jueves, 26 de diciembre de 2013

Carro

Hace un tiempo tengo en la cabeza la duda de si comprar o no un carro. A mi los carros no me gustan mucho, nunca me interesé hasta el punto de no saber diferenciar uno de otro excepto por el color y por diferencias muy visibles. Para que se entienda este punto, basta decir que alguna vez me estaba queriendo subir a uno pensando que era el de mi ex-chica hasta que ella me avisó: pero ese no es mi carro! Yo lo confundí con otro carro gris (o color plata que es como lo llaman) porque para mi todos los carros grises son iguales. Las bicis no, esas si que son diferentes!

También tengo un poco de problemas con los colores y esa misma ex-chica me hizo caer en cuenta. Para mi son grises unas sábanas que tengo y ella dice que son azules, mi camisa naranja ella dice que es rosada, etc. Y parece ser que en efecto soy yo la que ve mal porque cuando le preguntamos a alguien más confirmó su color y no el mío.

El tema con el carro es que nunca lo necesité realmente. Cuando estaba en Colombia siempre viví cerca al trabajo entonces ni lo pensé. Luego me fui a Buenos Aires y allá si que no se necesita porque el transporte público es hermoso. Puede que el metro sea viejo y repleto pero llega a todos lados, los buses tienen paradas fijas y funcionan toda la noche. TODA la noche. Con una frecuencia menor en las madrugadas, claro, pero es verdad eso de que Buenos Aires nunca duerme porque allá se puede llegar a una fiesta a las 3 am en bus, y terminar la fiesta y agarrar otro bus de vuelta a casa a las 7 am sin problemas. En Buenos Aires incluso es muy común que quienes tienen carro, usen transporte público para ir a trabajar los días de semana, y el carro lo saquen únicamente los fines de semana: es un sueño. El transporte público es una de las cosas que más extraño de esa ciudad.

El tema empezó a rodar en mi cabeza cuando llegué a San Pablo porque aquí el metro aunque es mucho más nuevo -algunas líneas hasta tienen aire acondicionado- no tiene tan buena cobertura entonces no se puede ir en subte a todos lados, ni siquiera a los lados importantes. Los buses se demoran horrores en pasar porque no hay suficientes. Y lo más bizarro de todo, tampoco hay suficientes taxis!!! Se han hecho muy populares los aplicativos para llamar taxis por el celular, y la verdad es que a veces esa es la única manera de conseguir que te recoja un taxi porque por la calle no pasan.

Entonces un carro. Cuando lo comenté en mi trabajo me preguntaron qué carro quería y yo dije que cualquiera. Un altísimo porcentaje de mis compañeros tiene carro, así como un altísimo porcentaje de toda la empresa, y por eso en el parqueadero sólo estacionan gerentes y no qué otros cargos. Y yo, que soy la gringa que va a trabajar en bicicleta!

Antes vivía a 500 metros, ahora me mudé y vivo a 4 km., así que tengo cuatro de ida y cuatro de vuelta cuando voy en bici. Cuándo voy en bici? Básicamente cuando el pronóstico dice que no lloverá, cuando no estoy muy cansada del entrenamiento del día anterior y cuando no me da pereza y prefiero ir en metro.

Para ser franca, no necesito un carro. El problema del transporte casa-trabajo está resuelto ya sea en bici o en metro y de las dos maneras es bastante rápido a pesar de tener un trecho en el que tengo que caminar (con cualquiera de las dos opciones). El transporte trabajo-Crossfit o casa-Crossfit también lo hago a pie o en bici, ambas cosas en un tiempo razonable. Y la verdad es que aunque debo confesar que irme en bici a veces me asusta un poco (carros, buses, tránsito), es una cosa que me encanta hacer y siempre que lo hago me siento bien. Fuerte y saludable. Aprendí a ir en Soledad aunque no tenga frenos de disco ni suspensión como Victoria. Soledad es más liviana y más veloz.

Así que comprarme un carro me haría gastar muuuucho más dinero del que gasto ahora: gasolina, seguro, parqueadero en este apartamento porque por el momento lo tenemos alquilado, impuestos, etc. etc. etc. Me intriga pensar si iría todos los días al trabajo en carro pudiendo irme en bici o en metro. Todo el mundo dice que si, de manera que me volvería más sedentaria. Y si no fuera así, la verdad es que sería demasiado gasto sí solamente voy a sacarlo los fines de semana. Ninguna de las dos opciones es muy atractiva.

La otra cosa para la que la gente usa el carro es para pasear los fines de semana y feriados pero como tooooodo el mundo agarra el carro y se va a la playa, las carreteras son un infierno, y a mi la playa mucho no me gusta así que por ahí tampoco es una ventaja.

En fin, un dilema.

martes, 24 de diciembre de 2013

Oso navideño

Tengo un oso de peluche encima de mi cama desde la navidad pasada. Es un regalo de una chica con quien tuve una pseudo-relación virtual de la que desistimos después de nuestro primer encuentro, en el que me regaló al oso. El pobre solamente combina con esta época del año porque tiene un gorro de navidad y una bota roja, y sin embargo ha estado encima de mi cama todo el año. Por qué? Bueno, por qué no...



7 anhos en USA

 Casi me olvido de mencionar que hoy cumplo 7 anhos viviendo en Estados Unidos. Es el tiempo mas largo que he vivido en un solo lugar aparte...