Estoy entrenando corrida porque se vienen los 10 km de Adidas el próximo domingo (30 de Julio). Yo que siempre odié correr porque me dolía todo. Ahora estoy entrenando a los pocos por una cuestión de desafío personal, para demostrarme a mi misma que puedo hacerlo. No corro mucho, no voy a cambiar mi entrenamiento habitual por entrenar corrida, pero dedico un día a la semana a correr 9 kilómetros, para habituar mi cuerpo a los movimientos y a ese tipo de esfuerzo, que es diferente al que estoy acostumbrada a hacer. Y da resultado, cada semana siento que corro mejor, me siento más leve, me canso menos, me duelen menos los lugares que solían doler, etc.
Contrario a lo que todo el mundo esperaría, no estoy bajando de peso significativamente -bajé 800 gramos desde que empecé a entrenar-. Lo bueno es que todo lo demás está mejorando. La gente lo ve como que estoy adelgazando pero no es así, sólo me estoy haciendo más fuerte y mi cuerpo está cambiando. Tengo menos grasa y eso hace que mis medidas disminuyan y todo se distribuya de manera diferente: mi espalda está creciendo, mi abdomen está definido pero estoy perdiendo cintura, mis hombros están mayores, etc. La verdad es que los cuerpos de las chicas Crossfteiras no son el prototipo de cuerpo al que la gente está acostumbrado. Más de una vez he escuchado: las mujeres tienen que tener un cuerpo delicado, femenino. Para mi el cuerpo que tiene esta chica es mejor que cualquier otro:
Camille LeBlanc-Bazinet, mi crossfiteira favorita

