Todo ha estado muy movido desde que volví de Washington y eso me agobia un poco, porque si bien tengo un historial de decisiones rápidas y de mandar todo a la mierda y empezar de nuevo lejos de todo y de todos, también me gusta la estabilidad y la tranquilidad, y la inminencia de cambios me causa ansiedad. No cuando ocurren sino cuando estoy en la espera de que ocurran, la incertidumbre me cuesta porque no tengo paciencia. Cuando sé cosas, ya sean buenas o malas, estoy satisfecha. Al final siempre sale todo bien, y el timing generalmente es bueno no porque yo tenga alguna idea de lo que estoy haciendo o cuándo lo estoy haciendo, sino porque tengo una suerte enorme. La conclusión siempre es que me preocupé al pedo pero ya veremos.
Me he hecho fan del baloncesto femenino y voy a los partidos de Indiana Fever. Les va para el orto este año porque se retiró la estrella del equipo y no han logrado recuperarse pero es divertido verlas. Y me he hice fan de jugadoras de otros equipos también, y si las veo les digo que me den un autógrafo en lo que tenga puesto, como una fan adolescente.
En Septiembre viene Miguel Bose y voy a verlo a Chicago porque la última vez me lo perdí cuando se presentó en Bogotá por allá en 2008 cuando Papito, y ya no me vuelve a pasar.