, sólo que luego ya no volví a encontrarlo porque no parece ser tan popular como las trotadoras, las elípticas, las bicicletas, etc.
Lo otro que caracteriza los Boxes es la ausencia de espejos. A diferencia de todos los gimnasios en los que ya entrené, para poder ver a medias un reflejo propio en mi box hay que hacerse delante de un vidrio que da a la calle, y solo se puede en la noche cuando está oscuro el fondo. El resto son paredes, todo muy básico. Eso porque se supone que la gente que entrena allí lo hace por bienestar y no por tener un cuerpo "lindo", aunque eso acabe siendo una consecuencia. Cuerpo lindo entre comillas porque es un tema en el que podría extenderme tanto que daría para escribir otro post.
El caso es que es carísimo entrenar Crossfit y a mi me parece que es un poco porque está de moda. Yo igual nunca vi resultados parecidos, ni me sentí tan fuerte físicamente como ahora, ni tuve un cuerpo con el que me sintiera tan a gusto, así que para mi sigue valiendo la pena. "Train hard and get results", "Tu entrenamiento es nuestro calentamiento", "My girl is stronger than you", "If I pass out... please note my time", "Skinny girls look good in clothes, fit girls look good naked", "When nothing goes right, go lift", "Don´t ask me why I Crossfit, ask yourself why you don´t", "I think I like who I am becoming" son algunas de las frases que resumen lo que se hace ahí, y que ya vi en tableros de Boxes, impresas en camisetas, en páginas de facebook, etc.
Lo más chévere que me pasó hoy entrenando fue cuando uno de mis entrenadores se enteró de que me iba a cambiar y me dijo: "ya se que te vas. Y bueno, desde que sea Crossfit no importa que te cambies".
martes, 15 de octubre de 2013
Nómada
Cuando nací mis papás vivían en una casa en un barrio de Bucaramanga que se llamaba Diamante II, pero pocos meses después se fueron a vivir al primer apartamento del que tengo recuerdos, el mismo en el que después continuó viviendo mi padre cuando mi madre y yo ya vivíamos en Bogotá, y el cual yo visitaba con cierta frecuencia.
Ya en Bogotá viví en casa de mi abuela varios anhos hasta que mi madre compró un apartamento y nos mudamos ahí ella y yo. Gran parte de mi vida escolar y universitaria transcurrió en esa casa de mi abuela, que todavía visito cuando voy a Colombia. El apartamento de mi madre era un duplex y a mi me encantaba. Yo dormía en el primer piso y mi madre en el segundo. Me trae muy buenos recuerdos porque fue en esa época que descubrí que era gay y conocí a la morsa, fue ese el apartamento de los corazones en la ventana que ella pasaba y veía cuando iba a clases en su universidad. El apartamento de la terraza en la que nos quedamos debajo de la lluvia para luego meternos debajo de las cobijas. Ahí pasó todo eso.
Luego yo también compré un apartamento que primero planeaba arrendar, pero cuando vi lo lindo que era decidí mudarme yo. Por poco tiempo igual, porque me fui a Argentina y a partir de ese momento emprendí a mi carrera frenética de mudanzas interminables. Afortunadamente en Argentina nunca compré muchas cosas, cada mudanza la hacía prácticamente en las maletas con las que había ido, buscaba lugares amoblados para no tener que llevarme nada, en Buenos Aires siempre sentí que estaba de paso.
Viví unos meses donde el zorro que me recibió en su casa cuando llegué con una manita adelante y otra atrás. Unos meses después conseguí un apartamento con un montón de gente en un casa donde la mayoría eramos colombianos. Contrario a lo que yo pensaba, la convivencia funcionó bastante bien, y la verdad es que yo no habría salido de ahí tan rápido de no ser porque venía el verano y ese apartamento no tenía aire acondicionado.
De ahí alquilé un apartamento con un pianista argentino y su gato, y aunque era mucho más cómodo que el apartamento comunal, me fui porque su gato cagaba en el banho, y porque la sala empezó a llenarse de couchsurfers de todo el mundo que el pianista recibía. Entonces decidí que era hora de vivir sola. Busqué un apartamento y me fui allí.
Lo mejor del apartamento de Recoleta era el barrio, y lo peor era la cocina porque era diminuta y no me daban ganas de cocinar nada. Ahí estuve algunos meses hasta que una suma de circunstancias me hizo salir: la quita de los subsidios, las restricciones a la compra de dolares (ese apartamento se pagaba en dólares) y sobre todo mis planes de irme a vivir Brasil.
Salí del apartamento de Recoleta para irme a vivir con Lukas durante el mes que faltaba antes de irme a San Pablo. El mes resultaron ser tres, y pasé uno de los periodos más tranquilos en toda mi estancia en Argentina. Lukas cocinaba como los dioses y yo lavaba la loza. Salíamos juntos, hacíamos mercado juntos y veiamos maratones de Sex and the City juntos mientras comíamos un kilo de helado. Pues eso, el hombre de mi vida se llama Lukas y es gay.
Cuando vine a Brasil viví dos meses en un hotel. El hotel del pan de queso al desayuno y del ascensor que me hablaba. Luego un amigo me invitó a vivir en una casa enorme que planeaban alquilar con otras dos personas del trabajo y yo acepté. Lo bueno de esa casa era todo y lo malo era él. Irónicamente ese tipo que me invitó a vivir con ellos fue con el que peor me llevé al final, y ese es justamente el motivo de mi nueva mudanza.
Ahora viviré con un chico brasilero que tiene buenas referencias. Lo bueno del apartamento es todo: el espacio, el barrio, el metro, todo. Lo potencialmente malo es Bacon, un bulldog inglés que vive ahí. Ya iré dando noticias.
Nota al pie: Me he vuelto muy drástica con las personas que me envían invitaciones de juegos y boludeces en facebook. A la primera perdono pero a la segunda elimino. La gente debería ser más cuidadosa y solamente dirigir sus invitaciones a las personas que juegan.
Ya en Bogotá viví en casa de mi abuela varios anhos hasta que mi madre compró un apartamento y nos mudamos ahí ella y yo. Gran parte de mi vida escolar y universitaria transcurrió en esa casa de mi abuela, que todavía visito cuando voy a Colombia. El apartamento de mi madre era un duplex y a mi me encantaba. Yo dormía en el primer piso y mi madre en el segundo. Me trae muy buenos recuerdos porque fue en esa época que descubrí que era gay y conocí a la morsa, fue ese el apartamento de los corazones en la ventana que ella pasaba y veía cuando iba a clases en su universidad. El apartamento de la terraza en la que nos quedamos debajo de la lluvia para luego meternos debajo de las cobijas. Ahí pasó todo eso.
Luego yo también compré un apartamento que primero planeaba arrendar, pero cuando vi lo lindo que era decidí mudarme yo. Por poco tiempo igual, porque me fui a Argentina y a partir de ese momento emprendí a mi carrera frenética de mudanzas interminables. Afortunadamente en Argentina nunca compré muchas cosas, cada mudanza la hacía prácticamente en las maletas con las que había ido, buscaba lugares amoblados para no tener que llevarme nada, en Buenos Aires siempre sentí que estaba de paso.
Viví unos meses donde el zorro que me recibió en su casa cuando llegué con una manita adelante y otra atrás. Unos meses después conseguí un apartamento con un montón de gente en un casa donde la mayoría eramos colombianos. Contrario a lo que yo pensaba, la convivencia funcionó bastante bien, y la verdad es que yo no habría salido de ahí tan rápido de no ser porque venía el verano y ese apartamento no tenía aire acondicionado.
De ahí alquilé un apartamento con un pianista argentino y su gato, y aunque era mucho más cómodo que el apartamento comunal, me fui porque su gato cagaba en el banho, y porque la sala empezó a llenarse de couchsurfers de todo el mundo que el pianista recibía. Entonces decidí que era hora de vivir sola. Busqué un apartamento y me fui allí.
Lo mejor del apartamento de Recoleta era el barrio, y lo peor era la cocina porque era diminuta y no me daban ganas de cocinar nada. Ahí estuve algunos meses hasta que una suma de circunstancias me hizo salir: la quita de los subsidios, las restricciones a la compra de dolares (ese apartamento se pagaba en dólares) y sobre todo mis planes de irme a vivir Brasil.
Salí del apartamento de Recoleta para irme a vivir con Lukas durante el mes que faltaba antes de irme a San Pablo. El mes resultaron ser tres, y pasé uno de los periodos más tranquilos en toda mi estancia en Argentina. Lukas cocinaba como los dioses y yo lavaba la loza. Salíamos juntos, hacíamos mercado juntos y veiamos maratones de Sex and the City juntos mientras comíamos un kilo de helado. Pues eso, el hombre de mi vida se llama Lukas y es gay.
Cuando vine a Brasil viví dos meses en un hotel. El hotel del pan de queso al desayuno y del ascensor que me hablaba. Luego un amigo me invitó a vivir en una casa enorme que planeaban alquilar con otras dos personas del trabajo y yo acepté. Lo bueno de esa casa era todo y lo malo era él. Irónicamente ese tipo que me invitó a vivir con ellos fue con el que peor me llevé al final, y ese es justamente el motivo de mi nueva mudanza.
Ahora viviré con un chico brasilero que tiene buenas referencias. Lo bueno del apartamento es todo: el espacio, el barrio, el metro, todo. Lo potencialmente malo es Bacon, un bulldog inglés que vive ahí. Ya iré dando noticias.
Nota al pie: Me he vuelto muy drástica con las personas que me envían invitaciones de juegos y boludeces en facebook. A la primera perdono pero a la segunda elimino. La gente debería ser más cuidadosa y solamente dirigir sus invitaciones a las personas que juegan.
sábado, 21 de septiembre de 2013
Verónica, Victoria y Soledad
No se si había mencionado alguna vez aquí que siento debilidad por cabelleras crespas y abundantes. Principalmente en mujeres. Alucino cuando veo pasar una melena frondosa, me volteo y me quedo mirando a su dueña sin ningún disimulo, y me regocijo. La chica ya lo sabe y se ríe, incluso a veces me las muestra cuando no me fijo.
Una de las cosas que más me gusta de ser gay es que miro chicas junto con mis novias -salvo algunas excepciones que se enojaron cuando intenté hacerlo-. La verdad es que hace tiempo con mis novios también miraba chicas, en esa época en la que que nadie me había avisado que era gay, y yo tan ignorante me empeñaba en salir con ellos.
Por otro lado, hoy intenté ir a andar con Soledad en la ciudad y morí de miedo. Por varios motivos, el más importante que Soledad no tiene frenos de disco como Victoria, y andar en medio de carros sin un sistema de frenos muy eficiente es un peligro. En la primera frenada derrapó y casi termino encima del carro del frente. La otra es que Soledad, también a diferencia de Victoria, no tiene ningún tipo de amortiguamiento, y las dos sufrimos con cualquier hueco o desnivel del piso. La tercera y no menos importante es que tampoco estoy muy habituada a andar con Soledad. La posición del cuerpo es diferente, los cambios mudan diferente, los frenos son en otro lugar y todo eso hace que no sea muy hábil todavía. Quizás puedo andar fácilmente sin tener que frenar, arrancar, frenar, arrancar... pero es que en la ciudad es así, y en medio de los carros es otra cosa.
Pero entonces qué tiene Soledad que no tenga Victoria? Lo más importante, varios kilos menos, un tenedor en carbono y cambios más eficientes. Lo que significa MUCHA MÁS VELOCIDAD. Victoria es todo terreno, Soledad es veloz. Cuan más veloz, no se porque el fin de semana pasado no le había puesto velocímetro para medir mi recorrido en la Marginal, pero creo que bastante más veloz. Soledad cabe en el auto de la chica sin quitar siquiera la rueda, Victoria es un monstruo con ruedas aro 29.
Y qué tiene Verónica, que es mi pequeña plegable, mi primera bici brasilera que no tengan Victoria y Soledad? Técnicamente nada. Anatómicamente, que se pliega y cabe en cualquier lugar. Que tiene alforjas para cargar cosas, y por último, que tiene mucho mucho estilo. Por eso le tengo tanto cariño y es difícil para mi tomar la decisión de venderla a pesar de estar andando poco y nada con ella.
Y hablando de Calamaro, tiene nueva canción. Ya está hace un tiempito pero el video apenas lo vi este fin de semana y aluciné con la chica de pelo negro, la que hace de Calamaro. La otra es su novia en la vida real (de Calamaro) o ex novia, que para mi no tiene mucha gracia porque es muy rubia y nunca me han gustado las rubias salvo poquísimas excepciones. Y muy flaca.
viernes, 20 de septiembre de 2013
Para el orto
Al poco tiempo de llegar a Brasil conocí a una chica un día en el gimnasio del hotel. Hacíamos ejercicio a la misma hora y un día empezamos a hablar, otro día fuimos al parque e incluso a cenar. Yo recuerdo que me concentraba mucho para hablar con ella porque era de Rio y yo tenía miedo de no entender su acento. Ella dijo que compraría unos patines para andar y los compró, pero luego ya me mudé a mi casa y dejamos de hablar, hasta hace unos días que me enteré de que era amiga de Fulanita, colombiana que está viviendo en nueva York y que es mi amiga en facebook. Olvidé felicitarla por su cumpleaños y cuando puse el mensaje tardío en su muro: sorpresa! las dos se conocieron en Nueva York. Si Fulanita es gay, será que Zutanita también es?
Mi radar funciona para el orto, como dirían los argentinos porque no solo es gay, está casada sino que cuando le pregunté si ella se había dado cuenta de que yo era me responde:
Sim, logico! rsrsrs.
Para el orto entonces...
Lo que me hace pensar, será que soy tan evidente y todo mundo se da cuenta? No me importaría que así fuese, pero es un tema que me intriga.
Mi radar funciona para el orto, como dirían los argentinos porque no solo es gay, está casada sino que cuando le pregunté si ella se había dado cuenta de que yo era me responde:
Sim, logico! rsrsrs.
Para el orto entonces...
Lo que me hace pensar, será que soy tan evidente y todo mundo se da cuenta? No me importaría que así fuese, pero es un tema que me intriga.
jueves, 19 de septiembre de 2013
El brazo
El otro día enfermé. En realidad no enfermé sino que me pasó algo en un brazo y el dolor hizo que me levantara a la una de la mañana sin saber muy bien qué me estaba pasando. Busqué en mis haberes algún remedio para el dolor pero como no suele pasarme no tenía nada excepto un spray alcanforado que me permitió dormir una hora más. Volví a despertarme a las 3:30 am sintiendo el mismo dolor en el brazo izquierdo, y entonces se me vino a la cabeza una cosa de facebook que leí y decía que a una señora en un asado le habían agarrado unos síntomas extraños y había terminado muriendo. Según ellos, si hubiera ido inmediatamente al médico se hubiera salvado pero murió por haberlo postergado para cuando se terminara el asado.
Ya se que es un poco extremo, pero ese dolor me asustó por varias razones: 1. Es algo que nunca sentí antes: no era el dolor normal que siento cuando entreno fuerte. 2. Era al lado izquierdo y a las cosas del corazón (en el sentido más literal) les tengo mucho respeto, 3. En vez de disminuir con el paso de las horas estaba aumentando, y eso sumado a la historia de la señora me hizo entrar en pánico. De manera que llamé un taxi a las 4 am., me vestí, empaqué un poco de comida y salí corriendo al hospital más cercano.
Me atendieron dos chicas muy amables, describí los síntomas y ellas hicieron que me pusieran suero con remedios para el dolor y anti-inflamatorios. Ya con eso mejoró bastante el dolor, sin embargo después de eso me tomaron un electrocardiograma para descartar cualquier cosa del corazón. El examen también salió bien, un poco bajas las pulsaciones pero según dijeron era normal en personas que se ejercitan. Al final parece que solamente me lastimé entrenando y el dolor insoportable era por eso. Recomendaron un par de días de reposo físico y algunos remedios.
Todo este episodio me hizo pensar lo siguiente:
Ya se que es un poco extremo, pero ese dolor me asustó por varias razones: 1. Es algo que nunca sentí antes: no era el dolor normal que siento cuando entreno fuerte. 2. Era al lado izquierdo y a las cosas del corazón (en el sentido más literal) les tengo mucho respeto, 3. En vez de disminuir con el paso de las horas estaba aumentando, y eso sumado a la historia de la señora me hizo entrar en pánico. De manera que llamé un taxi a las 4 am., me vestí, empaqué un poco de comida y salí corriendo al hospital más cercano.
Me atendieron dos chicas muy amables, describí los síntomas y ellas hicieron que me pusieran suero con remedios para el dolor y anti-inflamatorios. Ya con eso mejoró bastante el dolor, sin embargo después de eso me tomaron un electrocardiograma para descartar cualquier cosa del corazón. El examen también salió bien, un poco bajas las pulsaciones pero según dijeron era normal en personas que se ejercitan. Al final parece que solamente me lastimé entrenando y el dolor insoportable era por eso. Recomendaron un par de días de reposo físico y algunos remedios.
Todo este episodio me hizo pensar lo siguiente:
- Mi miedo a las agujas con el tiempo se hizo mucho más soportable, ese día ni siquiera tuve tiempo de pensar que me iban a pinchar cuando ya me estaban pasando el suero con los remedios. En cambio, el tipo que sentaron al lado se puso pálido, se le bajó la presión y se estresó tanto el pobre que lo tuvieron que pinchar en los dos brazos porque no le encontraron la vena en el primer intento. En esos casos es mejor no pensar mucho. Y pasa más rápido.
- Doy todo lo que tengo en la vida y lo que no tengo, a cambio de salud y bienestar. Eso, y que es mejor prevenir que lamentar. Por supuesto que nada de lo que se haga garantiza salud y bienestar, al final yo creo que muchas de las cosas de las que enfermamos tienen causas mentales así que no basta solo cuidar el cuerpo, hay que cuidar la mente y eso a veces es lo más complicado.
- Todo el personal de los hospitales debería ir al cielo si es que existe algo así. Tener turnos nocturnos, atender pacientes y aún así tener el buen humor que tuvieron y cuidarme como me cuidaron, se merecen eso y mucho más.
domingo, 15 de septiembre de 2013
domingo, 8 de septiembre de 2013
Algo
Vi el otro día una de esas cosas de facebook que tenía un mapa del mundo y sobre él estaba escrito: Go find yourself. Yo hice eso, me fui para encontrarme y me encontré. Sin embargo siempre tengo la sensación de que hay 'algo' que me estoy perdiendo, que además todo el mundo parece saber excepto yo. Después de todo este tiempo y de haber vivido bastante continuo sin entenderlo, sé que me lo estoy perdiendo y sé que es importante.
Recuerdo haber sentido esto mil veces antes luego de cada vez que fracasé, y recuerdo tener la misma sensación: estar en diferentes lugares, en diferentes circunstancias escuchando siempre la misma música de Calamaro, la banda sonora de mis dudas, mis tristezas y mis batallas perdidas. Calamaro querido con su voz ronca y sus letras deprimentes.
Recuerdo días idénticos a este, días lentos, pesados, con horarios desordenados. Días enteros perdidos tirada en la cama mirando el computador, viendo alguna cosa que me haga no pensar y esperando que se acabe el día para dormir y entrar en el ritmo habitual de la semana.
La banda sonora del día:
Nena que fueras la primera que supiera que frío puede hacer en primavera...
Recuerdo haber sentido esto mil veces antes luego de cada vez que fracasé, y recuerdo tener la misma sensación: estar en diferentes lugares, en diferentes circunstancias escuchando siempre la misma música de Calamaro, la banda sonora de mis dudas, mis tristezas y mis batallas perdidas. Calamaro querido con su voz ronca y sus letras deprimentes.
Recuerdo días idénticos a este, días lentos, pesados, con horarios desordenados. Días enteros perdidos tirada en la cama mirando el computador, viendo alguna cosa que me haga no pensar y esperando que se acabe el día para dormir y entrar en el ritmo habitual de la semana.
La banda sonora del día:
Nena que fueras la primera que supiera que frío puede hacer en primavera...
miércoles, 28 de agosto de 2013
Trouble
Desde esta mañana no he parado de escuchar una canción. Una sola canción en todo el día, le doy play y play de nuevo, le devuelvo, la vuelvo a poner, voy a almorzar, regreso y la pongo de vuelta. Me da un poco de vergüenza, pero este es mi guilty pleasure del día de hoy:
I knew you were trouble when you walked in, shame on me now...
I knew you were trouble when you walked in, shame on me now...
martes, 27 de agosto de 2013
10 meses
El siguiente matrimonio a la vista es el de otra compañera de trabajo que se casa con su novio, que también trabajaba antes aquí. Tengo miedo de que me inviten de nuevo. Ese es solo el año entrante aunque ella lleva ya meses haciendo los preparativos. Yo me pregunto si la gente no se cansa de preparar un matrimonio con casi un año y medio de anticipación.
Ayer hice una cena en casa después de llegar de entrenar y me encantó como quedó. Le di a probar a mi amigo Gabriel y cuando probó hizo una cara de delicia que me hizo sentir orgullosa.
Yo creo que algunas sensaciones son difíciles de dismiular, y esa (la cara de delicia) es una de ellas. Para mi es imposible porque además hago ruidos. Los hacía cuando Lukas cocinaba para mi en Buenos Aires y él todavía se acuerda porque me lo dijo el otro día cuando hablamos por chat, dijo que se acordaba y los extrañaba. Pocas cosas mejores que comer.
Ya llevo diez meses en esta ciudad. Tan poco tiempo y tantas cosas!
Ayer hice una cena en casa después de llegar de entrenar y me encantó como quedó. Le di a probar a mi amigo Gabriel y cuando probó hizo una cara de delicia que me hizo sentir orgullosa.
Yo creo que algunas sensaciones son difíciles de dismiular, y esa (la cara de delicia) es una de ellas. Para mi es imposible porque además hago ruidos. Los hacía cuando Lukas cocinaba para mi en Buenos Aires y él todavía se acuerda porque me lo dijo el otro día cuando hablamos por chat, dijo que se acordaba y los extrañaba. Pocas cosas mejores que comer.
Ya llevo diez meses en esta ciudad. Tan poco tiempo y tantas cosas!
miércoles, 21 de agosto de 2013
Muchas no son tantas
Hace un tiempo tuve que empezar a moderar los comentarios en mi blog porque alguien de nacionalidad argentina (deduzco eso por el vocabulario que usa) que no recuerdo cómo se hacía llamar empezó a poner comentarios ofensivos en todas las entradas. Reclamaba que no escribía, pero cuando escribía tampoco le gustaba, me llamaba gorda y decía que estaba obsesionada con la comida, y no se qué más cosas. La verdad es que obsesionada con la comida soy un poco, pero no por gorda sino porque me da hambre. Y gorda gorda no estoy, por el contrario la gente dice que me ve más flaca a lo que yo agrego: no estoy más flaca, estoy más fuerte. Ya la persona no ha vuelto a comentar así que pronto intentaré volver a liberar los comentarios porque me aburre un poco tener que moderar, no me gusta tener que ocuparme de cosas adicionales a aquellas de las que normalmente me ocupo.
En un par de días se casa uno de mis compañeros de trabajo y hará una fiesta a la que fui convidada, igual que todas las personas del area. El matrimonio es en otra ciudad así que la logística se complicaba un poco: había que pasar una noche allá, alquilar una casa entre todos, comprar comida para la noche anterior al evento, etc. etc. Todo muy rural, como le gusta a la gente. Creo que ya me había referido aquí a la fobia que me causa ser invitada a uno. Por suerte no he tenido que ir a muchos, y a los que he ido me las he arreglado para no tener que usar vestido, ni tacones, ni esas cosas incomodísimas que la etiqueta exige que usen las mujeres en eventos sociales. A este no iré tampoco, ya tenía preparada la excusa de la tesis pero ni me preguntaron motivos. No se si pegue muy bien que alguien lleve a su novia como acompañante a un matrimonio católico que se hará en provincia, y encima que vaya con pantalón y sin maquillaje cuando todas las mujeres irán de vestido y tacón. Creo que ni yo quería ir, ni ellos habrían querido que yo fuera: me salvé de nuevo. Me saben a cacho esas convenciones sociales y esas charlitas aburridas de gente hetero emparejada.
Por otro lado, tengo ganas de comprarme otra bicicleta pero estoy conteniéndome únicamente porque no tengo donde guardarla y no quiero dejar ninguna de las 3 en el garaje. Hace un tiempo conocí una mujer que montaba en bicicleta con mi papá y tenía 3 bicicletas. Me pregunté para qué alguien querría tres bicicletas y solo ahora lo entendí: todas son diferentes. Yo tengo una plegable, una de montaña y la que quiero es una speedy, así que al final tres no son tantas. Sólo que la tercera tendrá que esperar todavía un poco.
En un par de días se casa uno de mis compañeros de trabajo y hará una fiesta a la que fui convidada, igual que todas las personas del area. El matrimonio es en otra ciudad así que la logística se complicaba un poco: había que pasar una noche allá, alquilar una casa entre todos, comprar comida para la noche anterior al evento, etc. etc. Todo muy rural, como le gusta a la gente. Creo que ya me había referido aquí a la fobia que me causa ser invitada a uno. Por suerte no he tenido que ir a muchos, y a los que he ido me las he arreglado para no tener que usar vestido, ni tacones, ni esas cosas incomodísimas que la etiqueta exige que usen las mujeres en eventos sociales. A este no iré tampoco, ya tenía preparada la excusa de la tesis pero ni me preguntaron motivos. No se si pegue muy bien que alguien lleve a su novia como acompañante a un matrimonio católico que se hará en provincia, y encima que vaya con pantalón y sin maquillaje cuando todas las mujeres irán de vestido y tacón. Creo que ni yo quería ir, ni ellos habrían querido que yo fuera: me salvé de nuevo. Me saben a cacho esas convenciones sociales y esas charlitas aburridas de gente hetero emparejada.
Por otro lado, tengo ganas de comprarme otra bicicleta pero estoy conteniéndome únicamente porque no tengo donde guardarla y no quiero dejar ninguna de las 3 en el garaje. Hace un tiempo conocí una mujer que montaba en bicicleta con mi papá y tenía 3 bicicletas. Me pregunté para qué alguien querría tres bicicletas y solo ahora lo entendí: todas son diferentes. Yo tengo una plegable, una de montaña y la que quiero es una speedy, así que al final tres no son tantas. Sólo que la tercera tendrá que esperar todavía un poco.
290
Este es el post 290 de mi blog. Es sólo una parte de todo lo que he escrito, porque además de él, he escrito unos 3 más en toda mi vida bloggera. El primero se llamaba nomemoria, y ya solo queda el template, porque lo di de baja por accidente y no pude hacer nada para recuperarlo excepto lamentarme.
El histórico de mi blog dice que 2012 fue el año en que más he escrito, y Septiembre y Noviembre los meses más prolíficos, quizás porque tuvieron lugar acontecimientos turbulentos que fueron difíciles de asimilar para mi. Por eso escribía tanto, a manera de desahogo. Luego es entretenido releer y recordar y por eso justamente me duele tanto haber perdido ese primer blog que escribí, que era de una época pre-histórica.
---
Debido a conflictos internos he decidido dejar de tomar los suplementos que solía tomar. He dejado atrás el Whey y la Maltodextrina y y me estoy re-acostumbrando a entrenar sin nada más excepto los nutrientes que proporcionan los alimentos. La primera semana me costó y todavía me parece un poco más difícil recuperarme después de un entrenamiento pesado. Hoy estoy muy adolorida y tengo cansancio acumulado a pesar de haber comido y dormido generosamente. Si todavía estuviera tomando a lo mejor conseguiría ir mañana pero tendría esos conflictos en mi cabeza que no consigo resolver, entonces mejor descanso. De paso aprovecho y me siento a escribir la tesis a ver si algún día se termina. Affffff...
El histórico de mi blog dice que 2012 fue el año en que más he escrito, y Septiembre y Noviembre los meses más prolíficos, quizás porque tuvieron lugar acontecimientos turbulentos que fueron difíciles de asimilar para mi. Por eso escribía tanto, a manera de desahogo. Luego es entretenido releer y recordar y por eso justamente me duele tanto haber perdido ese primer blog que escribí, que era de una época pre-histórica.
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Debido a conflictos internos he decidido dejar de tomar los suplementos que solía tomar. He dejado atrás el Whey y la Maltodextrina y y me estoy re-acostumbrando a entrenar sin nada más excepto los nutrientes que proporcionan los alimentos. La primera semana me costó y todavía me parece un poco más difícil recuperarme después de un entrenamiento pesado. Hoy estoy muy adolorida y tengo cansancio acumulado a pesar de haber comido y dormido generosamente. Si todavía estuviera tomando a lo mejor conseguiría ir mañana pero tendría esos conflictos en mi cabeza que no consigo resolver, entonces mejor descanso. De paso aprovecho y me siento a escribir la tesis a ver si algún día se termina. Affffff...
domingo, 18 de agosto de 2013
jueves, 15 de agosto de 2013
Reestructuración
Descubrí que cuando hay algo que no está funcionando en mi rutina diaria me estreso y no soy tan feliz. Como dejé la tesis para última hora, ya me entró agobio e decidí que tengo que empezar a trabajar en ella o no alcanzaré a entregarla a tiempo. Sin embargo descubrí también que mi día estaba lleno de actividades, e incluso los fines de semana me era difícil dedicar tiempo a sentarme a escribir, y eso me agobió porque no estaba consiguiendo encontrar espacios sin renunciar a esas actividades que ya hacen parte de mis días.
Al final tuve que reorganizar y sacrificar ciertas cosas que espero que sea por poco tiempo, y vamos a ver cómo resulta esa reestructuración de mi tiempo. Si no funciona me jodí, y ya no sé qué más hacer para entregar.
Al final tuve que reorganizar y sacrificar ciertas cosas que espero que sea por poco tiempo, y vamos a ver cómo resulta esa reestructuración de mi tiempo. Si no funciona me jodí, y ya no sé qué más hacer para entregar.
lunes, 12 de agosto de 2013
PMS
Sobra decir que odio el hecho de que las mujeres tengamos que soportar semejante cosa todos los meses. Incluso si tener hijos estuviera entre mis planes, pienso que sería mucho más fácil activar el mecanismo en el momento en que decida tenerlos en vez de tener el periodo al pedo cada mes. Tal es mi inconformidad con esos días del mes, que hay quienes me han escuchado decir que preferiría poner huevos a cambio.
Por suerte no tengo dolores físicos asociados a esos días. Si los tengo, son muy leves y muchas veces los confundo. Como me duele la panza pienso que es hambre, como alguna cosa y luego se me olvida. La verdad es que suelo atribuir muchos de mis malestares al hambre porque cuando no como correctamente me da mareo, dolor de cabeza y me pongo de muy mal humor, de manera que aprendí a comer siempre que siento algo raro, por las dudas.
Casi no siento cólicos ni dolores pero sí me descompenso emocionalmente. Hoy por ejemplo llegué a casa y me tiré en la cama a escuchar música y a comer helado. No es hambre, hambre es el cuerpo pidiendo nutrientes y ya le di nutrientes en la cena. Esto es emocional y yo sucumbí. Se fue a la mierda el entrenamiento, la tesis, todo. Ahora sólo somos yo, el helado y el descontrol hormonal.
Por suerte no tengo dolores físicos asociados a esos días. Si los tengo, son muy leves y muchas veces los confundo. Como me duele la panza pienso que es hambre, como alguna cosa y luego se me olvida. La verdad es que suelo atribuir muchos de mis malestares al hambre porque cuando no como correctamente me da mareo, dolor de cabeza y me pongo de muy mal humor, de manera que aprendí a comer siempre que siento algo raro, por las dudas.
Casi no siento cólicos ni dolores pero sí me descompenso emocionalmente. Hoy por ejemplo llegué a casa y me tiré en la cama a escuchar música y a comer helado. No es hambre, hambre es el cuerpo pidiendo nutrientes y ya le di nutrientes en la cena. Esto es emocional y yo sucumbí. Se fue a la mierda el entrenamiento, la tesis, todo. Ahora sólo somos yo, el helado y el descontrol hormonal.
martes, 2 de julio de 2013
Sutilezas
Mi profesora de francés nació en un lugar paradisíaco que se llama Corse (Córcega), una isla de 300.000 habitantes, la cuarta más grande del Mar Mediterráneo, primero italiana y luego francesa . En la isla se habla Corse, sin embargo también hablan francés y ella también habla italiano porque sus padres hablaban. La isla está bastante cerca a Italia entonces debe tener bastante influencia.
Ella me cuenta cosas muy curiosas de los franceses, como por ejemplo que cuando van a dar alguna ubicación de lugar es muy común que digan: queda a cinco minutos. Ella me lo dijo una vez que le pregunté donde quedaba un lugar: a diez minutos de aquí. Pero a diez minutos a pie? -Si, dijo ella. Pero caminando rápido? -A paso normal? A tus pasos o a los míos? (?!!?!!??) Entonces le pregunté si no era más fácil decir: a 10 cuadras, 8 cuadras, etc. y me respondió que ella no acostumbraba describirlo así, y que si le decías eso a un francés podría pasar que no entendiera muy bien. Plop!
Recordé que cuando estuve en Paris noté que a nadie le gusta hablar en inglés -aunque la mayoría de ellos sabe hablar-. Si no les hablas en francés, es probable que no te respondan, así como es muy probable que te corrijan si les hablas en un francés errado. Me dijo que en efecto no les gusta hablar inglés. Y que eran personas muy prácticas. Si le pides a alguien una indicación en la calle te va a responder. Pero si le haces una pregunta más te va a decir que 'a siete minutos hay un puesto de información'. Juaaaaaaaaa...
Le dije que había tenido esa sensación en Argentina, que la gente era más fría que el estándar al que yo estaba acostumbrada por ser colombiana, y que de hecho es muy parecido al estándar brasilero según lo que he percibido en el tiempo que llevo aquí. Ya debo haber explicado en algún post anterior que tengo la impresión de los que somos personas muy cariñosas, muy pacientes, muy cálidas con los extranjeros, etc. Y eso me chocó un poco de los argentinos, que son tan hoscos. Le dije que tenía curiosidad de ir a vivir ahí alguna vez, porque eso es algo que solamente se percibe cuando se vive en un lugar. Esa y otras sutilezas.
Ella me cuenta cosas muy curiosas de los franceses, como por ejemplo que cuando van a dar alguna ubicación de lugar es muy común que digan: queda a cinco minutos. Ella me lo dijo una vez que le pregunté donde quedaba un lugar: a diez minutos de aquí. Pero a diez minutos a pie? -Si, dijo ella. Pero caminando rápido? -A paso normal? A tus pasos o a los míos? (?!!?!!??) Entonces le pregunté si no era más fácil decir: a 10 cuadras, 8 cuadras, etc. y me respondió que ella no acostumbraba describirlo así, y que si le decías eso a un francés podría pasar que no entendiera muy bien. Plop!
Recordé que cuando estuve en Paris noté que a nadie le gusta hablar en inglés -aunque la mayoría de ellos sabe hablar-. Si no les hablas en francés, es probable que no te respondan, así como es muy probable que te corrijan si les hablas en un francés errado. Me dijo que en efecto no les gusta hablar inglés. Y que eran personas muy prácticas. Si le pides a alguien una indicación en la calle te va a responder. Pero si le haces una pregunta más te va a decir que 'a siete minutos hay un puesto de información'. Juaaaaaaaaa...
Le dije que había tenido esa sensación en Argentina, que la gente era más fría que el estándar al que yo estaba acostumbrada por ser colombiana, y que de hecho es muy parecido al estándar brasilero según lo que he percibido en el tiempo que llevo aquí. Ya debo haber explicado en algún post anterior que tengo la impresión de los que somos personas muy cariñosas, muy pacientes, muy cálidas con los extranjeros, etc. Y eso me chocó un poco de los argentinos, que son tan hoscos. Le dije que tenía curiosidad de ir a vivir ahí alguna vez, porque eso es algo que solamente se percibe cuando se vive en un lugar. Esa y otras sutilezas.
sábado, 22 de junio de 2013
Corrida
Venía incubando unos síntomas de gripa desde hace unos días, pensé que me libraba de ella pero anoche ya me empezó a doler el cuerpo y la cabeza, esta mañana la garganta, etc. No me sentí con energía suficiente para ir a Crossfit porque la verdad es que los sábados nos matan. Deben pensar que tenemos todo el domingo para descansar porque no solamente es más largo sino mucho más pesado, generalmente es en equipos y todo el mundo entrena como loco. En lugar de eso me fui a correr al parque y me sentí regia, hasta que en la tarde empecé a decaer, tuve más dolor, estornudos, congestión y todos los síntomas que odio.
Estoy entrenando corrida porque se vienen los 10 km de Adidas el próximo domingo (30 de Julio). Yo que siempre odié correr porque me dolía todo. Ahora estoy entrenando a los pocos por una cuestión de desafío personal, para demostrarme a mi misma que puedo hacerlo. No corro mucho, no voy a cambiar mi entrenamiento habitual por entrenar corrida, pero dedico un día a la semana a correr 9 kilómetros, para habituar mi cuerpo a los movimientos y a ese tipo de esfuerzo, que es diferente al que estoy acostumbrada a hacer. Y da resultado, cada semana siento que corro mejor, me siento más leve, me canso menos, me duelen menos los lugares que solían doler, etc.
Contrario a lo que todo el mundo esperaría, no estoy bajando de peso significativamente -bajé 800 gramos desde que empecé a entrenar-. Lo bueno es que todo lo demás está mejorando. La gente lo ve como que estoy adelgazando pero no es así, sólo me estoy haciendo más fuerte y mi cuerpo está cambiando. Tengo menos grasa y eso hace que mis medidas disminuyan y todo se distribuya de manera diferente: mi espalda está creciendo, mi abdomen está definido pero estoy perdiendo cintura, mis hombros están mayores, etc. La verdad es que los cuerpos de las chicas Crossfteiras no son el prototipo de cuerpo al que la gente está acostumbrado. Más de una vez he escuchado: las mujeres tienen que tener un cuerpo delicado, femenino. Para mi el cuerpo que tiene esta chica es mejor que cualquier otro:
Estoy entrenando corrida porque se vienen los 10 km de Adidas el próximo domingo (30 de Julio). Yo que siempre odié correr porque me dolía todo. Ahora estoy entrenando a los pocos por una cuestión de desafío personal, para demostrarme a mi misma que puedo hacerlo. No corro mucho, no voy a cambiar mi entrenamiento habitual por entrenar corrida, pero dedico un día a la semana a correr 9 kilómetros, para habituar mi cuerpo a los movimientos y a ese tipo de esfuerzo, que es diferente al que estoy acostumbrada a hacer. Y da resultado, cada semana siento que corro mejor, me siento más leve, me canso menos, me duelen menos los lugares que solían doler, etc.
Contrario a lo que todo el mundo esperaría, no estoy bajando de peso significativamente -bajé 800 gramos desde que empecé a entrenar-. Lo bueno es que todo lo demás está mejorando. La gente lo ve como que estoy adelgazando pero no es así, sólo me estoy haciendo más fuerte y mi cuerpo está cambiando. Tengo menos grasa y eso hace que mis medidas disminuyan y todo se distribuya de manera diferente: mi espalda está creciendo, mi abdomen está definido pero estoy perdiendo cintura, mis hombros están mayores, etc. La verdad es que los cuerpos de las chicas Crossfteiras no son el prototipo de cuerpo al que la gente está acostumbrado. Más de una vez he escuchado: las mujeres tienen que tener un cuerpo delicado, femenino. Para mi el cuerpo que tiene esta chica es mejor que cualquier otro:
Camille LeBlanc-Bazinet, mi crossfiteira favorita
domingo, 16 de junio de 2013
Moqueca
Entré en la onda de la nutrición correcta y estoy leyendo un montón de cosas sobre cómo alimentarse bien. Creo que todo comenzó cuando empecé a preguntarme si lo que estaba comiendo era suficiente para la actividad física que estoy haciendo. Ahí fui a la nutricionista, empecé a buscar un montón de fuentes de información, a leer como loca y al final de todo me di cuenta de que tenía que empezar a cocinar para conseguir comer adecuadamente.
Cocinar nunca se me ha dado bien por varias razones: la más importante de ellas es que nunca había visto la necesidad porque siempre comí fuera. Cuando vivía en Argentina y odiaba la comida porteña sufrí un poco, pero ni así me di a la tarea de aprender a cocinar algo decente. Entre otros motivos están que nunca vi cocinar a nadie entonces no tengo noción de algunas de las cosas más básicas que todo el mundo sabe, que además, hace tiempo no tenía una cocina en la que me sintiera cómoda haciendo nada, que tampoco tenía la disciplina suficiente para comprar mercado regularmente, etc. etc. Todo essos hábitos los empecé a tener gracias a Lukas, mi amigo con el que viví los últimos 3 meses en Buenos Aires, quien además me enseñó cosas de cocina y conservación de alimentos.
Así que aquí en Brasil me animé a hacer experimentos con recetas que bajo de internet: compro los ingredientes y me pongo a intentar. Me demoro montones, ensucio todo, se me caen cosas, pero al final queda bien. Lo último que hice fue una moqueca de pescado con camarón, que es un plato típico baiano (de Baia). Lo hice con una base de cebolla, tomate y leche de coco, condimenté el pescado y el camarón con limón, sal y pimienta, luego agregué aceite de oliva (porque no encontré aceite de palma), agregué pimienta del reino (porque no encontré pimienta cayenne), y puse un poco de salsinha, que no se qué vendría siendo dado mi limitado conocimiento de los nombres de los ingredientes incluso en mi idioma natal. Al final quedó delicioso y no pude evitar tomar una foto para ponerla en facebook y además mandársela a mi madre para que se sienta orgullosa de mi:
Cocinar nunca se me ha dado bien por varias razones: la más importante de ellas es que nunca había visto la necesidad porque siempre comí fuera. Cuando vivía en Argentina y odiaba la comida porteña sufrí un poco, pero ni así me di a la tarea de aprender a cocinar algo decente. Entre otros motivos están que nunca vi cocinar a nadie entonces no tengo noción de algunas de las cosas más básicas que todo el mundo sabe, que además, hace tiempo no tenía una cocina en la que me sintiera cómoda haciendo nada, que tampoco tenía la disciplina suficiente para comprar mercado regularmente, etc. etc. Todo essos hábitos los empecé a tener gracias a Lukas, mi amigo con el que viví los últimos 3 meses en Buenos Aires, quien además me enseñó cosas de cocina y conservación de alimentos.
Así que aquí en Brasil me animé a hacer experimentos con recetas que bajo de internet: compro los ingredientes y me pongo a intentar. Me demoro montones, ensucio todo, se me caen cosas, pero al final queda bien. Lo último que hice fue una moqueca de pescado con camarón, que es un plato típico baiano (de Baia). Lo hice con una base de cebolla, tomate y leche de coco, condimenté el pescado y el camarón con limón, sal y pimienta, luego agregué aceite de oliva (porque no encontré aceite de palma), agregué pimienta del reino (porque no encontré pimienta cayenne), y puse un poco de salsinha, que no se qué vendría siendo dado mi limitado conocimiento de los nombres de los ingredientes incluso en mi idioma natal. Al final quedó delicioso y no pude evitar tomar una foto para ponerla en facebook y además mandársela a mi madre para que se sienta orgullosa de mi:
domingo, 2 de junio de 2013
Más horas felices y menos horas laborales
Ya escribí en un post anterior que tengo rutinas que son como rituales para mi. La rutina de elegir el desayuno ha sido modificada porque ya no vivo en un hotel, y porque de un tiempo para acá presto mucha atención a lo que como. Ahora hago mercado y abastezco nevera y gavetas, y cada mañana selecciono cuidadosamente la comida que voy a llevar durante el día porque se que si no lo hago, acabo pasando hambre o comiendo cualquier cosa que ni me nutre ni me llena.
A la rutina de acicalarme post-baño le he agregado algunos elementos adicionales. He estado comprando cremas y chucherías de manera casi compulsiva: leche de rosas para pasar con un algodón en la cara antes de baño, oleo para la ducha y crema humectante de castaña, jabón astringente, shampoos y acondicionadores orgánicos, jabones de hierbas, etc. etc. etc.
Y así sucesivamente. El problema es que esas rutinas felices consumen tiempo, y tiempo es lo que le hace falta a los días. Llevo ya un tiempo pensando que las jornadas laborales de ocho horas son una cosa desventajosa para todo mundo: apuesto a que los días laborales serían más productivos en términos de disminución de tiempo ocioso si trabajáramos menos horas, y toda la gente viviría más feliz porque tendría más tiempo para hacer lo que realmente le gusta. Yo en particular estoy necesitando de más tiempo para mis hobbies y mis nuevas rutinas adquiridas.
Nota al pie: Me pasa que a veces mi acento en español me suena raro porque no tengo mucho contacto con colombianos y en cambio, tengo más con extranjeros y con brasileros intentando hablar español conmigo. Es una especie de 'falta de costumbre con mi propio acento'. Eso, y que cuando comencé a escribir este post tuve que ir a buscar la conjugación correcta del verbo 'abastecer' en español porque abastezco me sonaba raro.
A la rutina de acicalarme post-baño le he agregado algunos elementos adicionales. He estado comprando cremas y chucherías de manera casi compulsiva: leche de rosas para pasar con un algodón en la cara antes de baño, oleo para la ducha y crema humectante de castaña, jabón astringente, shampoos y acondicionadores orgánicos, jabones de hierbas, etc. etc. etc.
Y así sucesivamente. El problema es que esas rutinas felices consumen tiempo, y tiempo es lo que le hace falta a los días. Llevo ya un tiempo pensando que las jornadas laborales de ocho horas son una cosa desventajosa para todo mundo: apuesto a que los días laborales serían más productivos en términos de disminución de tiempo ocioso si trabajáramos menos horas, y toda la gente viviría más feliz porque tendría más tiempo para hacer lo que realmente le gusta. Yo en particular estoy necesitando de más tiempo para mis hobbies y mis nuevas rutinas adquiridas.
Nota al pie: Me pasa que a veces mi acento en español me suena raro porque no tengo mucho contacto con colombianos y en cambio, tengo más con extranjeros y con brasileros intentando hablar español conmigo. Es una especie de 'falta de costumbre con mi propio acento'. Eso, y que cuando comencé a escribir este post tuve que ir a buscar la conjugación correcta del verbo 'abastecer' en español porque abastezco me sonaba raro.
miércoles, 22 de mayo de 2013
75k
Ya fui y vine de la prueba Bertioga - Maresias que esta ilustrada en el post anterior. La verdad es que es una prueba de corrida que ocurre todos los años entre esas dos ciudades del litoral norte de San Pablo, en modalidad solo y relevos. Resultó ser que mi amigo Paulo dejó escapar un comentario de que iba a correr la versión solo de este año y como necesitaba un ciclista como parte de su equipo de apoyo, le dije que yo iba. Lo dije sin pensar en nada porque fue hace meses, cuando todavía no tenía mi bicicleta de montaña y andaba únicamente en la plegable, e ingenuamente creí que no habría problema en ir con esa.
Ya después decidí comprar la otra en el camino, no motivada por la prueba sino simplemente por la idea de tener una bici de montaña. En la prueba descubrí que no habría podido correr en otra que fuera esa porque un trecho grande era en la playa, otro trecho era en carretera y otro en medio de arboles y matorrales, con sitios con agua hasta la rodilla en los que había que bajarse y cargar la bicicleta. Literalmente. Tuve a bien poner de vuelta las ruedas de montaña porque con las de carretera con las que ando en la ciudad me habría quedado enterrada entre la arena y el barro. Fue muy emocionante ver el sol salir pedaleando por la playa, ver un montón de paisajes maravillosos, en fin.
La otra cosa buena de esas pruebas es que te das cuenta de que hay mucha gente apasionada que se va un fin de semana a correr una carrera de 75 kilómetros levantándose a las 4.30 de la mañana porque larga a las 6.00 am, que corre durante ocho horas seguidas y llega muerto a la línea de meta todavía sonriendo porque completaron la prueba y con un poco de suerte mejoraron su tiempo del año pasado. Mi amigo lleva 10 años corriendo y nunca paró de entrenar y a estas alturas es un monstruo. Yo tenía mucha curiosidad de ver cómo alguien conseguía correr una prueba tan larga, y si no hubiera ido con él de principio a fin, no habría podido imaginar cómo es.
martes, 14 de mayo de 2013
martes, 7 de mayo de 2013
Paciencia
Soy una persona con muy poca paciencia y eso me genera inconvenientes en varios ámbitos de mi vida. Afortunadamente con los años he ido aprendiendo a lidiar con eso y ya no me trae tantos disgustos. Venir a Brasil fue una cosa que me enseñó bastante al respecto, el hecho de que las cosas no dependieran de mi y que no pudiera hacer casi casi nada excepto esperar a que las cosas se desenmarañaran y todo llegara a buen término.
Los entrenamientos de Crossfit son otro muy buen ejemplo de eso porque en general, los resultados de semejante entrenamiento se empiezan a ver meses después. El comienzo es solamente una sucesión de decepciones, de sudor y cansancio, de sentir que todo el mundo es más fuerte y más rápido y si bien es solo el comienzo, es un comienzo largo. Recuerdo un día hace mas o menos mes y medio que salí de allí y pensé que no continuaría el siguiente mes porque ese entrenamiento no era para mi. En realidad si era, solo que había que intentar un poco más. Al día siguiente fui y pagué tres meses más para que me doliera perder la plata y así continuar yendo. Y funcionó.
Con mis clases de francés me pasó igual. El día que estaba decidida a hablar con Dina para decirle que no podía continuar -en realidad si podía pero no quería-, tuvimos una excelente clase, y saliendo de ahí me compré dos libros más para hacer más ejercicios, bajé aplicativos de Radio en Francés en el celular y me propuse a estudiar todo lo que no había estudiado antes.
Por otro lado, he estado instruyéndome en temas de nutrición, motivada por la curiosidad que me generó ver que todo el mundo terminaba los entrenamientos con un shake de proteínas que claro, demoré en saber que era un shake de proteínas. Después de mucho investigar en internet sobre eso decidí que era mejor consultar con una nutricionista.
Existe un preconcepto enorme al respecto porque todo el mundo piensa que quien consulta un nutricionista es porque quiere adelgazar. O al menos eso pensaron mis amigos cuando publiqué una foto en facebook de "Cena según la nutricionista". El primer comentario fue "Zzzzzzz..." y el segundo fue: "So sad". Ya había comentado eso con mi amiga que me introdujo al Crossfit, que me decía que todo el mundo le preguntaba si estaba a dieta cuando veia lo que ella comía a diario. Ella les decía: "no, no es una dieta, es mi comida normal." Son sus hábitos, no es algo especial que ella haga por unos meses para luego volver a lo anterior. Y come de maravilla.
Lo que yo quería además de una sugerencia de dieta -que sigo en contenido más no en volumen porque tengo un apetito voraz-, era asegurarme de que estaba comiendo lo adecuado y en cantidades apropiadas para resistir el entrenamiento. De manera que mis hábitos alimenticios mudaron bastante con relación a como comía en Argentina. Eso, y ahora yo también tomo un shake de proteinas y carbohidratos antes y después de entrenar como buena Crossfitera. No para aumentar masa ni nada parecido, apenas para reponer la energía perdida y ayudar con la recuperación del músculo.
Buenas noticias, que tengo computador nuevo. Al final convenía más comprar uno que mandar arreglar el viejo. Llegó hoy y estoy dichosa. Lo otro, mi amigo Lukas pasó a engrosar las filas de colombianos que emigraron de Argentina. Ahora está de nuevo en Colombia comiendo delicias, entendió todo. Todo todo.
Los entrenamientos de Crossfit son otro muy buen ejemplo de eso porque en general, los resultados de semejante entrenamiento se empiezan a ver meses después. El comienzo es solamente una sucesión de decepciones, de sudor y cansancio, de sentir que todo el mundo es más fuerte y más rápido y si bien es solo el comienzo, es un comienzo largo. Recuerdo un día hace mas o menos mes y medio que salí de allí y pensé que no continuaría el siguiente mes porque ese entrenamiento no era para mi. En realidad si era, solo que había que intentar un poco más. Al día siguiente fui y pagué tres meses más para que me doliera perder la plata y así continuar yendo. Y funcionó.
Con mis clases de francés me pasó igual. El día que estaba decidida a hablar con Dina para decirle que no podía continuar -en realidad si podía pero no quería-, tuvimos una excelente clase, y saliendo de ahí me compré dos libros más para hacer más ejercicios, bajé aplicativos de Radio en Francés en el celular y me propuse a estudiar todo lo que no había estudiado antes.
Por otro lado, he estado instruyéndome en temas de nutrición, motivada por la curiosidad que me generó ver que todo el mundo terminaba los entrenamientos con un shake de proteínas que claro, demoré en saber que era un shake de proteínas. Después de mucho investigar en internet sobre eso decidí que era mejor consultar con una nutricionista.
Existe un preconcepto enorme al respecto porque todo el mundo piensa que quien consulta un nutricionista es porque quiere adelgazar. O al menos eso pensaron mis amigos cuando publiqué una foto en facebook de "Cena según la nutricionista". El primer comentario fue "Zzzzzzz..." y el segundo fue: "So sad". Ya había comentado eso con mi amiga que me introdujo al Crossfit, que me decía que todo el mundo le preguntaba si estaba a dieta cuando veia lo que ella comía a diario. Ella les decía: "no, no es una dieta, es mi comida normal." Son sus hábitos, no es algo especial que ella haga por unos meses para luego volver a lo anterior. Y come de maravilla.
Lo que yo quería además de una sugerencia de dieta -que sigo en contenido más no en volumen porque tengo un apetito voraz-, era asegurarme de que estaba comiendo lo adecuado y en cantidades apropiadas para resistir el entrenamiento. De manera que mis hábitos alimenticios mudaron bastante con relación a como comía en Argentina. Eso, y ahora yo también tomo un shake de proteinas y carbohidratos antes y después de entrenar como buena Crossfitera. No para aumentar masa ni nada parecido, apenas para reponer la energía perdida y ayudar con la recuperación del músculo.
Buenas noticias, que tengo computador nuevo. Al final convenía más comprar uno que mandar arreglar el viejo. Llegó hoy y estoy dichosa. Lo otro, mi amigo Lukas pasó a engrosar las filas de colombianos que emigraron de Argentina. Ahora está de nuevo en Colombia comiendo delicias, entendió todo. Todo todo.
jueves, 4 de abril de 2013
Consumo consciente
No pude evitar matarme de risa cuando vi lo que el presidente uruguayo dijo de Cristina Kirchner sin saber que los micrófonos estaban abiertos: no, es que esta vieja es peor que el tuerto. Él era más político, esta es terca. (refiriéndose a Cristina y a su difunto esposo, el ex-presidente Nestor Kirchner). Y abajo los comentarios: Un político honesto, Pepe hacete argentino.
Un grande Pepe.
Bueno, a estas alturas todavía no me han arreglado el computador. Lo llevé y lo están viendo, tengo miedo de que sea algo muy grave y el arreglo cueste más que comprar otro. Habrá que esperar.
Últimamente he estado haciendo mucho ejercicio. Decidí modificar mis horarios para entrar más temprano a trabajar y salir una hora antes. Así consigo ir a entrenar a las 6 y cuando regreso a casa todavía tengo tiempo de hacer más cosas. El problema es que a la hora que regreso los chicos están saliendo a hacer su sesión de ejercicio diario y acaban convenciéndome de ir con ellos. Luego llego a casa a comer como desaforada.
Con dos de ellos, porque con el tercero estoy teniendo problemas de convivencia estructurales. No solamente yo, de hecho todos estamos teniendo sólo que soy yo la que menos lo está aguantando desde que dijo que la vista de mis bicicletas le causaba una incomodidad visual que quería que fuera resuelta. Cómo? seguramente poniéndolas en la zona de churrasco, subiéndolas y bajándolas con cuerdas cada vez que voy a salir a montar, porque no suben por la escalera caracol que lo conecta con el resto de la casa. Pendejo! El caso es que estoy profundamente molesta con esta persona.
Descubrí que el shampoo que compré para combatir la caída del pelo de hecho hace que se me caiga más. Por pura curiosidad compré uno verde que vi en los estantes del supermercado porque me dio la impresión de ser bastante más natural (nombre con hierbas, color verde, etc.) y resultó que se me cae mucho menos pelo. A quién le importa? A mi, claro. Estoy considerando también dejar las cremas de esa marca porque lo que los shampoos le hacen a mi pelo las cremas se lo deben hacer a mi piel. Es que uno piensa que está haciendo cosas que le hacen bien y en realidad el bien es muy discutible. Ahora soy una consumidora más consciente.
Un grande Pepe.
Bueno, a estas alturas todavía no me han arreglado el computador. Lo llevé y lo están viendo, tengo miedo de que sea algo muy grave y el arreglo cueste más que comprar otro. Habrá que esperar.
Últimamente he estado haciendo mucho ejercicio. Decidí modificar mis horarios para entrar más temprano a trabajar y salir una hora antes. Así consigo ir a entrenar a las 6 y cuando regreso a casa todavía tengo tiempo de hacer más cosas. El problema es que a la hora que regreso los chicos están saliendo a hacer su sesión de ejercicio diario y acaban convenciéndome de ir con ellos. Luego llego a casa a comer como desaforada.
Con dos de ellos, porque con el tercero estoy teniendo problemas de convivencia estructurales. No solamente yo, de hecho todos estamos teniendo sólo que soy yo la que menos lo está aguantando desde que dijo que la vista de mis bicicletas le causaba una incomodidad visual que quería que fuera resuelta. Cómo? seguramente poniéndolas en la zona de churrasco, subiéndolas y bajándolas con cuerdas cada vez que voy a salir a montar, porque no suben por la escalera caracol que lo conecta con el resto de la casa. Pendejo! El caso es que estoy profundamente molesta con esta persona.
Descubrí que el shampoo que compré para combatir la caída del pelo de hecho hace que se me caiga más. Por pura curiosidad compré uno verde que vi en los estantes del supermercado porque me dio la impresión de ser bastante más natural (nombre con hierbas, color verde, etc.) y resultó que se me cae mucho menos pelo. A quién le importa? A mi, claro. Estoy considerando también dejar las cremas de esa marca porque lo que los shampoos le hacen a mi pelo las cremas se lo deben hacer a mi piel. Es que uno piensa que está haciendo cosas que le hacen bien y en realidad el bien es muy discutible. Ahora soy una consumidora más consciente.
jueves, 14 de marzo de 2013
La locura furiosa
Hace bastante no escribo por varias razones. La más importante de ellas es porque parece que se me quemó el computador, se recalentó y no volvió a prender. Otros motivos no menores son: Crossfit bastantes días a la semana, la nueva bicicleta que me compré porque desde entonces no puedo dejar de andar en ella y la vuelta a mis clases de francés.
Mi bici es la locura furiosa, como diría la reina en otros tiempos. Si no me alcanza para pagarla tendré que dejar de comer en los próximos 6 meses pero es mía!!!!!
Ya no soy tan debilucha en Crossfit, ahora consigo tener un desempenho razonable en casi todos los ejercicios excepto en algunos que me dan miedo y/o me maltratan demasiado la palma de las manos (barras y sus variaciones).
Mis clases de francés no me quitan tiempo porque la profesora viene a dictármelas a medio día en mi oficina, pero estudiar para ponerme al tanto si me quita bastante tiempo. Ponerme al tanto porque se me olvidó casi todo lo que había aprendido hace anhos, pero mi profesora cuando me hizo el test para ver mi nivel decidió que no era básico y asumió que además de recordar cómo se escribía todo, sabía como se hablaba todo. Me hace hablar como si fuera muy sencillo, y yo la verdad es que tengo que pensar un montón y solo se me ocurre hablar en portugués por el momento.
Mi profesora también habla portugués porque ha vivido aquí unos 3 anhos -es una de esas personas que me causa admiración porque además habla espanhol porque vivió en Espanha, etc. etc. La encontré por casualidad porque el profesor que contacté por internet no podía con mis horarios, así que me indicó una colega suya que resultó ser Dina.
El fin de semana me voy de paseo. Hoy no voy a Crossfit porque me voy a casa a alistar maleta.
Mi bici es la locura furiosa, como diría la reina en otros tiempos. Si no me alcanza para pagarla tendré que dejar de comer en los próximos 6 meses pero es mía!!!!!
Ya no soy tan debilucha en Crossfit, ahora consigo tener un desempenho razonable en casi todos los ejercicios excepto en algunos que me dan miedo y/o me maltratan demasiado la palma de las manos (barras y sus variaciones).
Mis clases de francés no me quitan tiempo porque la profesora viene a dictármelas a medio día en mi oficina, pero estudiar para ponerme al tanto si me quita bastante tiempo. Ponerme al tanto porque se me olvidó casi todo lo que había aprendido hace anhos, pero mi profesora cuando me hizo el test para ver mi nivel decidió que no era básico y asumió que además de recordar cómo se escribía todo, sabía como se hablaba todo. Me hace hablar como si fuera muy sencillo, y yo la verdad es que tengo que pensar un montón y solo se me ocurre hablar en portugués por el momento.
Mi profesora también habla portugués porque ha vivido aquí unos 3 anhos -es una de esas personas que me causa admiración porque además habla espanhol porque vivió en Espanha, etc. etc. La encontré por casualidad porque el profesor que contacté por internet no podía con mis horarios, así que me indicó una colega suya que resultó ser Dina.
El fin de semana me voy de paseo. Hoy no voy a Crossfit porque me voy a casa a alistar maleta.
domingo, 17 de febrero de 2013
viernes, 1 de febrero de 2013
Bienvenida?
Venía en un vuelo de Aerolíneas Argentinas el otro día cuando la azafata me preguntó:
- Qué tomás?
- Jugo de naranja
- No hay jugo de naranja. Gaseosa, agua o café.
- ...
Encima el tono en el que me respondió esa azafata raquítica y con el pelo pintado de rubio, hizo que hasta la señora del lado volteara a mirarla con indignación. Ahí en ese momento me di cuenta de que estaba en territorio argentino, incluso antes de poner un pie sobre la tierra.
Después de eso vinieron también los problemas de entendimiento con el señor del remis, la verdad es que no sé para qué sigo intentando ser amable y hacer conversación con los argentinos:
- Escuché que estaba haciendo mucho calor estos días...
- Ehhh...??
- ...
Luego vino el fallido intento de ir a un restaurante porteño. Ya tenía mis dudas al respecto porque dado que vengo de tres meses de comer muy bien, estoy muy poco tolerante con la mala comida. Ni siquiera tuvimos la suerte de ser atendidos por la mesera del dichoso restaurante, y acabamos levantándonos de la mesa e saliendo del lugar luego de que la ella atendiera a dos mesas que habían llegado después que nosotros. Aparte preguntó por qué nos estábamos yendo.
Me parece que estoy muy poco paciente con esta ciudad. Lo único que me alegra es saber que ya me voy.
- Qué tomás?
- Jugo de naranja
- No hay jugo de naranja. Gaseosa, agua o café.
- ...
Encima el tono en el que me respondió esa azafata raquítica y con el pelo pintado de rubio, hizo que hasta la señora del lado volteara a mirarla con indignación. Ahí en ese momento me di cuenta de que estaba en territorio argentino, incluso antes de poner un pie sobre la tierra.
Después de eso vinieron también los problemas de entendimiento con el señor del remis, la verdad es que no sé para qué sigo intentando ser amable y hacer conversación con los argentinos:
- Escuché que estaba haciendo mucho calor estos días...
- Ehhh...??
- ...
Luego vino el fallido intento de ir a un restaurante porteño. Ya tenía mis dudas al respecto porque dado que vengo de tres meses de comer muy bien, estoy muy poco tolerante con la mala comida. Ni siquiera tuvimos la suerte de ser atendidos por la mesera del dichoso restaurante, y acabamos levantándonos de la mesa e saliendo del lugar luego de que la ella atendiera a dos mesas que habían llegado después que nosotros. Aparte preguntó por qué nos estábamos yendo.
Me parece que estoy muy poco paciente con esta ciudad. Lo único que me alegra es saber que ya me voy.
lunes, 21 de enero de 2013
He vuelto
A mis días de ejercicio diario y pesado. La semana pasada estuve casi 3 días sin poder caminar, y tomando remedios para el dolor muscular, echándome cremas y spray en las zonas afectadas. Pero ya parece que agarré ritmo nuevamente y ya no me duele nada. Ya tuve las 3 aulas fundamentales y mañana empezaré a entrenar con el grupo.
Esto es Crossfit
Esto es Crossfit
domingo, 13 de enero de 2013
Home sweet home
Por más cosas buenas que haya traído a mi vida, últimamente Buenos Aires estaba acabando conmigo. Mi humor cambió porque odiaba la comida, el calor y la humedad y ya no era la misma persona. Me quejaba, estaba gruñona y no pasaba un día sin que pensara que estaba en el lugar equivocado. En algún momento de mi estancia ahí vi que tenía que hacer algo al respecto: o cocinaba y me resignaba al calor del verano, o me iba de allí porque no se puede vivir tan amargada. Así que me fui.
Toda escoba nueva siempre barre bien y hay que ver después de un tiempo cómo va la cosa. Recuerdo haberme sentido muy a gusto los primeros meses en Buenos Aires y ya luego empecé a ver cómo eran las cosas en realidad. Así que dentro de un año habrá que ver cómo sigue resultando esto. Creo igual que hay lugares en los que uno naturalmente se siente más a gusto, y yo siento que aquí me siento más cómoda y es muy evidente: en tres meses en San Pablo he comprado más cosas que en dos años y medio en Buenos Aires. Me refiero a muebles y pertenencias. Eso implica necesariamente echar un poco más de raíces, pensar un poco más a largo plazo y no tener siempre sólo un par de maletas que llevar al hombro en cada trasteo. Ahora tengo una cama doble, un armario, un ventilador y una bicicleta con muchos accesorios. Estoy pensando hasta abrir huecos en la pared para colgar cuadros y cosas.
Aquí soy feliz porque aunque es verano, hay dias de frío en el medio que me recuerdan cómo era Bogotá. Y soy todavía más feliz porque no tengo que preocuparme porque me van a sevir comida fea en los restaurantes. También me feliz hace comprar ropa y saber que no se va a romper/descoser/llenar de motas a los 3 días. Y saber que si quiero comprar dólares puedo hacerlo, y que si quiero comprarme aparatos electrónicos de cualquier marca nacional o importada, es solo ir a la tienda más cercana. También me tranquiliza saber que mi almuerzo de 20 reales va a seguir costando 20 reales la semana siguiente, y probablemente los 3 meses, y hasta los 6 meses siguientes, etc. etc.
La última vez que fui a Buenos Aires me sentí como de visita, y cuando el avión aterrizó aquí sentí que llegaba a casa. Casa es donde tengo mi cama, mi trabajo y donde está mi operadora de celular. Mi vida aquí ha cambiado mucho. Yo también he cambiado y creo que me siento mejor así.
Toda escoba nueva siempre barre bien y hay que ver después de un tiempo cómo va la cosa. Recuerdo haberme sentido muy a gusto los primeros meses en Buenos Aires y ya luego empecé a ver cómo eran las cosas en realidad. Así que dentro de un año habrá que ver cómo sigue resultando esto. Creo igual que hay lugares en los que uno naturalmente se siente más a gusto, y yo siento que aquí me siento más cómoda y es muy evidente: en tres meses en San Pablo he comprado más cosas que en dos años y medio en Buenos Aires. Me refiero a muebles y pertenencias. Eso implica necesariamente echar un poco más de raíces, pensar un poco más a largo plazo y no tener siempre sólo un par de maletas que llevar al hombro en cada trasteo. Ahora tengo una cama doble, un armario, un ventilador y una bicicleta con muchos accesorios. Estoy pensando hasta abrir huecos en la pared para colgar cuadros y cosas.
Aquí soy feliz porque aunque es verano, hay dias de frío en el medio que me recuerdan cómo era Bogotá. Y soy todavía más feliz porque no tengo que preocuparme porque me van a sevir comida fea en los restaurantes. También me feliz hace comprar ropa y saber que no se va a romper/descoser/llenar de motas a los 3 días. Y saber que si quiero comprar dólares puedo hacerlo, y que si quiero comprarme aparatos electrónicos de cualquier marca nacional o importada, es solo ir a la tienda más cercana. También me tranquiliza saber que mi almuerzo de 20 reales va a seguir costando 20 reales la semana siguiente, y probablemente los 3 meses, y hasta los 6 meses siguientes, etc. etc.
La última vez que fui a Buenos Aires me sentí como de visita, y cuando el avión aterrizó aquí sentí que llegaba a casa. Casa es donde tengo mi cama, mi trabajo y donde está mi operadora de celular. Mi vida aquí ha cambiado mucho. Yo también he cambiado y creo que me siento mejor así.
sábado, 12 de enero de 2013
Hábitos
Llueve mucho en Enero en San Pablo. Y es un poco tedioso porque no puedo salir a montar bici y me hace falta. Montar bici aquí es como un vicio, siento necesidad de montar. Es difícil no hacer algo cuando se está acostumbrado, cambiar hábitos una cosa muy complicada. Dormir las ocho horas diarias que me propuse me está costando bastante, por ejemplo. Me acuesto y tardo en quedarme dormida, pero igual me acuesto para irme acostumbrando al nuevo horario. Si no nunca lo voy a lograr.
Mis compañeros de casa me han hecho notar que tengo hábitos saludables, aunque no es algo que haga de manera intencional sino porque no me gustan muchas cosas que son consideradas 'poco saludables'. En el asado que hicimos hoy para poner algunos ejemplos, fui la única que no comió pan, no tomó cerveza ni gaseosa, y que le quitó el pedazo gordo a la picaña. Y fui la única que bebió jugo y comió ensalada.
Las gaseosas nunca me han gustado y no es por el azúcar, es por el gas -por eso tampoco me gusta el agua con gas-. Azúcar igual tampoco como mucho porque me hace mal: me duele la cabeza y me da mareo. Café tampoco tomo, no porque sea café sino porque es caliente -y por eso tampoco tomo té ni mate-. Bebo alcohol únicamente en fiestas porque no me gusta el sabor. Retiro cuidadosamente los gordos de todo tipo de carne, no porque piense que es gordura que hace mal al cuerpo sino porque me da asquito comerlos: no me gusta su consistencia. Y por último, el pan no me sabe a nada, así que prefiero comer otras harinas más saborosas. No soy saludable por elección sino de pura requeñeque. Igual que un poco de los kilos que he bajado en estos últimos tiempos se deben no solamente a la actividad física consciente que hago, sino también a la actividad física circunstancial: el barrio donde vivo está lleno de calles empinadas que tengo que recorrer para desplazarme a los lugares de interés. Para ir al trabajo tengo que caminar unas cuatro o cinco cuadras en subida cada mañana, y para ir a la estación de metro más cercana, son unas 6 o 7 cuadras de una subida todavía más inclinada. Ejercitada por obligación.
Por fin el martes empiezo Crossfit. Y vienen a montar mi armario. Y entrego el proyecto en el que he estado trabajando. Una semana muy movida la que viene.
viernes, 11 de enero de 2013
martes, 8 de enero de 2013
Me falla
Conocí un colombiano en la oficina. O mejor, él me conoció a mi porque me escuchó hablando español por celular ayer en el pasillo, y hoy vino a la cafetería a preguntarme si era colombiana. Y yo que pensé que era la única colombiana en la empresa, y parece ser que hay incluso otra chica más.
Bueno, Del entregó la tesis y yo ni he abierto el archivo desde que estoy aquí. Primero era porque no tenía el cable del computador, después porque me estaba mudando y tenía mil cosas, y ya no hay excusas. Es pura pereza, procrastinación de la de siempre. De hecho me gustaría que ella o alguien me hiciera la mía, no lo harías Del ya que tienes el impulso?
---
Hoy he estado escuchando esta canción que me trae como flashbacks de una época: Blues - P. - barra libre - Paul - etc. etc.
Juancho Style - Me falla
Bueno, Del entregó la tesis y yo ni he abierto el archivo desde que estoy aquí. Primero era porque no tenía el cable del computador, después porque me estaba mudando y tenía mil cosas, y ya no hay excusas. Es pura pereza, procrastinación de la de siempre. De hecho me gustaría que ella o alguien me hiciera la mía, no lo harías Del ya que tienes el impulso?
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Hoy he estado escuchando esta canción que me trae como flashbacks de una época: Blues - P. - barra libre - Paul - etc. etc.
Juancho Style - Me falla
lunes, 7 de enero de 2013
Más sabe el diablo...
Quizás es cierto que 'más sabe el diablo por viejo que por diablo', y que 'al perro no lo capan dos veces'. Y es que después de unos añitos de vivir cosas y cosas, uno agarra algunas 'mañas'. Vicios, sesgos, prevenciones, como quieran llamarlo.
Hablaba el otro día con P. mi primera novia sobre cómo éramos ella y yo juntas. Creo que a ambas nos gusta recordarlo porque ninguna volvió a vivir nada como lo que teníamos en ese entonces. Ni el entorno ni nosotras volvimos a ser las mismas. Muchas veces terminamos hablando de eso y nos da un poco de nostalgia porque creo que las dos pensamos que era perfecto. No es que ninguna de las dos quiera volver, me parece que las dos sabemos que ya no es posible. De hecho ya no lo era cuando terminamos y por eso terminamos, es solamente que nos gusta recordarlo.
Yo siento que cada relación te enseña pero te contamina un poco. Te previene. Y quizás lo que teníamos P. y yo era como era porque ninguna de las dos estaba tan contaminada. Aunque yo no era su primera novia, me parece que ella me quiso como si lo fuera, y nunca tuvimos cosas que nos rayaran la cabeza. Yo nunca me sentí tan segura de querer estar con alguien ni me sentí tan tranquila estándolo. Con los años me he vuelto más requeñeque, más exigente y más inconforme. Cosas que me han pasado han dejado rayas en mi cabeza que aparecen cuando percibo cualquier tipo de patrón parecido a algo que ya viví antes. Y cada vez que eso pasa me dan ganas de salir corriendo: al perro no lo capan dos veces y tú, si tú, eres igual a alguien que ya conocí y con la que viví muchas cosas que no me apetece volver a vivir. Por eso no consigo dejar atrás eso que pasó, esa locura tuya que asomó la cabeza lo suficiente para ser percibida.
Porque se qué hay detrás, prefiero dejarlo y no tener que lamentarlo luego. Me preguntas cómo puedo predecir el futuro y saber qué va a pasar después. No puedo, pero tengo una visión muy nítida de lo malo que podría llegar a ser y no logro hacer que esa visión se vaya de mi. Me dices que no soy capaz de aceptar que las personas cambian. Esa es la puritica verdad, yo creo que las personas NO cambian. Por lo menos no espontáneamente, no de la noche a la mañana, no diciendo simplemente: no va a volver a pasar. Y hay cosas que pasan, que son lo bastante malas como para hacerte desistir porque te traen recuerdos suficientemente frustrantes y dolorosos, y son como un rayón que te ha quedado en algún lugar de tu cabeza para prevenirte de esas mismas cosas en el futuro, para recordarte que: al perro no lo capan dos veces.
Me dices que soy cobarde y no me canso de repetirte que no es cobardía, sino una racionalidad llevada al extremo, y lo que no te digo porque estallarías en cólera, es que es el valioso aprendizaje después de comer bastante mierda, todo por no haberme dado cuenta antes, por haber sido tan terca y no haber aceptado los hechos que eran bastante dicientes.
Ya no te digo que lo que estoy haciendo va a ser mejor para las dos. Qué se yo lo que va a ser mejor para los otros: no me había dado cuenta de la pelotudez que es decirle eso a alguien hasta que me lo dijeron. No se puede pensar por los demás, y hay que hacerse cargo de lo que uno hace y dice.
Por lo demás, tuve un día de mierda: no tuve clase de Crossfit y la bici se pinchó y tuve que regresarme en un taxi con ella en el baúl.
Lo mejor del día sin duda es esta canción:
Los Rodríguez - Para no olvidar
Hablaba el otro día con P. mi primera novia sobre cómo éramos ella y yo juntas. Creo que a ambas nos gusta recordarlo porque ninguna volvió a vivir nada como lo que teníamos en ese entonces. Ni el entorno ni nosotras volvimos a ser las mismas. Muchas veces terminamos hablando de eso y nos da un poco de nostalgia porque creo que las dos pensamos que era perfecto. No es que ninguna de las dos quiera volver, me parece que las dos sabemos que ya no es posible. De hecho ya no lo era cuando terminamos y por eso terminamos, es solamente que nos gusta recordarlo.
Yo siento que cada relación te enseña pero te contamina un poco. Te previene. Y quizás lo que teníamos P. y yo era como era porque ninguna de las dos estaba tan contaminada. Aunque yo no era su primera novia, me parece que ella me quiso como si lo fuera, y nunca tuvimos cosas que nos rayaran la cabeza. Yo nunca me sentí tan segura de querer estar con alguien ni me sentí tan tranquila estándolo. Con los años me he vuelto más requeñeque, más exigente y más inconforme. Cosas que me han pasado han dejado rayas en mi cabeza que aparecen cuando percibo cualquier tipo de patrón parecido a algo que ya viví antes. Y cada vez que eso pasa me dan ganas de salir corriendo: al perro no lo capan dos veces y tú, si tú, eres igual a alguien que ya conocí y con la que viví muchas cosas que no me apetece volver a vivir. Por eso no consigo dejar atrás eso que pasó, esa locura tuya que asomó la cabeza lo suficiente para ser percibida.
Porque se qué hay detrás, prefiero dejarlo y no tener que lamentarlo luego. Me preguntas cómo puedo predecir el futuro y saber qué va a pasar después. No puedo, pero tengo una visión muy nítida de lo malo que podría llegar a ser y no logro hacer que esa visión se vaya de mi. Me dices que no soy capaz de aceptar que las personas cambian. Esa es la puritica verdad, yo creo que las personas NO cambian. Por lo menos no espontáneamente, no de la noche a la mañana, no diciendo simplemente: no va a volver a pasar. Y hay cosas que pasan, que son lo bastante malas como para hacerte desistir porque te traen recuerdos suficientemente frustrantes y dolorosos, y son como un rayón que te ha quedado en algún lugar de tu cabeza para prevenirte de esas mismas cosas en el futuro, para recordarte que: al perro no lo capan dos veces.
Me dices que soy cobarde y no me canso de repetirte que no es cobardía, sino una racionalidad llevada al extremo, y lo que no te digo porque estallarías en cólera, es que es el valioso aprendizaje después de comer bastante mierda, todo por no haberme dado cuenta antes, por haber sido tan terca y no haber aceptado los hechos que eran bastante dicientes.
Ya no te digo que lo que estoy haciendo va a ser mejor para las dos. Qué se yo lo que va a ser mejor para los otros: no me había dado cuenta de la pelotudez que es decirle eso a alguien hasta que me lo dijeron. No se puede pensar por los demás, y hay que hacerse cargo de lo que uno hace y dice.
Por lo demás, tuve un día de mierda: no tuve clase de Crossfit y la bici se pinchó y tuve que regresarme en un taxi con ella en el baúl.
Lo mejor del día sin duda es esta canción:
Los Rodríguez - Para no olvidar
domingo, 6 de enero de 2013
Propósitos
Salomão es un vigilante de la empresa donde trabajo. Hay varios, pero él es mi favorito porque parece que se sabe los nombre de todas las personas que trabajamos ahí y no son pocas. Además siempre está sonriendo y mostrando sus dientecitos blancos cada mañana cuando llego a trabajar. Hoy justo pasé por ahí cuando regresaba de almorzar y ahí estaba él grandotote, con su traje y sonriendo como siempre.
Bueno, este año nuevo hice un par de propósitos que ya estoy empezando a cumplir. El primero de ellos es comer más frutas. Y en general comer mejor. No saltar comidas, siempre tener mercado en la nevera, comer cosas más saludables, etc. He pensando incluso dejar de comer carne roja dado que aquí se consigue bastante pescado, pollo y camarón igual que en Colombia.
Lo segundo es dormir mejor: 8 horas diarias. Eso significa acostarme a más tardar a las 12 de la noche y no quedarme boludeando en internet. Parecen cosas simples pero son muy importantes. Y lo segundo es bastante difícil para mi porque quedarme boludeando es algo que me causa placer, y a veces por más que lo intente, me acuesto y me quedo mirando la techo un rato antes de que me agarre el sueño. Supongo que es cuestión de costumbre.
La canción de hoy es un temazo que me transporta a otra época y me pone feliz:
Moenia - Déjame entrar
Bueno, este año nuevo hice un par de propósitos que ya estoy empezando a cumplir. El primero de ellos es comer más frutas. Y en general comer mejor. No saltar comidas, siempre tener mercado en la nevera, comer cosas más saludables, etc. He pensando incluso dejar de comer carne roja dado que aquí se consigue bastante pescado, pollo y camarón igual que en Colombia.
Lo segundo es dormir mejor: 8 horas diarias. Eso significa acostarme a más tardar a las 12 de la noche y no quedarme boludeando en internet. Parecen cosas simples pero son muy importantes. Y lo segundo es bastante difícil para mi porque quedarme boludeando es algo que me causa placer, y a veces por más que lo intente, me acuesto y me quedo mirando la techo un rato antes de que me agarre el sueño. Supongo que es cuestión de costumbre.
La canción de hoy es un temazo que me transporta a otra época y me pone feliz:
Moenia - Déjame entrar
sábado, 5 de enero de 2013
Mi bici querida
Creo que estoy enamorada de mi bici, termino de trabajar y quiero salir con ella, me quedo mirándola y pensando qué más necesita y cuando ando con ella bajo la lluvia llego y la seco con un trapito que le conseguí. La semana pasada cuando pasó lo del post anterior, fui inmediatamente a ver qué le había pasado, y hoy apenas me sentí recuperada de los golpes (el moretón permanece) volví a ella para matar la 'saudade'.
Le compré un par de accesorios y está toda pispa. Tuve un momento en el que pensé en tener otra para cuando quisiera ir más rápido, pero luego decidí que me quedaría con ella y sólo con ella porque me robó el corazón!!!
La canción de hoy empezó no gustándome demasiado pero ahora me encanta. Como siempre, nada a primera vista funciona conmigo.
The Knife - Heartbeats
Le compré un par de accesorios y está toda pispa. Tuve un momento en el que pensé en tener otra para cuando quisiera ir más rápido, pero luego decidí que me quedaría con ella y sólo con ella porque me robó el corazón!!!
La canción de hoy empezó no gustándome demasiado pero ahora me encanta. Como siempre, nada a primera vista funciona conmigo.
The Knife - Heartbeats
martes, 1 de enero de 2013
Año Nuevo!!!!!
Bueno, el año nuevo fue un poco atropellado. Literalmente.
En pleno 31 de diciembre me dio por salir a buscar comida en la bicicleta y como era cerca no me lleve casco ni nada. Debí recordar la máxima que reza: 'te caerás el día que no lleves casco y protección adecuada'. Y dicho y hecho. No me caí, una señora tuvo a mal dar una curva sin mirar y acabó dándome un coletazo con su carro y yo salí volando con bici y todo. La señora se bajó asustadísima y yo mientras tanto me fijé si me había pasado algo porque la verdad es que uno en ese momento mucho no siente. Llegaron dos señores a decirle que cómo era que manejaba sin mirar, y la señora mientras tanto se ofrecía a llevarme al hospital.
Me golpeé la mano, una rodilla, y tengo un morado en la espalda que es lo que más me duele hoy, un día después de los hechos.
No le conté a mucha gente, y menos a mi madre porque se alarma y la verdad es que no vale la pena. Así que mi primer año nuevo en San Pablo fue un poco aporreado. Pero hoy para desquitarme me fui a comer delicias y a ver una película que me hizo cagar de risa. Y la bici la dejé guardada hasta que me deje de doler y me pase el moretón.
---
Tengo visitas de República Dominicana en las estadísticas. O es una nueva lectora, o alguien está de vacaciones tomando un poco de sol. De cualquier manera, enjoy!!!!!
La canción de hoy es un temazo de Franz Ferdinand:
Franz Ferdinand - Do you want to
En pleno 31 de diciembre me dio por salir a buscar comida en la bicicleta y como era cerca no me lleve casco ni nada. Debí recordar la máxima que reza: 'te caerás el día que no lleves casco y protección adecuada'. Y dicho y hecho. No me caí, una señora tuvo a mal dar una curva sin mirar y acabó dándome un coletazo con su carro y yo salí volando con bici y todo. La señora se bajó asustadísima y yo mientras tanto me fijé si me había pasado algo porque la verdad es que uno en ese momento mucho no siente. Llegaron dos señores a decirle que cómo era que manejaba sin mirar, y la señora mientras tanto se ofrecía a llevarme al hospital.
Me golpeé la mano, una rodilla, y tengo un morado en la espalda que es lo que más me duele hoy, un día después de los hechos.
No le conté a mucha gente, y menos a mi madre porque se alarma y la verdad es que no vale la pena. Así que mi primer año nuevo en San Pablo fue un poco aporreado. Pero hoy para desquitarme me fui a comer delicias y a ver una película que me hizo cagar de risa. Y la bici la dejé guardada hasta que me deje de doler y me pase el moretón.
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Tengo visitas de República Dominicana en las estadísticas. O es una nueva lectora, o alguien está de vacaciones tomando un poco de sol. De cualquier manera, enjoy!!!!!
La canción de hoy es un temazo de Franz Ferdinand:
Franz Ferdinand - Do you want to
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