Como siempre dejo todo para última hora, hoy estuve al borde del colapso pensando que había perdido los antecedentes judiciales e iba a tener que cancelar la cita para la Visa que por fin está lista después de casi seis meses de tortuosas tentativas. Revolqué la oficina, vine y revolqué la casa, volví y revolqué de nuevo la oficina, llamé al hotel, hice todo todo... y no aparecieron hasta que a D. se le ocurrió sacar todos los cajones porque según dijo, ya le había pasado que había perdido algo en el fondo de esas gavetas. Los antecedentes se los había tragado el escritorio! Estuve a punto de darle un beso cuando la vi sosteniendo en su mano el sobre azul, pero solamente le di un abrazo porque lo otro sería impropio. Te debo la vida entera! -le dije. Y acabamos cerrando en una invitación a un rodizio japonés que seguramente luego no reclamará.
Tengo una nueva almohada de gel refrescante que enfría la cabeza cuando uno duerme. La semana pasada hizo un calor de locos que me hizo salir corriendo a comprar un ventilador y desde entonces mi vida mejoró sustancialmente. Además del ventilador, compré la almohada que enfría, una cama que me entregarán en diez días y todavía me falta comprar un armario para meter todos mis corotos que están tirados en el piso de mi nueva habitación. Mientras tanto vivo en desorden permanente.
Mis roomies me están instruyendo en los ritmos locales, y prometieron que iríamos a un bar que toca sertanejo. Me parece que entendieron todo mis roomies.
2 comentarios:
yo también tuve un colapso de esos! el cajón del escritorio de mi oficina se me tragó el PASAPORTE cuando por fin tenía la cita para venir a Portugal.... pinches cajones comelones!
Que locura!
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