sábado, 29 de diciembre de 2012

Seguridad emocional

Tomé el título de un post que escribió una chica argentina autora de un blog que leo. Habla de la seguridad emocional, y dice cosas que no puedo explicar mejor que citándolas al pie de la letra:

"A veces para escribir un poema es necesario sólo proyectar. Para olvidar a alguien a veces se puede, simplemente, meter a otra persona en el casillero de la mente ‘persona que me gusta/persona que amo’. Pero no, no puedo."
(...)
"También está la otra estrategia fácil de la inseguridad emocional: seguir en pareja con quien no te ama. Volver a buscar a alguien que te lastimaba. Relaciones interminables, enfermizas y simbióticas. Todo para tener a alguien a quien abrazar a la noche, aunque te lastime de día."
(...)
"El precio de la seguridad emocional es la felicidad. No es para siempre pero cada paso que te adentrás, el camino de salida se hace más difícil."


Para leer el post completo hagan click aqui.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Cama nueva

No deja de sorprenderme el hecho de que casi todos los brasileros que conozco tienen/quieren/se van a hacer un tatuaje. Hablé de eso con mi amiga Ana y me dijo que le parecía sexy que una chica tuviera un tatuaje por aquí y por allí, y que me daba seis meses aquí para que me empezaran a gustar. Veremos.

Bueno, ya tengo cama y juego de sábanas nuevo. No tiene 1000 hilos como las sabanas egipcias pero tiene 400 y se ven lindas puestas.

Por otro lado, he estado absorbiendo música brasilera de las personas a mi alrededor y ha dado buenos resultados. Encontré esta canción que escucho una y otra vez desde el fin de semana:
Falamansa - Xote da alegria

sábado, 22 de diciembre de 2012

Coco Coco

  • Tengo Visa de Trabajo Brasilera con vigencia de dos años. Parece que en Buenos Aires la estamparon con el protocolo que no era según me dijeron cuando llegué aquí (plop!) pero ya lo están arreglando desde acá.
  • Parece que el diluvio universal tuvo lugar en San Pablo el viernes pasado y mi cuarto se inundó en mi ausencia. El colchón nadó y la ropa se mojó.
  • Todavía no tengo cama, los señores de Ortobom tuvieron a mal incumplir con la fecha de entrega que era ayer, y por eso sigo durmiendo en el colchón de aire, el mismo que nadó en el diluvio. Tampoco tengo armario porque quiero ver el cuarto con la cama para medir y disponer todo de la mejor manera. Todo tiene un aspecto muy de recién mudada.
  • Ya no pasaré Navidad con Ana y su familia porque al final todo el mundo pasará aquí en la casa. Y viene mi amiga J. a pasar conmigo también. Mi primera Navidad en San Pablo!!!!
  • De las mejores cosas que tiene salir a montar bici aquí es que puedo parar a tomarme un agua de coco del coco coco. Lo más!

domingo, 16 de diciembre de 2012

La tirita morada

Tenía amarrada en la muñeca una tirita morada que me había regalado mi amiga Carol cuando la vi en San Pablo hace unos meses, de esas que cuando te la pones pides tres deseos y la usas hasta que se cumplan. Uno de los deseos se cumplió, el otro no y del otro no me acuerdo, pero me di por bien servida y dejé de usarla cuando me fui a vivir definitivamente a Brasil. Supongo que lo que hace que esas cosas se cumplan no es la magia de esos amuletos, sino la fuerza de los propios deseos y la energía que uno mismo acaba imprimiéndole a cada uno de ellos. Por eso siempre hay que tener cuidado con lo que se desea.

Vine a Buenos Aires porque al fin me darán la Visa que he esperado durante todos estos meses. Si todo sale bien mañana la tendré estampada en mi pasaporte, alegría infinita. Estoy rogando porque no tenga foto porque me la tuve que tomar a las carreras y quedó horrible. Las fotos de los documentos siempre son un espanto.

Por otro lado es lindo ver a mi puto bello de nuevo, me consiente y me hace reir. Igual que antes, me lo quiero llevar a San Pablo y se lo digo a cada rato para que empiece a visualizarlo y haga como hice yo con la tirita morada. Vamos a ver si funciona.

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lunes, 10 de diciembre de 2012

E dai?

Como siempre dejo todo para última hora, hoy estuve al borde del colapso pensando que había perdido los antecedentes judiciales e iba a tener que cancelar la cita para la Visa que por fin está lista después de casi seis meses de tortuosas tentativas. Revolqué la oficina, vine y revolqué la casa, volví y revolqué de nuevo la oficina, llamé al hotel, hice todo todo... y no aparecieron hasta que a D. se le ocurrió sacar todos los cajones porque según dijo, ya le había pasado que había perdido algo en el fondo de esas gavetas. Los antecedentes se los había tragado el escritorio! Estuve a punto de darle un beso cuando la vi sosteniendo en su mano el sobre azul, pero solamente le di un abrazo porque lo otro sería impropio. Te debo la vida entera! -le dije. Y acabamos cerrando en una invitación a un rodizio japonés que seguramente luego no reclamará.

Tengo una nueva almohada de gel refrescante que enfría la cabeza cuando uno duerme. La semana pasada hizo un calor de locos que me hizo salir corriendo a comprar un ventilador y desde entonces mi vida mejoró sustancialmente. Además del ventilador, compré la almohada que enfría, una cama que me entregarán en diez días y todavía me falta comprar un armario para meter todos mis corotos que están tirados en el piso de mi nueva habitación. Mientras tanto vivo en desorden permanente.

Mis roomies me están instruyendo en los ritmos locales, y prometieron que iríamos a un bar que toca sertanejo. Me parece que entendieron todo mis roomies.

martes, 4 de diciembre de 2012

Navidad

Han sido muy movidos estos días en SP. Mis días tranquilos de hotel están quedando en el olvido, y ha sido un mero corre-corre porque no nos han entregado la casa, porque el fiador no ha firmado, porque el hijo del fiador no ha ido por el papel porque tiene una presentación de teatro lunes, martes y miércoles, y por todo lo anterior soy homeless, tengo sendas maletas guardadas en el guarda-paquetes de la empresa, mi bicicleta guardada en el parqueadero y el resto de cosas en donde mis futuros roomies.  Como dijo mi amiga la reina: sumercé tranquila así esté durmiendo debajo del Cristo Redentor, bajo el sol y bajo la lluvia.

Yo que soy tan requeñeque, resulta que en condiciones extremas me comporto bastante bien, como que se me olvida todo y más vale. Lo que me lleva a pensar que en realidad esas exquisiteces son una falacia porque la mayoría de veces uno acaba saliendo bien librado. Y es que no hay mucha más opción. Así que lo mejor es no preocuparse, el ser humano es infinitamente adaptable y yo soy la prueba vívida de ello: ya pase una noche a la intemperie afuera de un aeropuerto del que fuimos expulsados mis amigos y yo, acampé en el Tayrona, me quedé en un hostel con seis personas en Iguazu, me cambié de casa cinco veces en los dos años que pasé en Buenos Aires y he estado casi cinco días cargando corotos por todo San Pablo. Si yo lo hice cualquiera lo hace si se ve obligado a. Eso, y voy a pensar que a la larga no soy tan requeñeque.

Mi madre me preguntó en un correo qué iba a hacer en Navidad. Seguramente lo hizo meramente para satisfacer su curiosidad y no porque estuviera preocupada porque no voy a pasar esa fecha en casa. Ella igual que yo, no le da mucho valor a esas festividades: Navidad suele (solíamos cuando yo vivía con ella) pasarlo en casa de mi abuela porque se reunen todos y hay niños y les dan regalos, etc. etc. En Año Nuevo sin embargo prefiere quedarse en su apartamento.  Las dos nos quedábamos juntas cuando yo vivía con ella y la verdad es que difícilmente llegábamos despiertas a media noche.

Luego recuerdo haber pasado otra Navidad y Año Nuevo en Santa Marta con el pollo y ella no reclamó así que bueno, no será la primera vez ni la última que no pasemos juntas y a ambas medio que nos chupa un huevo. Mi madre es lo más.

7 anhos en USA

 Casi me olvido de mencionar que hoy cumplo 7 anhos viviendo en Estados Unidos. Es el tiempo mas largo que he vivido en un solo lugar aparte...