Cuando decidí mudarme a Buenos Aires tomé en consideración algunos aspectos que consideré importantes. La universidad, la vivienda, el empleo, etc. Y vi que era factible. Ahora se que esas son condiciones necesarias más no suficientes para que la evaluación esté completa. Es una evaluación económica nada más, no toma en cuenta factores 'blandos' que llegan a ser muy importantes a la hora de tomar una decisión. Yo no lo sabía, por supuesto, y nunca los consideré.
EL CLIMA
Sabía que Buenos Aires tenía estaciones pero no veía ningún problema en ello, lo ilusa que era!!!! Como estaba acostumbrada a los18 grados de Bogotá todo el año, con algo de sol en ciertos meses y algo de lluvia en ciertos otros (últimamente en todos), no llegué a imaginar lo que eran 38 grados con sensación térmica de 43 en Buenos Aires en verano (es más, ni siquiera sabía lo que era la sensación térmica), ni porcentajes de humedad de 99% que hace que me sienta pegajosa apenas cierro la llave de la ducha.
Del frío nunca me quejaré, me llevo mucho mejor con él que con el calor, que es mi archi-enemigo. Soy verano-fóbica como me dijo alguien. Soy de las que es capaz de no salir de mi apartamento en todo el fin de semana para no sentir el calor. Y adentro tengo aire acondicionado y ventilador prendido todo el día. No atino a hacer una pizca de ejercicio en los meses de Noviembre a Marzo. Aunque el verano debería comenzar el 21 de Diciembre y terminar el 21 de Marzo, la verdad es que para efectos prácticos, dura casi 5 meses porque desde Noviembre ya empieza a hacer calor, y no deja de hacer hasta casi entrado Abril.
LA COMIDA
Buenos Aires es la ciudad de la carne con fritas. Milanesa* con fritas, suprema** con fritas, empandas y pizza. También es la ciudad del pan: el pan acompaña todas las comidas. O sea, las milanesas con fritas y las supremas con fritas. Y de las gaseosas: si bien hay frutas, los porteños no toman jugos, prueba de ello es que en pocas casas hay licuadoras. Y los que venden en los restaurantes son carísimos. El otro día tomé un jugo que costó casi 20 pesos argentinos (en cuentas rápidas unos $10.000 COP).

Las fritas se pueden reemplazar por ensalada. Pero nunca las dos cosas. Un plato no puede tener más de dos cosas diferentes porque les parece muy pesado. No lo conciben. Y arroz como acompañamiento no comen nunca, el único arroz que comen es en ensaladas, frío, medio crudo y sin sal. Así como tampoco le echan sal a casi nada. Ni sal ni condimentos. La carne de sus asaditos no lleva nada, la ponen a asar tal como la compran: sin sal, sin cebolla, sin ajo, sin nada. Me atrevería a afirmar que creen que es tan buena que no necesita nada más (¿?).
Desayunan tostadas y café. No conciben que uno pueda comer huevo al desayuno, es demasiado 'pesado'. Pero no es demasiado pesado comerse un asado a las 12 de la noche, ni salir a comerse un helado en Persicco de postre a las 2 de la mañana.
Bueno, así son. Qué le vamos a hacer. Pero yo sufro con la comida porque me saben a mierda las milanesas con fritas, el pollo no solo me sabe mal sino que también lo preparan sin condimentos y sin sal y queda horrible, me cansé de las pizzas y se que pronto me cansaré de las empandas. Me aburre que no se pueda comer un almuerzo variado y balanceado en un restaurante de precios promedio. Los buffetes chinos son una opción razonablemente barata, pero llevo comiendo lo mismo dos años y ya me empiezan a saber a mierda también.
En resumen, me lleno de odio cada vez que tengo que salir a buscar comida con los 35 grados de la 1 de la tarde porteña, y no encuentro en los restaurantes más que milanesas con fritas, pollo medio desabrido o empanadas.
* Milanesa según Wikipedia:
La milanesa es un filete fino de carne, normalmente de vaca, pasado por huevo batido y pan rallado, que se cocina frito o (menos comúnmente) al horno y suele acompañarse con una guarnición, como papas fritas. Por extensión, se llama milanesa a cualquier rebanada de un ingrediente que se pase por huevo batido y pan rallado, existiendo así milanesas de pollo, pescado, soja, berenjena, mozzarella, etcétera.
** Lo mismo que una milanesa, pero de pollo.