El colegio donde hice la primaria fue el mismo en el que Pi hizo la primaria, sólo que yo no estuve desde el comienzo como Pi y su hermana, sino que llegué en tercero de primaria porque antes de eso vivía en otra ciudad. Sin embargo tengo básicamente los mismo recuerdos que Pi, yo también era juiciosa, yo también hice natación en el colegio aunque no patinaje porque salí de ahí antes de que esa fuera una opción. Yo habría sido del grupo avanzado porque no solamente se patinar sino porque gran parte de mi infancia transcurrió entre entrenamientos y competencias en las pistas de la Liga. Así que seguro también habría patinado en el colegio, cómo no.
También tengo recuerdos de las presentaciones del coro en las misas en la iglesia de Teusaquillo. A mi también me gustaba el limón con panela, pero me aterraba tener que permanecer de pie durante una hora que duraba la misa, y siempre tuve miedo de desmayarme en medio del calor y el ambiente cerrado de iglesia. Nunca pasó, pero para mi era muy cansativo de cualquier manera.
Los cuadros de plastilina estuvieron colgados en la casa de mi abuela durante años. Mis bolitas eran uniformes, y recuerdo haber hecho la cara de un payaso. Y el de plastilina expandida fue una perca tornasolada, un pez cuyo dibujo me parece que saqué del álbum de Chocolatinas Jet que coleccioné durante toda mi infancia.
Toqué flauta en el coro junto con la hija, y eso me parecía más divertido que solo cantar. Y después de eso mi madre vio que me gustaba tanto que consiguió para mi un profesor particular con quien estudié durante años, llegando incluso a comprar flautas caras importadas de Inglaterra (una soprano y una contralto).
Pero hay algo en lo que Pi y yo somos muy diferentes y es en todo lo relacionado con danza. Yo era de las que nunca escogían para los bailes -únicamente bailaba cuando era una cosa de todo el curso- pero siempre que había una selección en el medio yo quedaba por fuera. Igual nunca me molestó no bailar y acepté desde pequeña que no era una mis virtudes. No es que no tenga ritmo musical, es que creo que carezco de gracia corporal. Incluso cuando me seleccionaban me costaba mucho trabajo bailar igual que las otras así que casi casi prefería que no me escogieran para no tener que hacer esos esfuerzos ingentes por exhibir algo de habilidad. Luego en nuestro colegio de bachillerato por supuesto Pi continuo bailando, y yo continué pasando de bailar.
Yo también tengo muy buenos recuerdos de ese colegio, de la ruta en la que íbamos todos espichados, de las izadas de bandera con las medallas que luego teníamos que devolver a la semana siguiente porque solo podíamos quedarnos con la de final de año. De los bazares, de los bingos, de los tenis Croydon blancos de tela que nos obligaban a usar cuando teníamos Educación Física. Recuerdo un día que me dejaron sin ir al parque porque llevé unos tenis de cuero -estrictamente blancos pero de cuero, y fue porque los de tela no se secaron a tiempo-. El castigo era implacable, toda la mañana sin parque.
Recuerdo los reinados de belleza, los concursos de disfraces, las primeras comuniones, las minitecas, hasta los rosarios que nos hacían rezar en el mes de la Virgen. No estoy segura de que mi madre tuviera conocimiento de que nos hacían rezar rosarios y no se qué habría pensado dada su aversión a cualquier doctrina religiosa que me fuese impuesta durante mi niñez. Yo era católica practicante en esa época, pero no por influencia de ningún colegio sino por mi propia voluntad. E irónicamente en ese colegio siempre pensaron que yo era evangélica porque no hice la primera comunión con todos los de mi curso en tercero de primaria sino que la hice en la iglesia de mi barrio, en donde además era del coro y de la infancia misionera.
Curiosamente en la actualidad tengo más contacto con personas de ese colegio que del otro en el que estudié bachillerato, incluso tengo a varias de mis profesoras en facebook, les tengo mucho cariño.
La canción del día:
Shakira ft. Alejandro Sanz - La Tortura
martes, 20 de mayo de 2014
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2 comentarios:
MI mejor amiga se desmayó cantando en una de esas misas! tus miedo no eran infundados.
Mis cuadros también estuvieron colgados en la casa de mi abuela hasta que ella dejó de tener casa.
Yo creo que hacía bolitas razonablemente uniformes, pero, hay que ver las de mi hermana!!! hechas con regla. Eso sí, se demoró tanto que hasta le dejaron llevar el cuadro para la casa para terminarlo (sabían que ella iba a ser cuidadosa) y toda la familia terminó haciendo bolitas de plastilina que dejábamos sobre la mesa de dónde ella elegía las que cumplían su riguroso criterio de uniformidad.
No me acuerdo muy bien cúal era el motivo del mio (un cisne amarillo, creo) pero puedo aún dibujarte el de mi hermana!!! unos ositos cariñositos en colores pastel, montados sobre nuevos con el cielo azul en degradé empezando la parte oscura en el bajo.
A mi me desesperaban las niñas como tu que no se aprendían bien las coreografías y -a mi forma de ver- "dañaban" mi esfuerzo.
Uy! creo que el otro día le conté la historia del rosario a mi madre y se sorprendió. Aún hoy yo me sorprendo a mi misma con los conocimientos religiosos que no sé de dónde me salen. (como tener absolutamente claro qué pasaba cada día de la semana santa gracias a los frisos que teníamos que hacer todos los años).
TAmbién tengo a Lucy, Arbey y Pilar en facebook. :D Las mejores profesoras, especialmente Arbey (la de primero).
No es que no me aprendiera las coreografías. Me las aprendía divinamente, solo que de nuevo, carecía de gracia corporal para ejecutarlas. Y de eso no me puedes culpar ni a mi ni a nadie. O tienes el don o no lo tienes, lo que dependía de mi lo hacía.
:)
Sabía que eso podía pasar, el desmayo! No parecía muy humano dejar a un montón de niños de nueve años de pie durante una hora en ese recinto cerrado con olor a vela y a santo.
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