Una de las cosas que más me gusta de este nuevo computador es que tiene teclado que se ilumina cuando se espichan las teclas. Eso parece no ser un gran detalle pero por ejemplo si estoy en la cama escribiendo como ahora, puedo apagar la luz y quedarme solo con la luz de las teclas y no me tengo que parar hasta donde queda el interruptoor cuando me vaya a dormir. Pequeños detalles que hacen mucha diferencia y yo me he vuelto amante de los pequeños detalles.
En cuatro días cumplo dos meses de estar aquí. En estos dos meses han pasado muchas cosas, como que ya no hay clima de otoño sino que empezó el invierno (antes de tiempo, claro). No suele nevar aquí antes del día de Acción de Gracias y este año nevó dos semanas antes. Los locales dicen que el invierno pasado fue 'brutal', así en esas palabras, que hubo días que nadie podía salir de la casa porque nevó tanto que era imposible manejar.
También ha pasado que todavía no tengo todos los muebles de mi casa completos porque ha sido un bregadero con los de la tienda de muebles. Me considero una cliente excepcional porque llego, elijo todo rápido, pago y nunca más tienen que lidiar conmigo (y yo espero nunca más tener que lidiar con ellos tampoco). Buenos, el día que fui elegí todo, y al final el vendedor me muestra un catálogo y me dice: tenemos más modelos disponibles, no quieres elegir entre estas otras opciones? Fue un terrible error porque resultó ser que el tipo no revisó el stock, el almacén grande queda en Chicago y simplemente no quisieron fabricar mis modelos. Ya me entregaron la cama y el sofa pero falta la otra silla de sala y las sillas del comedor americano. Esperé y esperé hasta que me cansé, y fui de nuevo al almacén -que queda en la mierda pero aproveché que tenía que pasar por allá a comprar una ropa de invierno- y elegí otros. El tipo quería cobrarme una nueva entrega + armado, y yo la verdad es que no iba a pagar un solo peso más. Tenían que haberlo entregado hoy pero otra vez el almacén de Chicago se atrasó, la silla está pero las del comedor no. Yo pensé que esas cosas no pasaban aquí pero es un bregadero aquí, en Colombia, en Brasil, en todos lados.
Compré un horno de convección porque quiero aprender a hacer galletas y brownies. No se si es difícil pero psicológicamente me cuesta un poco porque le tengo miedo al horno (no me atreví a usar el grande y por eso compré uno chico). He descubierto que me cuesta mucho empezar a hacer ciertas cosas, no porque sean necesariamente complicadas sino porque nunca he estado en contacto y me asusta un poco lo desconocido. El horno es un muy buen ejemplo de eso, y otro ejemplo es la máquina de lavar platos. Aquí cuando te arriendan un apartamento te lo arriendan sin amoblar pero con algunas cosas básicas: nevera, lavadora y secadora, horno microondas, estufa con horno, máquina de lavar platos y calefacción/aire acondicionado, de manera que duermes en el piso pero tienes donde cocinar, guardar comida y lavar tu ropa.
Cuando llegué no sabía cómo se usaba la secadora ni donde se tiraba la basura, si se separaba orgánico y no orgánico, etc. Resultó ser que hay un compactador en un lugar del conjunto, y las bolsas de basura se tiran ahí y él empieza a funcionar automáticamente. Lo otro que me pasó fue que no veía ninguna caneca en los baños y entonces no sabía donde se tiraba el papel higiénico y me tomó un tiempo descubrir que se tira directamente en el inodoro y todo se va cuando sueltas el agua (y no se tapa como uno esperaría). Bueno, y así sucesivamente. La siguiente cosa a descubrir es cómo funciona la lavadora de platos, ya compré un jabón que vi que sirve y mañana voy a probar.
El otro día comentaba con alguien que se me va el tiempo y no siento que haga muchas cosas. Ella me hizo caer en cuenta de que gasto mucho tiempo en todo el proceso de cocinar-comer-lavar los platos, así que espero que esto de la lavadora de platos funciona bien porque me ahorraría un tiempo que aprovecharía para...??? (siguiente tópico)
En diversas ocasiones me he encontrado con los siguientes dilemas:
Si no tuviera que estudiar francés me quedaría tiempo de hacer y entregar la tesis. Dejé mis clases de francés y no hice la tesis. Si viviera más cerca me quedaría más tiempo para dormir (esto fue en Brasil): me mudé más cerca y seguía durmiendo lo mismo porque me acostaba más tarde haciendo cualquier cosa. Ahora me temo que si me ahorrara un poco de tiempo con la máquina de lavar platos, igual me quedaría boludeando y no sería más productiva. Lo cual me lleva a pensar si boludear no es una parte esencial de mi día y no debería dejar de considerarla como algo a evitar sino como una parte esencial del mismo y dedicarle el tiempo que se merece.
Se viene el día de Acción de Gracias, son cuatro días libres en los que pensé en irme a viajar a algún lado pero luego pensé que mejor soy prudente y me quedo y evito gastar más dinero del que he gastado. La prudencia que hace verdaderos sabios.