Siempre he sido partidaria de no pensar (sobre-pensar) mucho las cosas porque luego encuentro mil peros y acabo no haciéndolo. Y lo que me pasó con Brasil es que si bien la decisión fue tomada de forma más o menos simple -en uno de mis viajes pensé que quizás estaría bien vivir ahí si me gustaba tanto la ciudad, y la gente y la comida, y que además ese sería un momento perfecto para poner al tanto a las personas pertinentes de mi voluntad de mudarme allí cuando fuese posible.
No significa que se me haya ocurrido cinco minutos antes de comunicarlo, claro. De hecho la primera vez que se me pasó por la cabeza fue cuando fui hace un par de años. De las ciudades, a diferencia de las mujeres, me enamoro a primera vista, y de San Pablo me enamoré. De Buenos Aires no puedo decir lo mismo, eso fue como una cita a ciegas que resultó bien pero con el tiempo todo se vino un poco abajo. Como diría Shakira en esa canción suya que cantaba con Chris en el colegio: "Toda escoba nueva siempre barre bien, luego vas a ver desgastada las cerdas..." En fin.
Lo que ha pasado con Brasil es que ha habido tantas demoras y contratiempos que he tenido demasiado tiempo para pensar y eso nunca es tan bueno para alguien impulsivo y con tan poca paciencia. Me agobia un poco tener que esperar tanto una vez he tomado una decisión y sobre-pensar las cosas siempre me lleva a preguntarme mil cosas que no debería y que tampoco me gusta. Solo que esta vez no tengo alternativa.
Lo bueno es que a estas alturas, ya no estoy tan inconforme en Bs As: me alimentan muy bien y encontré cómo sacar dinero pagando una comisión razonable, que eran las dos cosas que me hacían infeliz. Aparte es Viernes, se viene el fin de semana y somos todos felices.
Kairo - Los espejos de un café
viernes, 31 de agosto de 2012
martes, 28 de agosto de 2012
White Light
Hoy es día de Jackie O con mi puto bello. Comeremos carnecita con champiñones y seremos felices.
Me encontré sin querer con la nueva canción de George Michael que está buenísima:
George Michael - White Light
Me encontré sin querer con la nueva canción de George Michael que está buenísima:
George Michael - White Light
miércoles, 22 de agosto de 2012
Amitorta
Todas las que decían que cocinar era la solución a todos mis problemas de comida en este país tenían razón. Yo lo sabía, él lo sabía, todos lo sabíamos. Se me dijo, se me advirtió y no hice caso, pero no porque no quisiera sino porque no podía. No estaba en condiciones de cocinar por mi misma, así que tuve que pasar por todo lo que pasé hasta que por fin soy feliz en la casa de la comida deliciosa.
Lukas y yo somos como un matrimonio de muchos años. Yo lo quiero -y él parece quererme-, vivimos bajo el mismo techo, cocinamos juntos, comemos juntos, los domingos vemos películas comiéndonos medio kilo de helado arropados en su cobija, hablamos de lo que nos pasa, él se interesa por mis asuntos, yo me intereso por los suyos y por la noche nos despedimos con un beso en la mejilla y nos acostamos a dormir. Y no tenemos sexo. Exactamente como debe ser un matrimonio de gente grande.
Hablo claro, sin conocimiento de causa, basándome únicamente en lo que mi imaginación me dice que debe ser ya que no tengo muchos sujetos de observación que permanezcan en esa condición y aún así creo que ella -mi mente- es demasiado condescendiente con algunos detalles. Lo de interesarse el uno por el otro y las charlas es algo de lo que pocos matrimonios deben preciarse. Perdonarán las lectoras de este blog que creen en esa institución llamada matrimonio, es obvio que yo no lo hago así como tampoco creo en ninguno de los demás mandamientos de la Iglesia Católica.
Descubrí que cocinar para no tener el mal humor que me caracterizó a lo largo de todos estos meses implica una serie de requisitos que por supuesto yo no tenía y que incluyen: una nevera amplia y con un congelador generoso, tuppers (recipientes herméticos) no solamente para llevar la comida al trabajo sino para conservar algunas cosas en el refrigerador, una cocina suficientemente amplia y cómoda que logre inspirarte el deseo de cocinar algo más que un huevo revuelto al desayuno, ollas y utensilios suficientes y un poco de ideas provenientes de haber visto alguna vez a alguien cercano cocinando o por lo menos en la televisión.
Lukas tiene todo eso, y ya hace unas dos semanas que no volví a comer las cosas insípidas y poco variadas que venden en los restaurantes del Microcentro, sino que llevo delicias que causan cuando menos intriga entre mis compañeros de trabajo. Ellos claro, no se creen que yo haya hecho nada de eso sino que saben que lo hizo mi nuevo compañero de casa y no paran de decir: y ese chico qué querrá a cambio! Todo menos lo que ellos están pensando, y yo claro, estoy dispuesta a darle todo menos eso. A él no le interesa eso de mi, ni a mi de él. Yo soy su 'amitorta' y él, 'mi puto bello'*.
* En Argentina se les dice tortas a las lesbianas y putos a los tipos gays.
Lukas y yo somos como un matrimonio de muchos años. Yo lo quiero -y él parece quererme-, vivimos bajo el mismo techo, cocinamos juntos, comemos juntos, los domingos vemos películas comiéndonos medio kilo de helado arropados en su cobija, hablamos de lo que nos pasa, él se interesa por mis asuntos, yo me intereso por los suyos y por la noche nos despedimos con un beso en la mejilla y nos acostamos a dormir. Y no tenemos sexo. Exactamente como debe ser un matrimonio de gente grande.
Hablo claro, sin conocimiento de causa, basándome únicamente en lo que mi imaginación me dice que debe ser ya que no tengo muchos sujetos de observación que permanezcan en esa condición y aún así creo que ella -mi mente- es demasiado condescendiente con algunos detalles. Lo de interesarse el uno por el otro y las charlas es algo de lo que pocos matrimonios deben preciarse. Perdonarán las lectoras de este blog que creen en esa institución llamada matrimonio, es obvio que yo no lo hago así como tampoco creo en ninguno de los demás mandamientos de la Iglesia Católica.
Descubrí que cocinar para no tener el mal humor que me caracterizó a lo largo de todos estos meses implica una serie de requisitos que por supuesto yo no tenía y que incluyen: una nevera amplia y con un congelador generoso, tuppers (recipientes herméticos) no solamente para llevar la comida al trabajo sino para conservar algunas cosas en el refrigerador, una cocina suficientemente amplia y cómoda que logre inspirarte el deseo de cocinar algo más que un huevo revuelto al desayuno, ollas y utensilios suficientes y un poco de ideas provenientes de haber visto alguna vez a alguien cercano cocinando o por lo menos en la televisión.
Lukas tiene todo eso, y ya hace unas dos semanas que no volví a comer las cosas insípidas y poco variadas que venden en los restaurantes del Microcentro, sino que llevo delicias que causan cuando menos intriga entre mis compañeros de trabajo. Ellos claro, no se creen que yo haya hecho nada de eso sino que saben que lo hizo mi nuevo compañero de casa y no paran de decir: y ese chico qué querrá a cambio! Todo menos lo que ellos están pensando, y yo claro, estoy dispuesta a darle todo menos eso. A él no le interesa eso de mi, ni a mi de él. Yo soy su 'amitorta' y él, 'mi puto bello'*.
* En Argentina se les dice tortas a las lesbianas y putos a los tipos gays.
jueves, 16 de agosto de 2012
Comida rica
A la hora del almuerzo, es un tema muy frecuente de conversación el tema de los dólares y de cómo hacer para comprarlos. Se han discutido estrategias que incluyen apuestas en casinos de Estados Unidos así como apuestas online. La primera no funciona y la segunda si, pero está sujeta al resultado de la apuesta. Un resultado estocástico.
Yo la verdad es que intento abstraerme en la medida de lo posible de esas conversaciones porque me agobian. Me siento constreñida por todas las medidas que se han impuesto en este país, que empezaron por controlar la compra hasta prohibirla por completo. La última vez que intenté solicitar dinero por viaje (un viaje legítimo para el que precisaba reales) obtuve una negativa del sistema de la AFIP, por lo cual decidí ir personalmente a preguntar por un procedimiento alternativo:
Yo: Tengo un viaje y necesito comprar dólares y/o reales
Señora de la AFIP: Pedí a través de la página
Yo: Ya pedí y no me dejó
Señora: Y bueno, entonces no podés
Yo: Pero tengo un viaje, necesito efectivo
Señora: Te estoy diciendo que no podés, no tenés la capacidad para viajar entonces no podés pedir dólares.
Primero: Quién se creerá esta señora para decirme si tengo o no la capacidad de viajar? Segundo: si le estoy mostrando el pasaje es porque efectivamente tengo la capacidad de viajar. Tercero: Si yo no estuviera viviendo esto no lo creería porque es inaudito. Al final me fui sin un sólo dolar/real y agradecí por las dos mejores ideas que he tenido este año:
1. Pedir trabajo en Brasil antes de que todo esto empezara a pasar. Ahora claro, solamente falta que se concrete.
2. Haberme gastado casi todo mi dinero en el viaje por Suramérica que hice con mi madre. Después de todo, entre menos dinero tenga, menos tengo que perder intentando sacarlo de este país, y menos sufro en el intento. Argentina no es un país para el ahorro y menos en este tiempo: por el contrario hay que gastarlo.
La pregunta del millón es: gastarlo en qué? Los electrodomésticos son carísimos con todo el sobrecosto que impone el proteccionismo en forma de impuestos y las trabas a las importaciones. Mi amigo Victor tenía en mente irse un fin de semana a Chile a comprar un televisor LCD y hacía cuentas sumando el costo del televisor y de los pasajes y seguía siendo ventajoso versus comprarlo en cualquier tienda en Buenos Aires. Y encima se daba un paseo por Santiago. Es eso, o tener electrodomésticos de marca Lilianita, Aurorita, etc. que no conozco así que me abstrendré de juzgar.
La ropa es malísima, tengo pantalones y sacos que traje de Colombia hace más de dos años (y que de hecho para ese entonces ya tenían como mínimo un año de uso) y que están en mejor estado que todos los que he comprado en esta ciudad. Barato tampoco es así que por ningún lado vale la pena.
Vino y dulce de leche habría que comprar...
---
Por otro lado, y para que no suene como que está todo mal, mi mudanza ha sido sumamente ventajosa. Lukas hace muy placenteros mis últimos meses aquí, como como una reina y de paso aprendo a cocinar un poco. Así que bueno, a quién le importan las restricciones a la compra de dólares? A Del la hace feliz el queso y el cine, a mi la comida rica y mi nueva bicicleta plegable.
Yo la verdad es que intento abstraerme en la medida de lo posible de esas conversaciones porque me agobian. Me siento constreñida por todas las medidas que se han impuesto en este país, que empezaron por controlar la compra hasta prohibirla por completo. La última vez que intenté solicitar dinero por viaje (un viaje legítimo para el que precisaba reales) obtuve una negativa del sistema de la AFIP, por lo cual decidí ir personalmente a preguntar por un procedimiento alternativo:
Yo: Tengo un viaje y necesito comprar dólares y/o reales
Señora de la AFIP: Pedí a través de la página
Yo: Ya pedí y no me dejó
Señora: Y bueno, entonces no podés
Yo: Pero tengo un viaje, necesito efectivo
Señora: Te estoy diciendo que no podés, no tenés la capacidad para viajar entonces no podés pedir dólares.
Primero: Quién se creerá esta señora para decirme si tengo o no la capacidad de viajar? Segundo: si le estoy mostrando el pasaje es porque efectivamente tengo la capacidad de viajar. Tercero: Si yo no estuviera viviendo esto no lo creería porque es inaudito. Al final me fui sin un sólo dolar/real y agradecí por las dos mejores ideas que he tenido este año:
1. Pedir trabajo en Brasil antes de que todo esto empezara a pasar. Ahora claro, solamente falta que se concrete.
2. Haberme gastado casi todo mi dinero en el viaje por Suramérica que hice con mi madre. Después de todo, entre menos dinero tenga, menos tengo que perder intentando sacarlo de este país, y menos sufro en el intento. Argentina no es un país para el ahorro y menos en este tiempo: por el contrario hay que gastarlo.
La pregunta del millón es: gastarlo en qué? Los electrodomésticos son carísimos con todo el sobrecosto que impone el proteccionismo en forma de impuestos y las trabas a las importaciones. Mi amigo Victor tenía en mente irse un fin de semana a Chile a comprar un televisor LCD y hacía cuentas sumando el costo del televisor y de los pasajes y seguía siendo ventajoso versus comprarlo en cualquier tienda en Buenos Aires. Y encima se daba un paseo por Santiago. Es eso, o tener electrodomésticos de marca Lilianita, Aurorita, etc. que no conozco así que me abstrendré de juzgar.
La ropa es malísima, tengo pantalones y sacos que traje de Colombia hace más de dos años (y que de hecho para ese entonces ya tenían como mínimo un año de uso) y que están en mejor estado que todos los que he comprado en esta ciudad. Barato tampoco es así que por ningún lado vale la pena.
Vino y dulce de leche habría que comprar...
---
Por otro lado, y para que no suene como que está todo mal, mi mudanza ha sido sumamente ventajosa. Lukas hace muy placenteros mis últimos meses aquí, como como una reina y de paso aprendo a cocinar un poco. Así que bueno, a quién le importan las restricciones a la compra de dólares? A Del la hace feliz el queso y el cine, a mi la comida rica y mi nueva bicicleta plegable.
jueves, 9 de agosto de 2012
Hierro
Han sido días movidos, tanto que ni escribo ni juego Apalabrados ni hago muchas cosas que acostumbraba hacer. Me mudé, ahora voy y vengo a pie del trabajo y gracias a Dios porque el paro de subtes lleva ya 6 días de los cuales 4 han sido laborables y la ciudad es un caos.
He tenido días de mucho cansancio a pesar de no estar haciendo ni exigiéndome demasiado. Creo que es algo relacionado con la comida. No siento que esté comiendo bien y eso me amarga y me preocupa. Ahora como mejor porque Lukas me alimenta pero creo que comí mal durante mucho tiempo y mi cuerpo se resintió.
Lo extraño es que nunca se es consciente de lo bien que funciona el propio cuerpo hasta que deja de funcionar tan bien, y al mío parece que le está faltando un poco de hierro, lo cual es irónico dado que vivo en un país donde solo se come carne. El problema es que a mi la carne poco me gusta y siempre la he reemplazado exitosamente sin afectar con ello mi salud, sólo que aquí pescado no se consigue y el pollo es horrible.
De cualquier manera quiero mi hierro de vuelta, y para eso voy a tener que preocuparme un poco más por la comida, quizás tomar un poco de suplementos y esperar a que todo vuelva a la normalidad como estaba antes de venir aquí.
He tenido días de mucho cansancio a pesar de no estar haciendo ni exigiéndome demasiado. Creo que es algo relacionado con la comida. No siento que esté comiendo bien y eso me amarga y me preocupa. Ahora como mejor porque Lukas me alimenta pero creo que comí mal durante mucho tiempo y mi cuerpo se resintió.
Lo extraño es que nunca se es consciente de lo bien que funciona el propio cuerpo hasta que deja de funcionar tan bien, y al mío parece que le está faltando un poco de hierro, lo cual es irónico dado que vivo en un país donde solo se come carne. El problema es que a mi la carne poco me gusta y siempre la he reemplazado exitosamente sin afectar con ello mi salud, sólo que aquí pescado no se consigue y el pollo es horrible.
De cualquier manera quiero mi hierro de vuelta, y para eso voy a tener que preocuparme un poco más por la comida, quizás tomar un poco de suplementos y esperar a que todo vuelva a la normalidad como estaba antes de venir aquí.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Mudanza
Me mudé. Todavía estoy en eso pero está casi terminado. Resultó ser que tenía más cosas de las que había imaginado, y no fueron un par de maletas que podían caber hasta en el subte como había previsto ingenuamente, pero ya casi se termina mi quinta -y última- mudanza en esta ciudad.
Es el sexto lugar en el que vivo y allí estaré ciertamente mejor de lo que estaba aquí porque mi amigo L. sabe cocinar y con un poco de suerte aprenderé algo de ese noble oficio y así dejaré de quejarme de lo mal que se come en esta ciudad. A L. ya le había dicho que cohabitáramos desde hace tiempo pero resultó hasta ahora que falta poco para irme. Igual, más vale tarde que nunca. Ahora podré irme a pie a trabajar. Hitazo!
Es el sexto lugar en el que vivo y allí estaré ciertamente mejor de lo que estaba aquí porque mi amigo L. sabe cocinar y con un poco de suerte aprenderé algo de ese noble oficio y así dejaré de quejarme de lo mal que se come en esta ciudad. A L. ya le había dicho que cohabitáramos desde hace tiempo pero resultó hasta ahora que falta poco para irme. Igual, más vale tarde que nunca. Ahora podré irme a pie a trabajar. Hitazo!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
7 anhos en USA
Casi me olvido de mencionar que hoy cumplo 7 anhos viviendo en Estados Unidos. Es el tiempo mas largo que he vivido en un solo lugar aparte...
-
Parece ser que varios autores brasileros escribieron libros sobre los siete pecados capitales y ese ("O clube dos anjos") es el qu...
-
Disfruto mucho hablando con la gente que me encuentro por la calle. Especialmente con los taxistas porque se ponen a hablar de cada cosa. La...
-
El calendario que tengo en el trabajo es uno de esos genéricos que no tienen señalados los feriados de cada país. Lo deben haber mandado hac...