Vendería mi alma por comida, al diablo o a quien sea. Me dan comida y hago lo que quieran.
2. Who do you think will be the first 5 people you meet in heaven?
Al cielo me parece que no voy.
3. Is life more fair to some then others?
La vida no es justa y lo estaba pensando el otro día. Que alguien me explique una sola ventaja de ser mujer sobre ser hombre y 'el milagro de la maternidad' no cuenta. Qué bajón tener hijos, estar embarazada, después el parto, todo. Y si no vas a tener igual te viene el periodo cada mes y también es un bajón. Encima nos tenemos que depilar y los hombres no, tenemos cuerpos más propensos a acumular grasa, no construimos músculo con la misma facilidad, no somos tan fuertes especialmente en la parte superior del cuerpo, todo nos tocó mal. Siempre he dicho que si pudiera elegir sería hombre sin una pizca de duda.
Lo otro muy injusto es que nos toque trabajar y no seamos millonarias, como lo he hablado muchas veces con el zorro. Pero eso es otra historia.
No, para mi la felicidad es una elección.
5. If you could have a magical power, (like the charmed ones) what would it be?
Poderes mágicos, elegiría comer y no engordar, seguro.
Otras anécdotas
No me explico cómo a veces me invaden momentos de mucha euforia como de la nada, como el otro día que venía en el carro de comprarme una dona de las rellenas y cubiertas de cosita rosada, sonó esta canción y me entró una especie de ridícula felicidad y se me escurrieron un par de lágrimas. Me he vuelto muy sentimental con los años.
Por otro lado, entraron los chicos chinos a trabajar y desde el primer día noté que cuchicheaban entre ellos y me empezó a molestar un poco. La molestia fue creciendo hasta que le pregunté a Quan -que es el más antiguo de ellos y al que más confianza le tengo-. Quan me aclaró que cuando cuchicheaban lo hacían en chino, y cuando le pregunté por qué en voz baja si total nadie les iban a entender, me dijo que en China están acostumbrados a hablar bajo para no molestar a las personas que están alrededor. Yo habría interpretado cuchichear como una cosa maleducada que asocio con hablar a espaldas de alguien, pero para ellos denota educación.
Mi oficina es un espacio de personas muy diversas que continúan sorprendiéndome. Mark es un consultor que tiene mi edad y es con quien más hablo porque no solamente es el más antiguo en el equipo sino porque además es un tipazo y siempre se preocupó mucho por mi adaptación, a tal punto que en esos meses de invierno y frío de mierda me preguntaba con mucha frecuencia cómo estaba, y luego me confesó que tenía miedo de que yo decidiera irme porque sabía que muy bien no debía estarla pasando. Yo le dije que devolverme no estaba entre mis planes, que al menos iba a quedarme al menos un año o dos ya que fue tan complicado venir. Mark es un tipo muy perceptivo, nadie más percibió lo difícil que estaba siendo excepto él, como tampoco nadie percibio que cuando fui a Atlanta la primera vez se me pasó la cabeza pedir que me trasladaran ahí. Se dio cuenta, según él, por la manera como le hablé de esa ciudad cuando llegué -puedo llegar a ser muy transparente cuando algo me gusta-, y ahora bromea de vez en cuando diciéndome: ya no estás pensando irte a Atlanta?
Mark no sabía por qué de todos los lugares posibles había elegido Indiana para mudarme, y es que si uno lo piensa no es fácil entender cómo vine a parar en Carmel. Lo entendió un poco cuando le conté la historia de Isabelle, aunque no fue hasta hace un par de días que le dije que todo era cierto excepto que Isabelle era una chica y no un tipo como en mi versión original. Tenía mis dudas sobre si contarle o no porque es él cristiano, heterosexual y tiene tres hijos, pero no me apetecía más ocultarlo con alguien que considero cercano.
Mi impresión después de diez meses de vivir aquí es que ellos (los gringos) son personas extremadamente educadas y respetuosas de las diferencias. Vivo en el Midwest que es una zona que tiene fama de ser ultra conservadora pero la verdad es que son gente muy razonable y nunca me he encontrado en ninguna situación de discriminación a pesar de que yo soy tan gay y ellos tan religiosos. Él me preguntó si había dicho algo que me hiciera pensar que no debía contarle, y le dije que simplemente quise esperar el momento adecuado para hacerlo.
Conclusión, chinos y gringos dándome lecciones de aceptación y toleracia. Es mi nuevo día a día, junto con esos ocasionales ataques de emotividad tan inesperados.
2 comentarios:
Esa canción es divina!!!
si, es
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