Yo: Hola, Gumercinda?
G: Si?
Y: Gumercinda, habla con Andrea. La estoy esperando, dónde está?
G: Ya estoy yendo
Y: Bueno, pero a qué hora llega?
G: En una hora
Y: Es decir, a la 1:00 pm?
G: Si
Y: Y por qué me dijo que a las 11:00 am si iba a llegar a la 1:00 pm.?
G: No se...
(Plop!)
Estas señoras de la limpieza son un mal necesario. Las odio pero las necesito.
sábado, 23 de junio de 2012
martes, 19 de junio de 2012
Puteadas
Cuando era pequeña mi madre siempre me corregía cuando se me salía alguna grosería. Por eso no se me salía casi ninguna, nada peor que la cara de desaprobación de mi madre para dejar de hacer eso que a ella la molestaba, o la decepcionaba. Eso se ha ido con el tiempo, y ya mi madre no dice nada cuando me escucha decir alguna, siempre y cuando no diga en demasía. Sus estándares se han flexibilizado un poco y los míos también.
Las groserías en Colombia son diferentes a las argentinas. Aquí es muy común escuchar decir: 'la puta madre', 'la puta que lo parió', 'hijo de puta', 'hijo de mil putas', 'la concha de tu madre', 'andate a la concha de tu madre', 'la concha de tu hermana', 'la concha de la lora', etc. etc. También es común que alguien te diga que sos una hija de puta por muy fuerte que eso suene en Colombia. Recuerdo cuando le conté a Santi mi primer roomie argentino la primera vez que me iba a Brasil, y él me respondió: 'pero qué hija de puta...'. Lo que había detrás de eso que yo estaba entendiendo como un insulto, era que me envidiaba infinitamente porque él estaba planeando un viaje a Rio hace tiempo y a mi me iba a salir gratis porque me iba a San Pablo por trabajo y de paso pasaba un par de fines de semana en Rio.
Las groserías en Colombia son diferentes a las argentinas. Aquí es muy común escuchar decir: 'la puta madre', 'la puta que lo parió', 'hijo de puta', 'hijo de mil putas', 'la concha de tu madre', 'andate a la concha de tu madre', 'la concha de tu hermana', 'la concha de la lora', etc. etc. También es común que alguien te diga que sos una hija de puta por muy fuerte que eso suene en Colombia. Recuerdo cuando le conté a Santi mi primer roomie argentino la primera vez que me iba a Brasil, y él me respondió: 'pero qué hija de puta...'. Lo que había detrás de eso que yo estaba entendiendo como un insulto, era que me envidiaba infinitamente porque él estaba planeando un viaje a Rio hace tiempo y a mi me iba a salir gratis porque me iba a San Pablo por trabajo y de paso pasaba un par de fines de semana en Rio.
Aquí las puteadas como que se diluyen, como putean siempre al final cuando putean de verdad como que no tiene tanta fuerza. Y hay puteadas que a mi me suenan raro y no puedo pensar que están mal pronunciadas, como cuando le dicen 'mogólico' a alguien para putearlo. No mongólico sino 'mogólico' (¿?). Las puteadas colombianas como que tienen más fuerza, por el tono, por las palabras bien diferenciadas, por la intensidad, etc. Hasta un: 'No me jodas, güevón' suena muy fuerte si es que se dice en el tono correcto.
En Colombia es muy fuerte que te digan hija de puta. Y ni siquiera te dicen 'hija de puta', te pueden llegar a decir: 'mucho/a hijueputa...' así de corrido, como una sola palabra. Y es fuertísimo. Pero en Colombia por el contrario, la palabra 'conchudo' es muy normal para referirse a alguien sinvergüenza, vago, perezoso, etc. Aquí en Argentina es tan fuerte decirle a alguien 'conchudo/a' que ni siquiera han atinado a explicarme con certeza qué significa.
Yo a veces no logro entender qué cosas pasan por la cabeza de la gente para hacerles decir lo que dicen, y entonces me dan unas ganas inmensas de putear. Es que ya estamos bastantes grandecitos todos como para andar con güevonadas, dejémonos de joder!
lunes, 18 de junio de 2012
See if I stand firm or if I fall
Parece ser que Lila Downs es un hit porque las pocas entradas para la función del miércoles que había, se agotaron de anoche a esta mañana, y no pudimos comprar ninguna.
Como no hay mal que por bien no venga, los de LAN han decidido compensarme por el cambio de vuelos encima de la fecha, y yo que pensaba que ningún ser humano se merecía lo que a mi me estaba pasando. Lo de la luz igual no se lo merece nadie, aunque seguramente el otro mes no me cobrarán nada en el recibo también por efecto de la compensación, que parece que últimamente es algo así como una Ley Universal: sufra un poco que luego lo compensaremos.
Del me ha invitado a jugar Angry Words (Apalabrados) o Scrabble que llaman y la verdad es que me muero de ganas por jugar con ella porque me parece lo suficientemente nerd (considéralo un halago) como para hacer el juego muy atractivo. La logística va a ser complicada por la diferencia horaria pero vamos a ver cómo resulta.
---
A veces carezco de imaginación para ponerle títulos a los posts y de hecho siempre es lo último que escribo. Este es un fragmento de una canción de Raconteurs que ya alguna vez había puesto por aquí:
The Raconteurs - Many shades of black
Como no hay mal que por bien no venga, los de LAN han decidido compensarme por el cambio de vuelos encima de la fecha, y yo que pensaba que ningún ser humano se merecía lo que a mi me estaba pasando. Lo de la luz igual no se lo merece nadie, aunque seguramente el otro mes no me cobrarán nada en el recibo también por efecto de la compensación, que parece que últimamente es algo así como una Ley Universal: sufra un poco que luego lo compensaremos.
Del me ha invitado a jugar Angry Words (Apalabrados) o Scrabble que llaman y la verdad es que me muero de ganas por jugar con ella porque me parece lo suficientemente nerd (considéralo un halago) como para hacer el juego muy atractivo. La logística va a ser complicada por la diferencia horaria pero vamos a ver cómo resulta.
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A veces carezco de imaginación para ponerle títulos a los posts y de hecho siempre es lo último que escribo. Este es un fragmento de una canción de Raconteurs que ya alguna vez había puesto por aquí:
The Raconteurs - Many shades of black
domingo, 17 de junio de 2012
Song Pop
He estado leyendo compulsivamente el libro de Jaime Bayly que me compré en Santiago, me ha atrapada de tal forma que no logro hacer otra cosa. Me pasé el domingo acostada leyendo, sin bañarme, sin salir.. solamente comiendo Froot Loops como una autómata metiendo mi mano en la caja sin advertir cuántos había comido y/o cuántos quedaban. Al final solamente quedó azúcar.
En el almuerzo de ayer el zorro dejó la mitad de su pizza y tuvo a bien regalármela, de manera que no tuve necesidad de salir ni suspender la noble actividad en la que me embarqué. No tuve más que calentarla y la comí con un Clight de un sabor exótico que compré. Ella parece preocuparse mucho por estos estados de encierro en los que me sumerjo de vez en cuando y me pregunta constantemente si estoy comiendo bien, si necesito alguna cosa, si quiero salir. No es que lo necesite, a lo mejor podría pero muchas veces prefiero quedarme en casa y hacer exactamente lo que hice hoy. No me hace mal, al contrario, me proporciona un placer y una sensación de bienestar que me nutre y me tranquiliza.
He cambiado mi Bubble Spinner por el Song Pop, y reto contactos de mi facebook para ver quién adivina más rápido las canciones que aleatoriamente toca el jueguito. Solamente hay dos personas que juegan con la misma intensidad que yo, y me enfrasco con ellas en reñidas competencias a cambio de monedas de oro que me servirán para comprar una lista de ritmos latinos que quiero. El zorro me gana por mucho, ella sabe mucho más de música que yo sólo que quizás yo soy más rápida con los dedos y eso hace que la ventaja no sea tan escandalosa. Ella y yo hemos prometido copiar música de nuestros respectivos discos externos porque parece que hemos estado atesorando bastante desde la última vez que intercambiamos.
Fue también el zorro quien me hizo entrar en el mundo de los juegos de facebook al que yo rehuí por mucho tiempo. Este sin embargo es un juego exigente porque requiere toda mi atención y velocidad mental, a diferencia del Bubble Spinner que solamente exige un poco de precisión para explotar las pelotitas de colores.
Vuelve la temporada de conciertos. Después de prometer no volver a ningún concierto después del fiasco que fue el concierto en Britney Spears en el Estadio de la Plata convertido en un caldero gigante donde todos nos cocinamos, ahora vuelve a hacer suficiente frío como para regresar a las andanzas. Ya iré comentando aquí cómo resulta.
La canción de hoy es un temazo de Lila Downs que canta con Totó la Momposina y Celso Piña, que con un poco de suerte estaré viendo en vivo próximamente:
Lila Downs - Zapata se queda
En el almuerzo de ayer el zorro dejó la mitad de su pizza y tuvo a bien regalármela, de manera que no tuve necesidad de salir ni suspender la noble actividad en la que me embarqué. No tuve más que calentarla y la comí con un Clight de un sabor exótico que compré. Ella parece preocuparse mucho por estos estados de encierro en los que me sumerjo de vez en cuando y me pregunta constantemente si estoy comiendo bien, si necesito alguna cosa, si quiero salir. No es que lo necesite, a lo mejor podría pero muchas veces prefiero quedarme en casa y hacer exactamente lo que hice hoy. No me hace mal, al contrario, me proporciona un placer y una sensación de bienestar que me nutre y me tranquiliza.
He cambiado mi Bubble Spinner por el Song Pop, y reto contactos de mi facebook para ver quién adivina más rápido las canciones que aleatoriamente toca el jueguito. Solamente hay dos personas que juegan con la misma intensidad que yo, y me enfrasco con ellas en reñidas competencias a cambio de monedas de oro que me servirán para comprar una lista de ritmos latinos que quiero. El zorro me gana por mucho, ella sabe mucho más de música que yo sólo que quizás yo soy más rápida con los dedos y eso hace que la ventaja no sea tan escandalosa. Ella y yo hemos prometido copiar música de nuestros respectivos discos externos porque parece que hemos estado atesorando bastante desde la última vez que intercambiamos.
Fue también el zorro quien me hizo entrar en el mundo de los juegos de facebook al que yo rehuí por mucho tiempo. Este sin embargo es un juego exigente porque requiere toda mi atención y velocidad mental, a diferencia del Bubble Spinner que solamente exige un poco de precisión para explotar las pelotitas de colores.
Vuelve la temporada de conciertos. Después de prometer no volver a ningún concierto después del fiasco que fue el concierto en Britney Spears en el Estadio de la Plata convertido en un caldero gigante donde todos nos cocinamos, ahora vuelve a hacer suficiente frío como para regresar a las andanzas. Ya iré comentando aquí cómo resulta.
La canción de hoy es un temazo de Lila Downs que canta con Totó la Momposina y Celso Piña, que con un poco de suerte estaré viendo en vivo próximamente:
Lila Downs - Zapata se queda
sábado, 16 de junio de 2012
Día Calamaro
Parece que a los argentinos les parece lindo el acento colombiano. Unos días atrás alguien sentado en el asiento del lado del colectivo me interrumpió mientras hablaba con mi amiga pare decirme: disculpá, de donde son ustedes... Yo le digo: somos colombianas, y responde: ay que lindo, que dulce! Y yo sonrío y ella me devuelve la sonrisa.
Mi relación con los porteños es de amores y odios. Hoy al almuerzo la señora de al lado, que se había tomado ya gran parte de su porrón de un litro de cerveza nos dice al zorro y a mi: disculpen que me meta en su conversación pero: de dónde son, no son de aquí, verdad? -No, somos colombianas. Ah, no sabía, pensé que eran mexicanas porque al final es muy parecido, no? Bueno... parecido parecido no es, pero cómo le explica uno a un porteño la diferencia? La señora además estaba tan risueña y tan habladora por el efecto de su litro de cerveza que no nos dio tiempo ni de contestar. Eran casi las cuatro de la tarde y ella decía que a le gustaba comer tarde, porque le parecía que uno debía comer a la hora que le diera hambre y no necesariamente a la hora de almuerzo. Y que además le gustaba ese lugar y por eso había corrido pensando que cerraban la cocina a las cuatro como suelen hacerlo en los restaurantes porteños. Ese es un buen restaurante, uno de mis favoritos aquí en Porteñilandia. Me gusta la gente que habla de comida como aquella señora, sobre todo cuando lo hacen con cierto placer. No hay placer más grande que comer.
Me gusta comer pero no cocinar. No tengo paciencia y me da aún más pereza cocinar sola. Mi nevera nunca tiene nada, paso largas temporadas sin hacer mercado y muchas veces lo que compro se daña porque no llego a consumirlo. Desayuno, almuerzo y como fuera, y eso explica por qué me quejo tanto de la comida. En la medida en que la gente cocina su propia comida, sufre menos con lofea poco variada que es la comida en esta ciudad. Qué le vamos a hacer...
Lo otro de lo que me hizo caer en cuenta Lucas el otro día es que no tengo cosas que me hagan sentir algún tipo de vínculo con este apartamento, igual tampoco lo sentí nunca con ningún lugar en el que viví aquí. Veía como mis roomies colombianas de mi segundo apartamento (me he mudado más que nadie que conozco en esta ciudad) tenían su cuarto lleno de fotos y todo tipo de chucherías y elementos decorativos mientras que yo a duras penas sacaba las cosas de mis maletas. Ahora está todo desempacado y puesto en el armario pero no tengo ningún electrodoméstico, loza, cuadros ni nada propio excepto ropa, mi computador, algunos DVDs que he traído de a pocos de Colombia, otros que me han regalado y mis patines. Bueno o malo, es así aunque yo nunca haya sido consciente. Como si estuviera de paso.
Hoy es día de Calamaro: Quiero vivir dos veces para poder olvidarte, quiero llevarte conmigo y no voy a ninguna parte...
Andrés Calamaro - Paloma
Mi relación con los porteños es de amores y odios. Hoy al almuerzo la señora de al lado, que se había tomado ya gran parte de su porrón de un litro de cerveza nos dice al zorro y a mi: disculpen que me meta en su conversación pero: de dónde son, no son de aquí, verdad? -No, somos colombianas. Ah, no sabía, pensé que eran mexicanas porque al final es muy parecido, no? Bueno... parecido parecido no es, pero cómo le explica uno a un porteño la diferencia? La señora además estaba tan risueña y tan habladora por el efecto de su litro de cerveza que no nos dio tiempo ni de contestar. Eran casi las cuatro de la tarde y ella decía que a le gustaba comer tarde, porque le parecía que uno debía comer a la hora que le diera hambre y no necesariamente a la hora de almuerzo. Y que además le gustaba ese lugar y por eso había corrido pensando que cerraban la cocina a las cuatro como suelen hacerlo en los restaurantes porteños. Ese es un buen restaurante, uno de mis favoritos aquí en Porteñilandia. Me gusta la gente que habla de comida como aquella señora, sobre todo cuando lo hacen con cierto placer. No hay placer más grande que comer.
Me gusta comer pero no cocinar. No tengo paciencia y me da aún más pereza cocinar sola. Mi nevera nunca tiene nada, paso largas temporadas sin hacer mercado y muchas veces lo que compro se daña porque no llego a consumirlo. Desayuno, almuerzo y como fuera, y eso explica por qué me quejo tanto de la comida. En la medida en que la gente cocina su propia comida, sufre menos con lo
Lo otro de lo que me hizo caer en cuenta Lucas el otro día es que no tengo cosas que me hagan sentir algún tipo de vínculo con este apartamento, igual tampoco lo sentí nunca con ningún lugar en el que viví aquí. Veía como mis roomies colombianas de mi segundo apartamento (me he mudado más que nadie que conozco en esta ciudad) tenían su cuarto lleno de fotos y todo tipo de chucherías y elementos decorativos mientras que yo a duras penas sacaba las cosas de mis maletas. Ahora está todo desempacado y puesto en el armario pero no tengo ningún electrodoméstico, loza, cuadros ni nada propio excepto ropa, mi computador, algunos DVDs que he traído de a pocos de Colombia, otros que me han regalado y mis patines. Bueno o malo, es así aunque yo nunca haya sido consciente. Como si estuviera de paso.
Hoy es día de Calamaro: Quiero vivir dos veces para poder olvidarte, quiero llevarte conmigo y no voy a ninguna parte...
Andrés Calamaro - Paloma
miércoles, 13 de junio de 2012
Feriados para todos
El calendario que tengo en el trabajo es uno de esos genéricos que no tienen señalados los feriados de cada país. Lo deben haber mandado hacer quién sabe dónde y los distribuyeron entre los países hispanohablantes en los que opera la 'porcoración'. Por eso no había visto que es festivo el miércoles de la otra semana, y no puedo explicar la alegría que me causó hoy haberlo descubierto. Que viva este Gobierno y sus feriados, no tendremos dólares pero tenemos feriados! Para que no se diga que no veo todo con optimismo.
Después de las vacaciones claro, porque antes me parecía que estaba todo mal. Y la verdad es que estaba un poco, pero todo pasó y ahora Cristina me ha permitido comprar algunos dólares más al precio oficial, los servicios públicos han vuelto a mi apartamento y se han ido organizando una serie de cosas en mi vida. Llega el invierno, pero a veces se cuelan días de horrendo calor horrendo y humedad, como hoy.
Se que cuando me vaya voy a extrañar cosas de Buenos Aires, estoy segura de eso, pero cuando se está metido de cabeza es difícil pensar diferente. El otro día fui a sacar fotocopias y me atendió un señor grosero y mala onda, y casi me mata cuando le dije que no tenía monedas y le pasé un billete para pagarle. Cuánta amargura. Parece que el único amable sigue siendo mi portero, que me saluda cada mañana amable y con una sonrisa en la cara que no puedo evitar devolverle a pesar de estar pensando: por culpa del aumento que te autorizaron ahora ahora voy a tener que pagar cifras injustificables por un departamento del tamaño de una caja de fósforos. Tu saludo amable y tu sonrisa las pago en expensas de 4 dígitos, porque difícilmente haces alguna otra cosa! Cuántos desearían ser porteros en este país... Ya se que suena mal, ya se que no debería. Pero el tema de los porteros es algo que me ha indignado desde que llegué aquí y no puedo hacer nada para evitarlo.
Hoy Victor puso para mi esa Ricardo Montaner que dice: Me va a extrañar al despertar, en sus paseos por el jardín, cuando la tarde llegue a su fin... me va a extrañar al suspirar, porque el suspiro será por mi, porque el vacío la hará sufrir. A él le gusta la plancha igual que a mi, sólo que aquí no la llaman plancha pero el concepto es el mismo. A él creo que sí lo voy a extrañar. A él y a muchos ahí, pero todavía estoy como anestesiada, o demasiado emocionada como para sentirlo.
---
Nota al pie: Compré un libro de Jaime Bayly en una librería en Santiago y me está haciendo muy feliz leerlo.
Después de las vacaciones claro, porque antes me parecía que estaba todo mal. Y la verdad es que estaba un poco, pero todo pasó y ahora Cristina me ha permitido comprar algunos dólares más al precio oficial, los servicios públicos han vuelto a mi apartamento y se han ido organizando una serie de cosas en mi vida. Llega el invierno, pero a veces se cuelan días de horrendo calor horrendo y humedad, como hoy.
Se que cuando me vaya voy a extrañar cosas de Buenos Aires, estoy segura de eso, pero cuando se está metido de cabeza es difícil pensar diferente. El otro día fui a sacar fotocopias y me atendió un señor grosero y mala onda, y casi me mata cuando le dije que no tenía monedas y le pasé un billete para pagarle. Cuánta amargura. Parece que el único amable sigue siendo mi portero, que me saluda cada mañana amable y con una sonrisa en la cara que no puedo evitar devolverle a pesar de estar pensando: por culpa del aumento que te autorizaron ahora ahora voy a tener que pagar cifras injustificables por un departamento del tamaño de una caja de fósforos. Tu saludo amable y tu sonrisa las pago en expensas de 4 dígitos, porque difícilmente haces alguna otra cosa! Cuántos desearían ser porteros en este país... Ya se que suena mal, ya se que no debería. Pero el tema de los porteros es algo que me ha indignado desde que llegué aquí y no puedo hacer nada para evitarlo.
Hoy Victor puso para mi esa Ricardo Montaner que dice: Me va a extrañar al despertar, en sus paseos por el jardín, cuando la tarde llegue a su fin... me va a extrañar al suspirar, porque el suspiro será por mi, porque el vacío la hará sufrir. A él le gusta la plancha igual que a mi, sólo que aquí no la llaman plancha pero el concepto es el mismo. A él creo que sí lo voy a extrañar. A él y a muchos ahí, pero todavía estoy como anestesiada, o demasiado emocionada como para sentirlo.
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Nota al pie: Compré un libro de Jaime Bayly en una librería en Santiago y me está haciendo muy feliz leerlo.
miércoles, 6 de junio de 2012
Cidadão do mundo
Esto es lo que deberíamos estar haciendo todos... mi amigo Daniel entendió todo.
Aquí está el blog de sus viajes.
Aquí está el blog de sus viajes.
sábado, 2 de junio de 2012
Reseña del Viaje
Creo que es el viaje más exigente que he hecho con mi madre. Físicamente al menos. Los 2600 metros más cerca de las estrellas a los que estamos acostumbrados en nuestra querida ciudad no son nada comparado con los 4.100 mts. de la isla de Amantani, y la caminata de casi una hora subiendo al templo del Sol para ver desde allí el atardecer. Nos dieron a oler Muña, y a mascar hoja de coca para el soroche. La muña huele a menta, y la coca es amarga y se siente como si la boca se durmiera un poco. Estoy segura de que mi madre no se esperaba algo así pero al final ha sido fuerte y ha estado a la altura. Literalmente.
Como es el primer viaje que no dejo a merced de una agencia, ha habido algunos contratiempos. El otro dìa nos dejó el bus que nos llevaría de Cusco a Puno: el bus salió del terminal y nosotras lo estábamos esperando en el hotel (plop!). Salimos a perseguirlo en un carro que nos proporcionó la empresa luego de disculparse por no habernos dado instrucciones correctas, y solamente lo alcanzamos una hora después, en la primera parada de su recorrido.
También hemos tenido algunos problemillas con la comida, sobre todo mi madre. Yo al final me como lo que me sirvan desde que no esté crudo. No Del, no probé ceviche, soy humanamente incapaz, juaaaaa... Mi madre por el contrario, tiene problemas con el picante. Y necesita muchas proteínas en su dieta. Lo bueno es que anda preparada con cosas en la mochila, que va comiendo como si fuera una ardillita durante todo el camino.
Bueno. Mañana nos iremos de Perú y llegaremos a Bolivia. Espero que todo salga bien porque ese fue un destino particularmente difìcil de planear. Dios nos ayude y nos libre de tener que perseguir más buses de aquí en adelante!
Como es el primer viaje que no dejo a merced de una agencia, ha habido algunos contratiempos. El otro dìa nos dejó el bus que nos llevaría de Cusco a Puno: el bus salió del terminal y nosotras lo estábamos esperando en el hotel (plop!). Salimos a perseguirlo en un carro que nos proporcionó la empresa luego de disculparse por no habernos dado instrucciones correctas, y solamente lo alcanzamos una hora después, en la primera parada de su recorrido.
También hemos tenido algunos problemillas con la comida, sobre todo mi madre. Yo al final me como lo que me sirvan desde que no esté crudo. No Del, no probé ceviche, soy humanamente incapaz, juaaaaa... Mi madre por el contrario, tiene problemas con el picante. Y necesita muchas proteínas en su dieta. Lo bueno es que anda preparada con cosas en la mochila, que va comiendo como si fuera una ardillita durante todo el camino.
Bueno. Mañana nos iremos de Perú y llegaremos a Bolivia. Espero que todo salga bien porque ese fue un destino particularmente difìcil de planear. Dios nos ayude y nos libre de tener que perseguir más buses de aquí en adelante!
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