sábado, 20 de octubre de 2018

Atlanta 2018

El año pasado cuando escribí el post anterior vivía en Indianapolis y todo me sabía un poco a mierda. Estaba sola -probablemente no sola de personas sino sola del corazón- y en medio de mi soledad decidí irme a Washington, a un viaje que fue extrañamente iluminador porque cuando volví decidí dos cosas: 1. que odiaba vivir en Indiana y tenía que mudarme, y 2. que iba a terminar mi tesis de maestría, que había empezado cinco años atrás y todavía tenía pendiente.

Hoy, un poco más de un año después, vivo en Atlanta y mi documento de tesis está aprobado y sólo falta sustentarlo. Lo segundo me costó más que lo primero y en muchos momentos pensé que no lo lograría pero al final conseguí lo imposible y estoy esperando nada más que se designen jurados para mi defensa.

En Atlanta volví a ser yo, y los 3 años de vivir en Indiana y aguantar inviernos del horror en una ciudad que me deprimía quedaron atrás. Lo que le digo a la gente cuando me pregunta cómo es que siempre he pensado -y sigo pensando- algún día vivir en Canada si odio los inviernos del Midwest es que me me puedo aguantar climas de mierda si la ciudad lo vale, cosa que no era el caso en donde yo vivía.

Después de Washington ha sido un año de viajes, cortos pero varios. Por primera vez en mucho tiempo, hice un viaje con alguien en mi cumpleaños. Me fui a San Francisco a ver Calle Castro, el puente, la playa, los paisajes y los bosques, y estuvo bueno para pasear, me parece que no tanto para vivir pero es mi impresión y mi humilde opinión. Denver y Boulder son hermosos, fui feliz viendo las montañas y haciendo caminatas, aunque me he vuelto alguien que se afecta con la altura, a pesar de haber vivido casi toda mi vida en Bogotá.

Acabo de llegar de pasar dos semanas en Colombia. Me dieron ganas de visitar mi universidad después de casi 12 años. También fui a escuchar plancha a 'El perro y la calandria', ese bar tan particular en donde lo único bueno es la música. Muchos recuerdos: Chapinero, mi vida gay en Bogotá, la gente, los amigos, la fiesta y las chicas. Si pudiera devolver el tiempo y vivir de nuevo fragmentos de mi vida, esos son los años que viviría.

Me parece que voy a volver a escribir en este blog, tuve conflictos pero al final regreso como hija pródiga.


Últimamente escucho Morat compulsivamente, y esta es una de mis favoritas:
Morat - Cuando nadie ve

7 anhos en USA

 Casi me olvido de mencionar que hoy cumplo 7 anhos viviendo en Estados Unidos. Es el tiempo mas largo que he vivido en un solo lugar aparte...