Cocinar nunca se me ha dado bien por varias razones: la más importante de ellas es que nunca había visto la necesidad porque siempre comí fuera. Cuando vivía en Argentina y odiaba la comida porteña sufrí un poco, pero ni así me di a la tarea de aprender a cocinar algo decente. Entre otros motivos están que nunca vi cocinar a nadie entonces no tengo noción de algunas de las cosas más básicas que todo el mundo sabe, que además, hace tiempo no tenía una cocina en la que me sintiera cómoda haciendo nada, que tampoco tenía la disciplina suficiente para comprar mercado regularmente, etc. etc. Todo essos hábitos los empecé a tener gracias a Lukas, mi amigo con el que viví los últimos 3 meses en Buenos Aires, quien además me enseñó cosas de cocina y conservación de alimentos.
Así que aquí en Brasil me animé a hacer experimentos con recetas que bajo de internet: compro los ingredientes y me pongo a intentar. Me demoro montones, ensucio todo, se me caen cosas, pero al final queda bien. Lo último que hice fue una moqueca de pescado con camarón, que es un plato típico baiano (de Baia). Lo hice con una base de cebolla, tomate y leche de coco, condimenté el pescado y el camarón con limón, sal y pimienta, luego agregué aceite de oliva (porque no encontré aceite de palma), agregué pimienta del reino (porque no encontré pimienta cayenne), y puse un poco de salsinha, que no se qué vendría siendo dado mi limitado conocimiento de los nombres de los ingredientes incluso en mi idioma natal. Al final quedó delicioso y no pude evitar tomar una foto para ponerla en facebook y además mandársela a mi madre para que se sienta orgullosa de mi:

1 comentario:
Tu mama ha de estar reorgullosa, como has crecido ya hasta sabes conservar alimentos y me imagino que ya el desorden de la cocina es menor, felicidades :D
Atte. La Coste ;)
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