jueves, 28 de febrero de 2019

Ñ

Me acabo de dar cuenta de que tengo el teclado configurado en español en mi computador personal. Lo uso poquísimo porque últimamente hago casi todo en el portátil del trabajo.

Tengo la impresión de que con los años me he vuelto simplista. Ya no escribo mucho porque no sé de qué escribir, y la verdad es que tengo la misma cantidad de cosas que antes. Quizás me estoy volviendo más ermitaña.

Me desacostumbré completamente a este teclado y me cuesta escribir.

Empecé terapia con Caro, una psicóloga colombiana a distancia y siento que me hace bien y que ya era hora de hacerlo. He descubierto cosas que me hacen sentir mejor, y otras en las que tengo que trabajar mucho. Todavía hay muchas que me faltan por descubrir. Me cuesta dejar las viejas costumbres y pensar diferente, y actuar diferente. Los viejos modos están muy arraigados y se arraigan más a medida que te vas haciendo adulto, o quizás te das más cuenta de eso.

Todavía me pregunto cómo hace la gente para tener relaciones estables por tantos años, si es que se aman o se acostumbran. O las dos. Yo lo quiero pero no puedo tenerlo. Y a veces me pregunto si de verdad lo quiero porque no parezco tener la disciplina para mantenerlo. Quiero los frutos pero no quiero poner el esfuerzo, y no estoy dispuesta a sacrificar cosas, lo quiero todo. Y no sé si es que no se puede tenerlo todo. Casi lo tuve todo, y se me esfumó. No se esfumó, lo dejé ir porque me faltaba algo que quería. Soy muy necia a veces, necia de caradura. De terca y obstinada.

Sólo sé que las cosas son muy diferentes de como se ven por fuera. Y eso me da ánimo y miedo al mismo tiempo. Quizás no es como lo pienso, y lo que me falta es no ser tan exigente y ahí va a fluir todo.

Suena Latinoamérica, de Calle 13.

7 anhos en USA

 Casi me olvido de mencionar que hoy cumplo 7 anhos viviendo en Estados Unidos. Es el tiempo mas largo que he vivido en un solo lugar aparte...