domingo, 23 de julio de 2017

Cruzar los dedos de los pies

Me da verguenza admitir que estoy adicta a tres canciones de ex integrantes de One Direction. Lo que pasa con esas canciones es que de tanto escucharlas en radio te acaban gustando. Igual me pasó con Ed Sheeran que la escuché día y noche, me parecía lo mejor del mundo hasta que me hastié y ya no puedo oirla más. A ver hasta cuánto me duran estas.

Todo ha estado muy movido desde que volví de Washington y eso me agobia un poco, porque si bien tengo un historial de decisiones rápidas y de mandar todo a la mierda y empezar de nuevo lejos de todo y de todos, también me gusta la estabilidad y la tranquilidad, y la inminencia de cambios me causa ansiedad. No cuando ocurren sino cuando estoy en la espera de que ocurran, la incertidumbre me cuesta porque no tengo paciencia. Cuando sé cosas, ya sean buenas o malas, estoy satisfecha. Al final siempre sale todo bien, y el timing generalmente es bueno no porque yo tenga alguna idea de lo que estoy haciendo o cuándo lo estoy haciendo, sino porque tengo una suerte enorme. La conclusión siempre es que me preocupé al pedo pero ya veremos.

Me he hecho fan del baloncesto femenino y voy a los partidos de Indiana Fever. Les va para el orto este año porque se retiró la estrella del equipo y no han logrado recuperarse pero es divertido verlas. Y me he hice fan de jugadoras de otros equipos también, y si las veo les digo que me den un autógrafo en lo que tenga puesto, como una fan adolescente.

En Septiembre viene Miguel Bose y voy a verlo a Chicago porque la última vez me lo perdí cuando se presentó en Bogotá por allá en 2008 cuando Papito, y ya no me vuelve a pasar.

viernes, 9 de junio de 2017

Todo o nada

Meses y meses sin escribir ni un post, solo cuatro en todo el año pasado y de repente me entran ganas de escribir dos y hasta tres en un  mismo día. Con el tiempo he aprendido un poco a ser más gris en vez de siempre blanco o negro, todo o nada; pero todavía me cuesta. Y lo que me ha costado.

Tengo la impresión de que cuando pasan cosas que me afectan escribo para hacer catarsis. Claro que no siempre escribo sobre eso pero si vuelvo a leer posts de hace tiempo -y eso es lo lindo del blog- se me viene a la mente el momento por el que estaba pasando y mi estado de ánimo se entreve.

Acabo de dejar de ver a alguien a quien llevaba viendo unos meses, nos re-encontramos en Thanksgiving el año pasado cuando las dos estábamos un poco rotas, ella por haber terminado su relación de un año y yo por el invierno que después de tres años me sigue cayendo como la mierda. Nos acompañamos durante todo el invierno, la primavera pero no sobrevivimos al verano. Esta es la prueba de que ya no soy blanco/negro porque de otra manera nunca habría vuelto a salir con alguien que ya salí porque va contra mis principios y porque generalmente ya no me nace. O quizás fue porque el timing de la primera vez fue pésimo.

También es la primera vez que estoy con alguien que se va, siempre he sido yo la que me voy. Ella se va porque no es feliz aquí. Yo vengo saliendo de Latinoamérica y ella va llegando. 

Otra vez pienso que con los años uno aprende a lidiar con esas cosas de manera diferente, ya no siente la necesidad de contarlo a mucha gente. A lo mejor porque nunca fue muy formal o porque ninguna de las dos estuvo nunca demasiado convencida. No se qué tan triste esté ella. Yo estoy a mi manera, que es una manera muy particular, que me favorece mucho.

Hablamos de esto hace muy poco en nuestro primer y último viaje cuando nos sentamos a conversar en la playa, y me dijo que envidiaba como las personas -y yo en particular- era capaz de compartimentar (dividir en compartimientos) mi vida y las cosas que me pasaban. Ella en cambio era una sola y sentía todo de manera 'holística', lo cual le impedía disfrutar de cualquier momento o situación en su vida cuando algún otro no estaba bien o estaba desbalanceado. Y yo la verdad es que me pongo feliz con una buena cena. Con el tiempo uno aprende a encontrar pequeños placeres que hacen la vida más agradable en vez de sufrir permanentemente. Guardar la tristeza en un compartimiento para que no tome control de la vida entera, si es que se puede. Cuando se puede.

jueves, 8 de junio de 2017

The Cure

Se me acaba de ocurrir pensar en cómo la gente cambia con el tiempo. No la gente, voy a ser más específica: yo, cómo cambio yo. La gente también, pero como no tengo cómo corroborarlo porque no estoy en sus cabezas, sólo las elucubraciones sobre mi misma valen la pena y vienen al caso.

Con el tiempo las manías y los rollos se acentúan. Antes contestaba el teléfono de vez en cuando o no me molestaba tanto, ahora no lo contesto casi nunca y la única persona con la que hablo es con mi madre. Antes llamaba a pedir domicilios y ahora prefiero cocinar o salir a algún sitio a comer.

Mi introversión se acentúa pero felizmente he aprendido a aceptarla y a lidiar con ella. Me tomó un montón de tiempo entender que no era como otras personas, pero que tampoco era la única. Crecí preguntándome por qué era tan tímida e intentando disfrutar de momentos de felicidad grupal, y ahora sé que no soy tímida y que la estar en grupos no me hace tan feliz como tener interacciones uno a uno, o simplemente pasar tiempo sola, y por el contrario, estar expuesta a interacciones grupales me desgasta.

Siempre me gustaron los medios de comunicación electrónico, recuerdo haber estado horas y horas en el chat del momento hablando con la gente que siempre estaba allí también, y luego de repente ya no lo hago. No me dan tantas ganas, no siempre encuentro de qué hablar, me he vuelto muy sencilla, o mi vida se ha vuelto sencilla.

No sé que parte de todos los cambios son causados por el paso del tiempo, por la edad o por mis mudanzas, tal vez un poco de todo. Es curioso preguntarme cómo sería si todavía viviera en Buenos Aires, o en Brasil. O si nunca me hubiera ido de Colombia. Cuando uno se va de un lugar deja de ser el que era y no vuelve a ser lo mismo así vuelva después porque las circunstancias cambiaron. Y yo siempre soy muy consciente de ello cada vez que me voy, lo sentí en Argentina cuando caminé por Corrientes al depa de Lukas en mi último día de trabajo, en Sao Paulo cuando subía por la calle Augusta a la estación de metro de la Paulista después de hacer formar la carteirinha de trabajo cuando dejé de trabajar allí, y en Colombia cuando volvía por la séptima al apartamento de mi madre después de llevar la carta de suspensión de servicio de Telmex cuanod me iba a Bs As. Siempre caminando, siempre en las calles más importantes.

Dos cosas destacables del día de hoy: me corté el pelo pero me lo estoy dejando crecer, solo que los estados intermedios son complicadísimos. Va a tardar más o menos un año en volver a ser como era antes, y mientras tanto, paciencia e intentar que luzca lo mejor posible.
La segunda pasó ayer en realidad pero sólo hoy fui consciente de las consecuencias: se me cayó el celular dentro de la sopa de brocoli a la hora del almuerzo, y cuando intenté sacarlo se me cayó de vuelta. Pensé que no había pasado nada pero hoy sonó gangoso cuando me dieron ganas de escuchar la nueva canción de Lady Gaga. Eso, y huele a crema de brocoli el cosito donde se conecta.

domingo, 2 de abril de 2017

La primavera

Hoy en la tarde leí en Facebook que uno de mis contactos murió el viernes en la noche. No se cómo murió  porque no parecía enfermo y mucha gente pedía detalles y explicaciones en los comentarios, luego asumo que tomó a todo el mundo por sorpresa. Es un tipo con el que trabajé hace unos años un breve lapso de tiempo hace años, y al que admiraba mucho porque era muy buena persona y muy bueno en lo que hacía.

La muerte de alguien es algo que me descoloca incluso si es alguien no tan cercano, porque comienzo a pensar que no se sabe a qué hora uno se muere, uno o cualquiera.

Le cambié el template al blog y creo que se ve lindo. Tiene una foto de higos y frutos secos. Y madera. Me gusta la foto.

Mi vida es tranquila. Volví a tener cable después de mucho tiempo y ahora incluso grabo películas y partidos de futbol. Llegó la primavera y el buen clima, lo que significa paseos en bicicleta, poder caminar fuera, andar en patines por el downtown, etc. El clima influye mucho en el ánimo de la gente.

Mañana me voy de viaje. Me he vuelto de pocas palabras, parece.

sábado, 18 de febrero de 2017

Post

Igual que Del, voy a ignorar el hecho de que no he escrito desde hace meses y escribir de nuevo como si nada hubiera pasado.

He decidido dejar de comer carne (carne y pollo). Ya esto lo había hecho cuando tenía unos 20 años y duré un rato pero no me funcionó por varios motivos, en Colombia no es tan fácil y encima no cocinaba. Y aparte que se yo, capaz que a los veinte era una persona muy diferente de la persona que soy ahora, para bien o para mal.

También me estoy dejando crecer el pelo de vuelta porque es muy caro tenerlo corto. También hice esto a los veinte y no logro acordarme cómo fue que llegó a estar largo de nuevo, porque no creo que haya sido una decision consciente dejarlo crecer de vuelta sino que fue pasando el tiempo y medio que fue pasando, Ahora se va a tardar un año más o menos en volver a crecer como estaba antes y aparte lo tengo pintado.


Estoy adicta a esta canción aunque sea muy pop:
Bebe Rexha - I got you

7 anhos en USA

 Casi me olvido de mencionar que hoy cumplo 7 anhos viviendo en Estados Unidos. Es el tiempo mas largo que he vivido en un solo lugar aparte...