martes, 13 de mayo de 2014

Visitas

La hija hizo una escala en San Pablo y cuadramos para vernos en el aeropuerto. Siempre es bueno ver a la hija porque nos desatrasamos de todo lo que no nos habíamos contado, además debido a nuestra diferencia de tamaños, ella es capaz de colgarse de mi cuando me abraza para saludarme igual que un perezoso, y eso es muy divertido:



La hija y yo somos amigas antiquísimas -nos conocemos desde que tenemos ocho años: la hija y yo -y Pi también- estudiamos en el mismo colegio primaria y bachillerato. La hija estaba un año más adelantada que yo, y Pi un par de años atrás. La hija y Pi son hermanas. Sólo cuando entramos a la universidad yo me fui a estudiar en otra y ahí nos perdimos un poco, para luego re-encontrarnos en ese bar de Chapinero donde pasaban las temporadas de The L Word y que no logro recordar cómo se llamaba. Era esa época en la que nadie tenía las temporadas porque no era tan común bajarlas, y comprarlas ni pensarlo, o yo al menos estudiaba y no tenía  plata nunca. Aparte ir ahí era un buen motivo para ir ver y conocer lesbianas de media 20 años y meternos en chismes y en problemas porque éramos todas unas culicagadas. Igual era divertido, y es una época de mi vida que me pone muy nostálgica.

Por esta época también viene a visitarme la morsa porque le entró fiebre mundialista y armó viaje para ver a nuestra selección, fiebre que a mi me agarró medio parca en esta ocasión; recuerdo haber estado mucho más animada en  su versión anterior cuando todavía estaba en Buenos Aires. Mi entorno puede haber tenido alguna influencia: la chica está muy apática, tanto que ya arregló para trabajar desde su apartamento y no salir de allí hasta que haya pasado y toda la ola de personas se haya ido de esta ciudad. Yo tampoco me veré afectada por los trastornos que tan magno evento pueda ocasionar porque voy a pie a trabajar: somos afortunadas, ella porque hará Home Office y yo porque camino cinco minutos y ya estoy. Ya tendré ocasión de describir aquí como se vive el Mundial desde adentro.

Por otro lado, por fin terminé mis clases teóricas de conducción, pasé el examen y ahora estoy teniendo las clases prácticas. Felicio mi profesor me está enseñando a hacer maniobras de parqueo y de aquí a aproximadamente un mes, espero tener el pase en mis manos. Luego a lo mejor alquile un carro y me vaya a pasear los fines de semana para practicar porque la chica venderá el suyo en breve y además es automático y no sirve para practicar lo más difícil.


Hay una canción que siempre me pone feliz:
La máquina de hacer pájaros - Por probar el vino y el agua salada

1 comentario:

Mistress_blue dijo...

Te veré jajajajaj... Conmigo sales porque sales. Ve preparando a la chica, porque tengo que conocerla, y tiene que salir con nosotras!!!!! Un abrazo

7 anhos en USA

 Casi me olvido de mencionar que hoy cumplo 7 anhos viviendo en Estados Unidos. Es el tiempo mas largo que he vivido en un solo lugar aparte...