viernes, 5 de octubre de 2012

O clube dos anjos

Parece ser que varios autores brasileros escribieron libros sobre los siete pecados capitales y ese ("O clube dos anjos") es el que escribió Luis Fernando Verissimo sobre la gula. En él cuenta una historia -no es la trama principal, y jamás contaría nada que pudiera comprometer el desenlace del libro en caso de que alguien quisiera leerlo- de una sociedad secreta en Japón que se reúne cada año para degustar un plato de fugu.



El fugu es un pez que preparado de la manera correcta es exquisito, pero de la manera incorrecta es mortal: quien lo come muere 8 minutos después. Y en el libro, los cocineros que preparan el fugu para el exclusivo grupo de comensales son aprendices aspirantes a profesionales, y el fugu es su examen de graduación. El cocinero que repruebe el examen simplemente repetirá el curso e intentará aprobar al año siguiente, y el que muera comiéndolo -si es que alguien muere- será reemplazado por otro en las nuevas versiones del evento.

No parece justo que alguien muera mientras que otro solo repita un año, sin embargo decían allí que había una larguísima lista de espera para ser admitido en el grupo de degustadores. Y que la experiencia de saborear el fugu hacía que incluso la muerte valiera la pena.

Bueno, quizás la muerte sea mucho, pero seguramente un poco de malestar e indigestión vale la pena en algunos casos si se trata de buena comida. Yo en particular tengo la manía compulsiva de no dejar nada en el plato. Si me sirven poco, como poco. Pero si me sirven mucho también me lo como todo. Lo mío y lo que dejan los demás. Luego no se si voy a poder seguir comiendo esas cosas ricas así que hay que disfrutar de esos momentos de placer.

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DELIRIOS

Hablando de indigestión, he visto que aquí hay muchos comerciales que hacen alusión a 'sentirse pesado'. Y escuchas también a mucha gente -sobre todo cuando ven la cosas que yo como al almuerzo- decir: "Uhhhh, pero que pesado que es... te vas a morir a la tarde". Y la verdad es que no es pesado para mi, es un almuerzo normal. Sólo que ellos parecen tener 'delirio de pesadez'. Les gusta sentirse ligeros y tienen panzas débiles.

Mi amiga Paula vendrá de nuevo en Octubre. La última vez que vino no se quedó en Buenos Aires y me tocó ir a buscarla a Nordelta, con tan mala suerte de que fue el día que se cayó la red de Blackberry a nivel mundial y no nos pudimos comunicar. Ahora también va a Nordelta pero se quedará un día en Capital, y me escribió muy preocupada preguntándole por la zona en la que estaba ubicado su hotel, porque parece que el taxista que contactó la asustó diciéndole que cómo se le ocurría hospedarse ahí, que era una de las zonas más peligrosas de Buenos Aires, etc. etc. Nada que ver!!! Es una zona super transitada, cerca al Obelisco, cerca a los teatros.

Delirio de pesadez y delirio de inseguridad tienen los argentinos. Y mi amiga claro, colombiana, ya se estaba preparando para andar con cuidado y poner cara de malandra. Juaaaaaaaa!!!!

2 comentarios:

Pi dijo...

acá deliran con que hay "mucho tráfico" y "queda muy lejos"... conocieran realmente El Tráfico y Las Distancias!

Mistress_blue dijo...

Recuerdo tu forma particular de comer!!!! Un abrazooooo enorme

7 anhos en USA

 Casi me olvido de mencionar que hoy cumplo 7 anhos viviendo en Estados Unidos. Es el tiempo mas largo que he vivido en un solo lugar aparte...